Hablan de descalabro de los dos grandes partidos, pero en
realidad no es así. Yo creo que lo preocupante sería la aparición de un gran
partido de centro que aglutinara lo que realmente somos la mayoría de los
españoles: Gente con una moderada tendencia a la izquierda, con preocupaciones
y cierto compromiso social, pero respetuosa de la propiedad privada y las
transmisiones patrimoniales entre familiares, respetuosa con las corporaciones
profesionales y las asociaciones privadas… en absoluto comunistas. Gente de
clase media que ansía consumir sin sobresaltos y tener un proyecto de vida
tranquilo y ascendente con su familia. Gente que se quiere jubilar y quedarse
tranquila, dejando a sus hijos colocados. Gente seria que no quiere devaneos
irresponsables con movimientos solidarios internacionales y que no le gusta el
torpedeo continuo de unos y otros.
Los lobos liberales de la derecha, siempre buscando el
beneficio de las grandes empresas nos acechan por un lado y por el otro los que
buscan la colectivización porque no tienen, los que buscan las fórmulas
asamblearias y radicales.
Ese partido equilibrado no existe y en él estaría la verdadera amenaza
para las dos mafias que hemos tenido y seguimos teniendo. Por eso el
bipartidismo seguirá y para complicar aún más las cosas, el descontento que ha
provocado el actual gobierno, dará lugar a una pérdida de su mayoría absoluta,
obligándole a pactar nuevamente con los nacionalistas.
El panorama es muy complicado. Lo que ha sucedido en el
Parlamento Europeo, es que los ciudadanos lo han utilizado para dar un toque de
atención a sus respectivos gobiernos. Muchos votantes han olvidado – de momento solo en
esta cita – la noción del voto útil para intentar el castigo y el
apercibimiento a través de un partido minoritario que, en realidad va a ser una
comparsa.
En ese contexto es en el que hay que situar los votos a
PODEMOS o a CIUDADANOS.
PODEMOS ha conseguido nada menos que cinco escaños: un
millón doscientos mil votos descarriados que conducen a la reflexión.
Lo primero y más importante que puede decirse al respecto es
que hay mucha gente hoy en España, a la que no ha llegado la pretendida
recuperación que vende el PP. Personas y familias que están en situaciones
desesperadas, malviviendo en los umbrales de pobreza y desesperanzados por
comprobar cómo esto no es pasajero sino que se ha consolidado para ellos y para
las generaciones futuras. Muchas de esas personas antes del recrudecimiento de
la crisis no tenían casi nada, pero al menos había crédito y algo más de
trabajo. Por lo tanto eso es lo primero que habría que conseguir. Y para ello
no creo que el partido PODEMOS sea el más indicado.