Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

28 de octubre de 2011

Castigo a la banca española

Muchas veces he criticados de Zapatero y su gobierno dos cosas: La falta de peso en la escena política de la comunidad internacional y en particular en Europa (donde su imagen ha sido patética) y la tendencia al derroche que ha provocado un importante desequilibrio presupuestario y ha obligado a recurrir a un aumento desmesurado del endeudamiento público, que tanto gusta a los manirrotos socialistas.
Estos dos defectos o aspectos criticables han sido la causa de que ayer resultara la banca española más castigada que otras europeas. La explicación que dan en Europa para justificar lo que nuestros bancos califican como una discriminación es que nuestra deuda soberana ya no es fiable ¿quién ha decidido eso y por qué?
Por una parte los inversores vienen ya desde hace largos meses elevando su ratio de riesgo y reduciendo el valor de los bonos. Ayer el diferencial respecto al bono alemán se redujo a 312 puntos, pero hay un país – Italia – que teniendo un diferencial mayor (366) no resultó castigado como España.
¿En qué consistió el castigo? En obligar a los bancos españoles a provisionar para aportar fondos a una deuda que no es nuestra; la deuda griega, a la que se ha hecho una quita del 50 %. Nuestros bancos tienen la comprensible indignación porque… Si estaban menos expuestos a la deuda griega, por no tener apenas bonos de ese país ¿Por qué han de provisionar en mayor proporción que los bancos franceses? No es de extrañar que las acciones de éstos últimos hayan subido casi el 20 % en el día de ayer.
El problema en definitiva es que se ha visto a los bancos españoles como muy expuestos a su propia deuda soberana. No hay confianza en la recuperación del equilibrio presupuestario español, habida cuenta del endiablado diseño institucional y político que tiene nuestro país, considerando la inmensa deuda de nuestra comunidades autónomas (que los europeos saben que salpica al Estado) y considerando también el hundimiento del sector inmobiliario.
¿Qué es lo que ahoga hoy a nuestros bancos? Los activos inmobiliarios que tienen parados y la cartera de vencimientos a plazo de la deuda soberana española. Si estas dos trabas ya atascaban de alguna manera la actividad crediticia con las economías privadas, ahora la situación empeora, puesto que los bancos tienen que provisionar una cuantía en torno a los 26.000 millones de euros.
Naturalmente los usuarios de esos bancos son los que saldrán perdiendo y pagarán los platos rotos, porque las entidades financieras se las arreglarán para repercutir sobre ellos buena parte del ajuste.
¿Tiene Zapatero la culpa por completo? No, pero sí que ha influido mucho en esta situación de descrédito. Su charlatanería en los foros internacionales, cuando dijo lo de la “Champions league” y aquellos de “… lo siento por mi amigo Sarkozy, pero España va a adelantar a Francia en PIB” o cuando dijo al respecto de la quiebra de Lehman Brothers aquello de que “los bancos españoles son los más seguros el mundo”. Zapatero siempre ha transmitido una imagen de charlatanería e improvisación y una postura alejada de la responsabilidad y la solvencia y detrás de él está la deuda española, afectada por la imagen que tengan los inversores de nuestro país y sus gobernantes.
El impulso al nacionalismo y a los estatutos autonómicos (alguno casi constituyente como el catalán) y el apoyo a los desorbitados gastos que se han hecho en casi todas las comunidades autónomas han provocado que los inversores y las autoridades europeas empiecen a cuestionarse la viabilidad de nuestro sistema.
Un estado que se encontraba en superávit y que en poco tiempo ha desequilibrado tano la balanza presupuestaria, es natural que provoque recelos. Un Estado que aprueba unos presuestos generales ya trufados de maquillaje y optimismo injustificado, es lógico que origine cada vez mayor desconfianza en nuestros socios europeos.
Junto a la desconfianza, naturalmente está la puñalada. Los paísese europeos, sobrte todo Francia y Alemania se han aprovechado de la inoperancia de ZP y su gobierno para entender siquiera cuál era la naturaleza del problema que se estaba tratando en la cumbre y, como cabía esperar, se la han metido doblada. Al fin y al cabo no estamos ante ONGs nio ante mojitas de la caridad. Estamos ante gobernantes que cumplen con su obligación de defender los intereses del Estado al que representan.
Solo pienso que España ha tenido mala suerte. Una mala suerte merecida y buscada en las urnas por los votantes españoles en marzo de 2008, fecha en la que escogimos a un demagogo ignorante y sectario para ponerse al frente de un país, coincidiendo con la llegada de la peor crisis que ha tenido la Unión Europea desde su creación.

24 de octubre de 2011

¿Qué pasara si gana Rajoy?

Sé que Rajoy Ha dicho que no son útiles en estos momentos las elucubraciones y conjeturas, pero los ciudadanos estamos en perfecto derecho de hacerlas. Nos jugamos mucho en las próximas elecciones. Yo tengo ya la decisión tomada. No es un prejuicio; es un juicio resultante de ocho años de gobierno inútil, sectario y dañino, del PSOE más sucio que he conocido desde que hay democracia. Pero puede haber gente que todavía no sepa lo que representa Rubalcaba. Él y su partido y el bobo de Zapatero son quienes han embarcado a este país en una sucesión continua de enfrentamientos entre ciudadanos, han desenterrado viejas rencillas, han eliminado una floreciente clase media con decisiones económicas desacertadas (ocurrencias y barbaridades continuas) , han traicionado a la gente de paz y a las víctimas del terrorismo llevando unas negociaciones secretas con los terroristas de ETA y avisándoles de las redadas policiales ordenadas por una autoridad judicial, han pervertido irremediablemente la justicia, han malgastado el superávit que había y parte de la reserva de oro en inversiones estúpidas como los aeropuertos y las televisiones comunitarias: León, Ciudad Real, Castellón etc.
Ahora parece que el líder del PP quiere perdonarles la vida y quizás le interese, desde el punto de vista de rentabilidad electoral. Pero no es justo. No es justo que ahora se vayan de rositas. La mayoría de los dirigentes del actual gobierno socialista se merecerían una censura pública y un oprobio de la ciudadanía y la historia, por  lo que han deshecho.  En cambio Rajoy parece perdonarles. ¿Por qué ?
Creo que por una parte tiene cierto temor a Rubalcaba, que es un maniobrero y siempre tiene un as en la manga. Si el anuncio de cese “definitivo” de la lucha armada hubiera sido el as que guardaba en este caso, de alguna manera ya habría consumido el cartucho. Rajoy está resultando ser un maestro en la desactivación de las explosiones controladas de Rubalcaba.
La fecha en la que se ha producido el anuncio de ETA no es banal y obedece a los intereses del PSOE que resulta así recompensado por la banda terrorista por múltiples concesiones ya hechas desde el gobierno. Ha habido y sigue habiendo concesiones, aunque lo nieguen. Y ésa es la mayor muestra del uso partidista del poder institucional, pero a la gente le da lo mismo. No quieren ver estos pequeños y sucios detalles.
Si el anuncio ha sido una recompensa, es porque al PSOE le interesa. Bien es cierto que la ETA nunca ha sido sensible ni siquiera mínimamente a los intereses del gobierno o de los partidos españoles. En este caso no iba a ser una excepción y realmente lo que va buscando es su propio interés, que consiste en concurrir en las elecciones desde un partido de izquierda con bastantes garantías de conseguir un buen montón de votos, que quitarán al PSE y al PNV.
Por lo tanto la recompensa no ha sido tal. Puede haber sido un efecto colateral no deseado por la banda, pero no por ello ha sido infrautilizado por los socialistas, que ya está atribuyéndose en los mitines la autoría de este supuesto logro, antes de saber si se va a consolidar o se va a quedar como otras veces en agua de borrajas.
Si Rajoy hubiera intentado desvelar el engaño, si hubiera entrado al trapo de Rubalcaba, éste sin contemplaciones le habría asociado con quienes no quieren la paz, quienes ponen palos en las ruedas, quienes prefieren ver muertos etc... Rajoy habría caido en la trampa maniqueísta, porque muchos de los votantes no entienden ni quieren entender que es preferible tener honra y muertos que ser un  país deshonrado y arrodillado ante los etarras. El honor es una virtud vieja y conservadora que no anida fácilmente en el corazón de la progresía socialista.
Solo espero que la estrategia de Rajoy sirva para salvar el escollo del 20N y consiga obtener una mayoría absoluta en la que será más libre de seguir su propia hoja de ruta.

21 de octubre de 2011

Reacciones ante el papelucho de ETA

La reacción de ayer de Rajoy frente al papelucho de la ETA me ha dejado triste y decepcionado. Su tibieza ultrajante es un palo más para las víctimas que ya están siendo los sacrificados de esta situación. Sólo espero que se trate de una táctica electoral y que después de resultar elegido, retorne a la cordura.
El candidato del PP dijo en su discurso que el Estado de derecho no había hecho concesiones… ¿Qué ha sido el apaño de sentencia del TC para permitir la concurrencia de BILDU a las elecciones municipales? ¿Qué está siendo el acercamiento de presos o el incrementio apabullante de situaciones de tercer grado reconocido por instituciones Penitenciarias a los presos etarras? ¿Qué ha sido la designación de San Sebastián como ciudad europea de la cultura? ¿Y el tener localizados a Josu Ternera o De Juana Chaos y no detenerlos? ¿Qué son todos estos gestos sino concesiones?
Pensaba que Rajoy no se creía esta película. Hoy confirmo que hay tratos secretos con el PSOE de Rubalcaba. Ya lo sospeché cuando hubo unanimidad en la Audiencia Nacional para acordar el no procesamiento de los policías del caso Faisán y la devolución al Juzgado para que se siga investigando.
Estamos ante una ignominia en la que participan todos. Imagino a un Rajoy preocupado por la reacción del PSOE en éste último mes que queda de campaña. Si no hubiera apoyado este alto el fuego, la artillería pesada de Rubalcaba hubiera encontrado un blanco al que disparar con éxito: “Rajoy no se alegra de que llegue la paz, Rajoy prefiere que siga muriendo gente… etc. etc.”
Quizás por eso el líder de la oposición ha querido una vez más mantenerse al margen y no entrar al trapo y ha creído que haciendo una declaración ambigua y decepcionante conseguía este objetivo.
Quizás cuando dice que ETA no ha hecho concesiones, es para mostrarse más exigente cuando llegue al poder y ponerles en la tesitura de que mantengan ese alto el fuego “definitivo” a cambio de nada. (Nótese que si hubiera sido a cambio de algo, ya no podría calificarse como definitivo). Esta es solo la hipótesis menos mala. Porque también puede suceder que esta pantomima con observadores internacionales y con hoja de ruta marcada por la propia ETA, haya terminado por convencerle. Sería doloroso verle después de su previsible elección, implicarse en el mal llamado proceso de paz. Sería hundir a las víctimas y traicionar a la memoria de Ordóñez, Blanco, portillo y tantos otros que perdieron la vida, el ver a Rajoy y al PP, girara hacia la indigna equidistancia.
Quizás el piense que este sapo hay que tragarlo en aras de la tranquilidad definitiva en el País Vasco. Se equivocaría. Para mantenerse firme tiene el apoyo de un buen puñado de millones de españoles de todo el resto del territorio. Y en el País Vasco no va a haber tranquilidad ni verdadera libertad en muchos años, aunque no haya víctimas mortales. Porque la ETA va a salir reforzada de todo esto. Los constitucionalistas van a estar más arrincomnados que nunca y BILDU y AMAIUR van a llevar la batuta desde unas instituciones corrompidas y comprometidas con la independencia de Euskadi. Las zancadillas y ofensas a España están por comenzar, debido al escenario que se ha montado.
¿Cómo que no ha habido concesiones? Los socialistas han conseguido llegar al límite en sus concesiones. Hasta el punto de hacer innecesario el uso de las armas –(que todavía tienen y no han entregado) – a unos terroristas cada vez más reforzados.
Será Rajoy el que tenga que profundizar en las concesiones, o detener en seco este despropósito. A él le va a pasar el PSOE la patata caliente y veremos que hace.
Hoy muchos nos estamos aguantando las ganas de vomitar. La posición de Zapatero es lo más parecido a una mierda apestosa que nos viéramos obligados a tragar. La sospechosa coincidencia de esta declaración etarra con el último tramo de la campaña electoral, la presencia ayer de Rubalcaba en San Sebastián, la escenificación de la conferencia… todo es repulsivo y soez.
Hoy más que nunca estoy con las víctimas.
Espero que en el PP comprendan cuál es su posición: La que les va a demandar la inmensa mayoría de sus votantes.

17 de octubre de 2011

Una traición y una indignidad. No tiene otro nombre.

No puede calificarase de otra manera: Lo que hoy se va a perpetrar es una gran indignidad. Una traición a la mayoría de los españoles que deseamos el fin de la ETA, pero no de esta manera. Una vez más estos socialistas esperpénticos que nos gobiernan consideran que el fin justifica los medios.
No tienen excusa posible. Ni siquiera el verdadero propósito que les moviliza es el fin del terrorismo. Lo que de verdad quieren es una rentabilidad electoral, de ahí la fecha, nada casual, en la que se va a celebrar esta farsa de conferencia.
Se traen unos mediadores a sueldo y organizan una pantomima pagada con cargo a los fondos reservados de la hacienda pública española (es decir, con cargo al bolsillo de todos los ciudadanos a quienes nos repele esta escenografía hipócrita) y creen que con ello van a conseguir el apoyo de no se qué votantes.
Espero de verdad que la gente no sea estúpida y caiga de nuevo en la trampa de la paz. Porque sí, esta conferencia de alguna manera es el 11M de las próximas elecciones generales, el golpe de efecto de Rubalcaba, instigador y organizador en la sombra de esto.
Es y ha sido siempre Rubalcaba el que ha estado detrás del mal llamado proceso de paz, el que ha marcado las pausas y los avances en la hoja de ruta, que muchos se han hartado de denunciar. ¿Quién puede hoy criticar lo más mínimo a Mayor Oreja? Él lo predijo y aquí está ya la escenografía de una traición.
Creo que a estas alturas la mayoría de los españoles tenemos claro que el final de ETA sólo puede ser la entrega de las armas sin condiciones por parte de un grupo terrorista. Hay algunos, sin embargo que se obstinan en seguir atajos para explotar electoralmente el supuesto éxito de que no haya muertos, aunque sigan habiendo armas, zulos, amenazas, Kale borroka y acoso sobre una parte de la población que vive coaccionada. Pues no. Aquí no hay nada de lo que alegrarse. Y casi diría lo que a algunos les puede parecer una barbaridad: Es mejor afrontar los muertos con dignidad que entregarse a los asesinos.
Ya se cometió en el pasado el error de permitir a los pro-etarras ir al Parlamento de Estrasburgo. Ahora se acude a una Conferencia para que – como acertadamente dice Rosa Díez – “el mundo sepa que hay un territorio invadido por España y Francia, cuyos ciudadanos ansían recuperar la libertad. Un territorio en el que los luchadores por la paz se han visto obligados a matar a sus convecinos para conseguir la verdadera democracia…”
En esta conferencia no hay nada claro de partida: No se sabe a ciencia cierta quién la financia, ni nadie lo quiere declarar, pese a que haya periodistas que lo han intentado saber. Todos podemos sospechar que ha sido el gobierno español. El de las víctimas y maketos es quien paga. Pero oficialmente no se reconoce. Los políticos principales de ese gobierno tienen hoy la consigna de declararse esperanzados pero al margen de esta negociación, pero el hecho es que acuden Totorika o Eguiguren (el primero de ellos alcalde de Ermua, cuando asesinaron a Miguel Ángel Blanco). Es una postura cómoda con la que intentan simultáneamente no ofender a la mayoría de los españoles indignados ante esta claudicación y satisfacer las pretensiones nacionalistas de escenificar de esta manera el final de un grupo terrorista que ni ellos ven ya viable.
El problema es que están olvidando la justicia. Están pasando por encima de las víctimas. Y además lo hacen con una finalidad partidista y sucia. La fecha en la que esta escenificación se produce es la prueba palpable de que el gobierno español es quien lleva la batuta de este concierto desafinado. No es casualidad que estén tan cerca las elecciones generales y Rubalcaba necesita un revulsivo. Manda narices que todo esto se vaya a hacer cuando a él le conviene.


Los españoles de bien no podemos permitir esta injusticia y esta salida en falso. Aquí no ha habido una guerra. Solo unos cobardes asesinatos hechos por gente desalmada a gente inocente. Nada más. Aquí ha habido unos que han causado sufrimiento y otros que han sufrido. Cuando se genera una importante deuda de una parte con otra, es natural que el deudor quiera dejar a cero el saldo. Por eso siempre son aquellos que causan mayor sufrimiento los que quieren echar pelillos a la mar. Y a aquellos que de verdad han sufrido (las únicas víctimas en este escenario) es a quienes cuesta enormemente cerrar la herida. Creo que aún así, estarían dispuestos si el cierre de este capítulo consistiera en la rendición incondicional de una banda terrorista arrepentida. Pero no es el caso. No hay arrepentimiento por ningún lado. A este paso serán los familiares de las víctimas, quienes tendrán que pedir perdón por obstaculizar con su presencia el bonito movimiento por la paz al que asisten fulgurantes y bien pagadas estrellas de la mediación internacional (auténticos despachos de consultores con un tenderete muy bien montado).

13 de octubre de 2011

Una topo en el Ministerio



Enric Juliana, habitual tertuliano de Onda Cero y director del diario catalán “La Vanguardia” , a propósito del desfile celebrado ayer con motivo de la festividad del día de la Hispanidad, ha analizado con gran generosidad la intervención de la ministra Carme Chacón, a la que considera maestra en el arte mediático. Desde la óptica de un catalán, preocupado por lo que de ofensa puede tener la fiesta nacional para su (otra) nación, es natural que la actuación vergonzante de la ministra le parezca bien.
Si se contempla desde la óptica de alguien que sienta España, las medidas tomadas por Chacón no son saludables mediáticamente, ya que no le benefician en absoluto sino que – una vez más – la llevan al descrédito y confirman que es un topo dentro del ministerio de defensa colocado allí para dinamitar desde dentro, de forma artera y silenciosa, cualquier asomo de prestigio que aún conserven nuestras FAS y cualquier cariño de la ciudadanía que aún sean capaces de concitar.
Por supuesto que ha fracasado en su empeño, ya que ese prestigio y ese cariño se mantienen intactos para la mayor parte del pueblo español. Y por eso mismo la maestría a la que alude Juliana sólo puede entenderse en el ámbito nacionalista, desde donde se hubiera deseado que esta fiesta no se hiciera o se hubiera celebrado pidiendo perdón. Chacón les ha sido útil a su juego, porque ella misma se aproxima a sus posturas y sólo le falta pedir perdón a sus paisanos por la mera existencia de las FAS, cuyo mando institucional tan indignamente desempeña desde el ministerio.
Ayer sus medidas de “maestría” consistieron en alejar al público del desfile para que no se oyeran las manifestaciones de su ya tradicional indignación. También redujo el gasto invertido en todos los aspectos: Desfilaron menos aviones y vehículos, y menos hombres, la ceremonia fue más rápida, faltaron ministros, a los que no se obligó a asistir (alguno de ellos muy ocupado en preparar su defensa ante un panorama tan negro como el petróleo de las gasolineras). Y por último hizo unas declaraciones que mostraban a las claras cuáles eran sus verdaderas intenciones: Que la fiesta de la Hispanidad fuera cada vez más civil y menos de las FAS. Viniendo de iun ministro de defensa resulta difícil de entender. Pero claro: Ella concibe (y su jefe también, ya que de otro modo la habría cesado) las FAS como un equipo de bomberos que van a apagar los fuegos para que el ancianete del pueblo pueda jugar al dominó tranquilo. O como una cuadrilla de albañiles que van a reconstruir territorios en los que ha habido algún conflicto, por supuesto siempre en misiones de paz, no vaya a ser que reconozcamos que estamos enviando a nuestros soldados a conflictos de guerra y ante la impopularidad de la decisión perdamos la intención de voto de aquellos que nos colocaron donde estamos. Esto es, perdamos la simpatía de los pacifistas.
En el fondo estamos ante la historia de un gran despropósito: Zapatero y por extensión su ministra aunque ella llegara después, alcanzaron el poder aprovechándose del impacto que tuvo sobre la ciudadanía un atentado terrorista que hizo anidar en el corazón de muchos bienintencionados un deseo de paz. Naturalmente sobre estos votantes la propaganda mediática se preocupó de relacionar el atentado con nuestra presencia en escenarios internacionales de guerra – lo cual está por demostrar – y consiguió una aversión a todo lo que recordara la verdadera razón de ser de los ejércitos. Aquí sí que tuvieron una gran habilidad para manejar los medios. Se dieron pasos calculados que fueron en su momento muy rentables en términos electorales. La descortesía frente a la bandera americana cuando ZP no se levantó al pasar ésta frente a la tribuna en el desfile del año 2003, cuando todavía era jefe de la oposición. O la constitución de la Plataforma de Apoyo a Zapatero (“PAZ”) con la que hábilmente un político sinvergüenza se auto-identificaba con algo tan sagrado como es la paz.
Con ese beligerante pacifismo casaba ciertamente mal un ejército. Por eso desde entonces se han visto obligados a hacer todo tipo de piruetas para justificar pasos a los que se hajn visto obligados debido a la simple naturaleza del estado español y a su posición en la comunidad internacional. Así hasta llegar a tener más en presencia en Afghanistan (y más caídos por la patria) de la que se tuvo nunca en Irak. O hasta llegar a cerrar un trato con los EEUU para colaborar con ellos en el escudo antimisiles impulsado en su día por Bush y permitir la llegada de más soldados y barcos a la base de Rota. Sin embargo nunca han perdido la necesidad de congraciarse con ese sector del electorado pacifista, verde, simpatizante con las minorías sexuales … la necesidad de conservar ese maniqueísmo y falso progresismo, para el que las armas y el ejército son una realidad molesta que en el fondo se aborrece.
Es en ese contexto donde Juliana sitúa la habilidad mediática de la ministra, a la que ve actuando en función de la próxima convocatoria de movilizaciones de los indignados del 15M. Cierto. También Carme Chacón actúa pensando en los votos de su PSC, entre cuyos afiliados hay mucho charnego nacionalista que aborrece la bandera española (de ésos que se estaban ayer preguntando qué se celebraba).
De ser eso así, la ministra no actúa pensando en su responsabilidad institucional, sino en su interés partidista. Poca visión de Estado tiene aquél que intenta acallar el papel histórico de nuestras FAS en mil batallas y que se dedica a cerrar banderas de la Legión o a impedir la participación de las FAS en actos festivos o religiosos. Pero ¿Qué podemos esperar de alguien que simpatiza con quienes quieren separarse de España… de alguien que se solidariza con quien habla de la “puta España”?
Como es natural, aquellos que acuden al desfile y que sienten a España y su bandera, le dedican unos merecidos pitidos y abucheos. Tanto ZP como ella misma hacen gala de una inusitada desfachatez que les impide asumir esa pública censura y les hace identificar sus personas con el papel institucional que tienen, para intentar librarse de las críticas. Pero lo cierto es que a quien abuchea el pueblo soberano es a ellos; Sólo a ellos: Ni al Rey, ni a la bandera, ni mucho menos a los participantes en la parada militar, sólo a quien indignamente la organiza y preside en contra de sus principios. Porque son los mismos que han dinamitado la Constitución Española, los mismos que hablan de nación de naciones, los mismos que suscribieron el Pacto del Tinell, los mismo que se avergüenzan de la bandera española fuera de las celebraciones de la “roja”.
Por cierto, cada vez veo más gente que lleva orgullosamente esa bandera colgada del retrovisor de su coche o en la pulsera de su reloj. La progresía censora y sectaria al final ha conseguido lo contrario de lo que pretendía.

7 de octubre de 2011

Pa negre, candidata al oscar



El catalán viene a ser considerado políticamente como una lengua de Estado, co-oficial con el español – al que se denomina indebidamente, “castellano” - . esa fue una concesión inmerecida históricamente que hizo nuestra Constitución española por razones políticas coyunturales, para contentar a uynos socios nacionalistas, a los que un Estado débil y en transición a la democracia, necesitaba en sus filas.
La realidad de la calle es muy otra. El catalán – por mucho que inteneten compensarlo con las embajadas - . En este caso en la Academia española de cine, la que decide la película candidata para los oscar y, sin duda obedeciendo a los mismo patrones que los padres constitucionalistas, ha querido contentar de nuevo a quienes no quieren saber nada de España.
Está en mi retina la abrumadora presencia de pancartas en el estadio de Montjuic con la leyenda “Catalonia is not Spain”, durante las Olimpiadas de Barcelona en las que se puso por las autoridades españolas toda la carne en el asador. Esa fue una de tantas muestra de desapego e ingratitud en las que los políticos nacionalistas basan su estrategia y su supervivencia.
El autor de la película “Pa negre” puede o no tener parte de culpa en todo esto. El film se ha rodado en catalán, lo que no debe parecernos extraño, si trata de una historia costumbrista en un medio rural catalán. También es posible que el idioma de rodaje se haya visto de algún modod predeterminado por las subvenciones. No sé los detalles. En todo caso es lógico y no tiene nada de particular que un artista catalán use su lengua vernácula. Cabe pensar que si este autor hubiera pretendido una mayor proyección internacional de su obra, seguramente habría escogido un idioma más internacional, como el español. Pero no le ha hecho falta, porque ahí está la política para facilitarle las cosas.
Lo mismo sucedió cuando resultó elegida San Sebastián como capital europea de la cultura 2016. Aquello fue otro patético intento por contentar a los nacionalistas díscolos de BILDU que habían accedido a la Corporación municipal.
Con los políticos nacionalistas, papá Estado siente algo así como el cariño por el hijo pródigo. Ese afecto especial que discrimina a los demás hijos porque de ellos se está seguro, y busca contentar a aquél que se quiere marchar o que regresa no muy convencido a los brazos paternos.
Lo peor de estas políticas, lo más lacerante, es la manifiesta falta de reciprocidad. Cuantos m´ñas gestos hace el gobierno español para buscar la moderación nacionalista por la vía de contentarles, más se rebaja ante ellos y más ofenede al resto de los españoles.
Ya estamos un poco hartos de tantas contemplaciones con el nacionalismo chantajista. Muchos pensamos que los poderes públicos del estado central deben adoptar de una vez por rtodas el papel que les corresponde, ejerciendo la autoridad y la tutela sobre las autonomías que tiene reconocida constitucionalmente, aún a riesgo de perderé popularidad en algunas regiones de España. Solo cuando por parte de estos pueblos, que sin duda tienen diferencias culturales y algunos rasgos identitarios propios, se detenga la escalada soberanista y se acepte el lugar que les corresponde política e históricamente, se podrán utilizar sus rasgos culturales o su idioma para representar a España.
Quizás es eso lo que se ha intentado. Paro ha sido un intento inoportuno y desafortunado. Ahora muchos españoles preferimos que gane el oscar otra película extranjera, igual que queremos que pierda el Barcelona.

3 de octubre de 2011

Mal candidato para un partido en mal momento.

Nunca me expliqué cómo decidieron que Rubalcaba fuera el candidato del PSOE. En el mismo instante de aclamarle como candidato, el PSOE había perdido toda la frescura que podía haberle traído una cara nueva y la apuesta por el cambio se hacía imposible de forma automática. No se puede creer que personalice el cambio alguien que aparece flanqueado por Felipe González y por Zapatero en los actos de este fin de semana. No se puede creer que apueste por el cambio alguien que ha estado en el poder tanto tiempo. Ha tenido sobradas oportunidades y no ha cambiado nada, ha sido un hombre de aparato. Ha sido el paraguas bajo el que se han refugiado muchos sinvergüenzas. Ha sido y es el hombre del Faisán. Lo sabe toda la ciudadanía, diga lo que diga su audiencia nacional. Todavía hoy pretende seguir manipulando con fórmulas precocinadas y a buen seguro se llevará al huerto a unos cuantos, lo cual tendrá su mérito.
Yo creo que más bien Rubalcaba está para evitar la desbandada. Para forzar el mantenimiento de la ortodoxia. Hoy sí que harían falta renovadores en el PSOE que refundaran el partido y se desvincularan de todas esta época de corrupción. Han llegado más lejos que nunca en la corrupción y esto ya es muy difícil de arreglar.
Apelan al socialismo histórico, a la intemporalidad de unos principios y muchos que han creido en ellos sienten ahora vértigo. Algo parecido a lo que debieron sentir los franquistas ante la muerte de Franco. ¿Qué vendrá después, Dios mío?
Este socialismo es inviable. Ellos mismos se han cerrado todas las puertas. Ha sido tal su interés por el poder y su gobierno sectario y partidista, que ahora no tienen cintura para corregir ni posible vuelta atrás. Ha sido tal su forma de mentir en todo, que ahora es imposible creerles. No son viables y necesitan una refundación, que se haga con las riendas de este partido alguien desconocido. Ni Bono ni Chacón (que andan por ahí los dos agazapados esperando a que Rubalcaba se la pegue).