Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

23 de noviembre de 2009

¿A quién pretende engañar?

La economía sostenible presentada de forma grandilocuente, no debería ser objeto de una ley. Cualquier economista o analista serio sabe que la economía de todo un país de la Europa occidental como España no puede dirigirse ni regularse en una única ley. La marcha de la economía es el fruto o la consecuencia de cómo vayan nuestros bolsillos, de la iniciativa privada por encima de todo, con leyes sectoriales coadyuvantes que vayan empujándola. Ése y no otro debería ser el papel de las administraciones. Facilitar y ayudar para vencer los importantes obstáculos con que se enfrenta hoy cualquier pobre desgraciado que tiene una pequeña empresa.

Lo que pretende el gobierno es la economía sostenida (más que sostenible) y, con una desfachatez sin límites vuelve a hacer la misma trampa de siempre. Ahora ya no pide; exige el apoyo de todos hacia su modernidad. Los que no le apoyan serán tachados de irresponsables e insolidarios con el destino del país. Así es como confunden a la ciudadanía. El bien del país es lo que ellos deciden. Son sus ocurrencias. Y hay que guardar respeto por esas ocurrencias porque vienen de arriba. Del Estado, con el que todos debemos colaborar. El patrón, el guía iluminado ( que lleva casi dos mandatos jugando a la piñata con los ojos vendados, a ver si acierta alguna) nos exige que le sigamos al desastre y nos tranquiliza diciéndonos por enésima vez la fecha en la que saldremos de la crisis. Me corrijo: Ahora ya no se atreve a dar fechas; solo dice que pronto, y todos debemos creerle.

En esta gran farsa se ha ido desgastando hasta lo indecible: Nos mintió con el terrorismo, ha manipulado la justicia, nos mintió con el Estado plurinacional (que ahora va a negar el TC), nos mintió con la “no subida de impuestos” (que luego sí subieron). Es un presidente indigno, sin palabra, que miente más que habla. Y ahora se le ha ocurrido lo de la economía sostenible.

Todo pretenden legislarlo con leyes programáticas, huecas, sin contenido, improvisadas, sin estudios de análisis presupuestario, ni memorias. Esta ley debe salir, por interés político. Primero lanzan la consigna del título y la fecha de salida y luego mandan a los técnicos para que se pongan a inventar el articulado. Eso sí: Pregonarán a los cuatro vientos que la ley será ecológica y representará el futuro, demonizando a todo aquél que se oponga. Ya lo hicieron con otras leyes anteriores.

La famosa ley de Dependencia, cuyo desarrollo aún está pendiente o la Ley de Violencia de Género, que todos se preguntan para qué ha servido. La primera se aprobó sin prever siquiera partidas económicas para su aplicación. De hecho sus disposiciones transitoria contemplaban un desarrollo diferido en el tiempo. Posiblemente entre en vigor de verdad cuando estén los populares en el poder u otro presidente socialista más serio que el de ahora. Pero el hecho es que ZP ya la ha vendido ante su electorado.

Con la economía sostenible hará lo mismo. Improvisará una serie de disposiciones, algunas de ellas impracticables antes de 20 años, y comprometerá a gobiernos venideros que estarán en la disyuntiva de tener que seguir sus pautas o ser atacados por querer destruir la sostenibilidad y el ecologismo.

Pues bien. Ante todo esto la oposición actual no se puede dejar avasallar. Tenemos un gobierno pegajoso y molesto. Son verdaderos especialistas en agarrarse a las poltronas. Más que agarrarse se pegan como lapas. Si reciben un golpe o sufren un bajón en las encuestas debido a su descrédito, reaccionan agarrándose a lo que haga falta, como haría un sparring sonado, que no termina nunca de caer KO. Esa era la estrategia de ayer. Todos juntos al acto mitinero y a poner buena cara. Que nos vean los dientes de la sonrisa, como diría la Pantoja. Aquí nos queremos todos mucho y apoyamos a nuestro presidente, aunque por debajo le llueven las críticas entre sus propios correligionarios.

Y entretanto España lo aguanta todo.

13 de noviembre de 2009

En tus manos está...


La campaña puesta en marcha en Extremadura por el Consejo de Juventud de esa Comunidad es un absoluto disparate que demuestra a las claras en qué se esta convirtiendo la política, especialmente la autonómica en los últimos tiempos. Por muchos motivos algunos de los cuales vamos a citar aquí, es un auténtico despropósito, con el que además se ha derrochado dinero público en estos tiempos de crisis.

En primer lugar podríamos referirnos a la bisoñez e inexperiencia de una Consejera que tiene todo el aspecto de tener recién acabada la carrera (si es que tiene alguna) y que da sus conferencias de prensa como una estudiante podría recitar la lección ante el profesor. La cosa podría tener medio pase porque se trata, al fin y al cabo, del Consejo de la Juventud, pero tampoco conviene olvidar que por muy juventud que sea hablamos de un gasto de 14.000 euros, que no es ninguna broma.

En segundo lugar, cabe aludir a la inoportunidad del gasto en estos tiempos de crisis. Cuando mucha gente se está quedando en la calle y carece de medios para subsistir, a estos iluminados se les ocurre la feliz idea de financiar un proyecto sin pies ni cabeza y por completo improductivo que no ayuda a nadie a salir de los verdaderos y prioritarios problemas que aquejan estos meses a la sociedad (y especialmente a zonas desfavorecidas y atrasadas como Extremadura). La obligación de los poderes públicos, cuando disponen de recursos escasos, es saber priorizar los problemas (y desde luego la problemática que se pretende atajar con esta campaña, en el caso de que exista, se encuentra en una posición nada destacada en el ranking de demandas de la ciudadanía).

En tercer lugar la soberbia propia de los imprudentes le deja a uno desesperanzado. Veo como estos políticos de tercera división no solamente no rectifican ante la avalancha de críticas, sino que se reafirman, sin saber percibir de verdad su falta de sintonía con la gente que administran.

En cuarto lugar, he podido constatar que miente Laura Garrido cuando dice que la pretensión es educar en el plano afectivo y no necesariamente sexual. El título de la campaña, unido a lo que en ella se predica, alude claramente a la masturbación. Y esos es algo que se ha pretendido de forma deliberada. No se puede aducir ahora que los medios que, de forma unánime se han mofado de este disparate, han tergiversado la campaña de talleres afectivo-sexuales.

Por último, me parece también oportuno señalar que este tipo de iniciativas solo parten de gobiernos socialistas, tan poco respetuosos con la naturaleza humana y con la inviolabilidad de las conciencias individuales, que quieren intervenir algo tan íntimo como la forma de obtener y administrar el placer sexual. No me parece que ése sea el papel de un político, pero lamentablemente estamos ahora en un modelo de sociedad que pretende reeducarnos a todos desde un plano de obligatoriedad. Por fortuna esta campaña parece no obligar a nadie, pero muy bien podría suceder que formara parte del plan de estudios de educación para la ciudadanía y que a nuestros hijos les empezaran a inculcar estos dudosos valores.
Por favor. Un poco de sentido común.

British Iberia

Ya nos hemos quedado sin línea aérea. Me gustaba la idea de tener todavía una compañía de capital español, porque estratégicamente permitía servir mejor a los intereses del turismo español. Cuando se habló por primera vez de la fusión me imaginé una absorción de la compañía inglesa a la española, como así ha sido. British Airways queda con el 55 % e Iberia con el 45 % . La Dirección financiera (la que cuenta) se establecerá en Londres. Y para Madrid, se han inventado una cosa que se llama la “dirección operativa”, con la que parecen indicar que los vuelos se decidirán desde aquí. El hecho es que se ha perdido el control. Para la compañía dicen que es una buena fusión. Pero a mí la compañía en sí misma me importa un comino. Me importaba en la medida en que eran las líneas aéreas españolas. Pero ahora esta nueva compañía se ocupará sobre todo de dar servicio a los tour operadores ingleses y como es natural barrerá para su casa, abriendo el mercado de iberoamérica a los intereses de Gran Bretaña.

Se me antoja que hay una hipocresía que afecta al mundo de las grandes multinacionales. Cuando una compañía resulta absorbida siempre surge quien dice que ya no hay otra cosa en Europa que intereses mercantiles, que no se puede pensar en estrategias nacionales para lo que en realidad son negocios, que está todo muy globalizado y las grandes compañías no tienen bandera alguna… bla, bla, bla.

Pero no me cuadra, porque veo como gobiernos como el francés o el alemán saltan en defensa de sus compañías y se muestran intervencionistas cuando lo consideran necesario. Yo sabía que los ingleses no iban a permitir que el accionariado de British fuera minoritario en la nueva compañía resultante y, en efecto, ahora es controlada por ellos.

Como es natural, en el momento de la operación se dicen muchas cosas, pero en realidad todo puede ser cambiado (cuando transcurra un periodo razonable) por esa mayoría inglesa del 55 %. Ahí es donde está el poder, y el accionariado español tendrá que conformarse con los designios que nos vengan desde Gran Bretaña.

La compañía ahora es inglesa, lo queramos o no. Igual que Endesa ahora es italiana, pese a que en el inicio se habló del contrapeso que supondría la participación de ACS, para los intereses españoles. La realidad es que en cuanto esta constructora española vio la oportunidad de vender, lo hizo, quedando la empresa energética en manos de ENEL. Ahora en sector transportes, sucede lo mismo. Y me va quedando un regusto amargo, por saber que mi país se descapitaliza poco a poco y depende cada vez más del exterior.

Parece como si no pudieran existir grandes empresas en España a excepción de dos o tres (Telefónica, Repsol y alguna más).
Parece como si se hubiera asumido el papel de balneario turístico de Europa y país especializado en un inestable sector de servicios.

6 de noviembre de 2009

¡Torpes!


El juez estrella Baltasar Garzón pensó quizás que iba a dar una imagen de firmeza ordenando traer a los dos piratas somalíes a España y el gobierno, de acuerdo con él y buscando los titulares, llevó adelante la operación y los trajo a nuestro territorio. Creyeron dar con la solución y se metieron en un camino laberíntico de difícil salida.

Ahora están los piratas amenazando con ejecutar a los marineros españoles de tres en tres si no se envía a su país a sus dos colegas apresados. Tenemos, mientras, a dos fragatas paralizadas asistiendo, sin un pestañeo, a la escena y viendo cómo se llevan a tierra a los tres rehenes.

Las familias de los marineros han explotado y, en su indignación claman contra un gobierno tan buenista como incapaz. Un gobierno inútil que pudo callarse el apresamiento de los dos piratas, para poder tener una libertad de maniobra y proceder in situ al canje de los prisioneros. En lugar de callarse, se los trajeron aquí, como si se tratara de una gran victoria, quizás con la intención de airear públicamente el juicio o de transmitir a la ciudadanía que todo el mundo tiene derecho a un juicio justo y que en este país somos muy respetuosos con la justicia.

Ahora la situación se ha tornado más peligrosa y acuciante. La ministra pacifista no sabe qué hacer. ¿Qué puede hacer una paloma para liberar a la presa de una rapaz?

5 de noviembre de 2009

Pelea de elefantes


Dice un proverbio africano que en una pelea de dos elefantes, la que sufre es la hierba. Los madrileños somos la hierba y los elefantes ya sabemos quienes son.
Estoy más que harto de las peleas por el poder en Madrid. No sé si se jugarán mucho o poco. Seguramente signifique mucho el control de una entidad financiera del tamaño de CAJAMADRID, pero mucho más significa acceder al gobierno de la nación. Que un partido político como el PP – que es el único que constituye una alternativa al desastre y a la profunda decepción – se ponga a airear sus problemas de esta manera, dando a sus oponentes el balón de oxígeno y la excusa para el choteo, es indignante.

La gente está cabreada o encantada. Quienes desean de verdad el cambio. Quienes entienden que desalojar a ZP de La Moncloa es una necesidad vital para el país, están hasta el gorro de estos dos divos que tenemos en Madrid, que creen que los resultados favorables en las elecciones son poco menos que éxitos personales suyos.

Pero hay quienes sostienen que esto es una falta de autoridad de Rajoy. No sé si piensan sinceramente que puede construirse un líder de la oposición con garantías en el tiempo que resta hasta las próximas elecciones. No sé si se creen que ese hipotético líder sería capaz de frenar a estos dos divos. Creo más bien que lo que de verdad quieren es que el gobierno más desastroso que ha tenido España desde la dictadura, sobreviva y se recupere, para ganr de nuevo otras elecciones generales. Estos son los que están encantados.

Ya me pareció increíble que repitiera ZP en marzo de 2008. Entonces pensé ¿Pero cómo la gente no le ha calado a este mentiroso? ¿Cómo es posible que no se perciba que estamos en manos de un hatajo de aficionados a la poltrona sin méritos ni capacidades? ¿Cómo no se dan cuenta que este grupo no sabe ni lo que tiene entre manos y además les da igual no saberlo? Pues ganó de nuevo. Y lo hará otra vez. Porque estos maestros del propagandismo han dado con la fórmula de Coca-Cola y se han hecho especialistas en mantenerse gracias al descrédito del contrario. Frente a ellos tienen a un PP que se desacredita solo y, encima, les está ayudando.

De los dos divos me quedaría antes con Esperanza. Creo que la responsabilidad de ambos no es equiparable. Gallardón es un político que telegrafía su falta de escrúpulos y su ambición desmedida. En su día ya se postuló como candidato a suceder a Rajoy. Sus motivos para intentar el control de Cajamdrid son mucho más inconfesables que los que pueda tener la presidenta de la Comunidad. Para él la Caja es su tabla de salvación: Está canino, no solo por la crisis que ahora aqueja a todos los ayuntamientos, sino por la peculiar escalada de deuda del Ayuntamiento de Madrid, fruto de su megalomanía. Gallardón tiene además una cualidad imperdonable: Es el candidato del PP preferido por muchos electores del PSOE. Parece ser que le ven como una especie de Obama municipal, mucho más tolerante y abierto que otros líderes del PP retrógrados y rancios. Pero no nos engañemos: Todos esos que le bendicen no le votarían, porque son votantes del PSOE.

Su utilitarismo y falta de principios han quedado a menudo demostrados, pero utilizar a su número dos para airear sus críticas hacia esperanza Aguirre, buscando públicamente su descrédito, a través de una entrevista publicada en un medio de comunicación afín al PSOE de gran tirada, vienen a confirmar que es capaz de todo y que el destino del partido Popular a nivel nacional le importa menos que un comino.

Por eso yo le sacaría de las listas del partido en la próximas municipales, aun a riesgo de perder Madrid y le dejaría de raso, o que se fuera a fundar su propio partido.

4 de noviembre de 2009

Adios José Luis


Me lo hiciste pasar bien. Tus personajes castizos y costumbristas tenían un trasfondo sociológico que supiste encarnar como nadie. Y en tu arte, nos acompañaste dándonos buenos ratos: El pisito, La Colmena, Mi general, Cómo está el servicio, Atraco a las tres… y tantas otras películas en las que lo bordaste.

Me gusta la elegancia de tu retirada del mundanal ruido. Las enfermedades y las horas bajas no hay que airearlas. El lado coqueto que tienen los artistas, imagino que te impediría convivir fácilmente con el deterioro y el declive vital que todos tenemos que pasar. Ahora descansas y saboreas desde el más allá los elogios merecidos y el cariño de tu público, en el que me cuento.

3 de noviembre de 2009

Los árboles no nos dejan ver el bosque

Estos días los analistas políticos hablan de que la extendida corrupción no tiene incidencia sobre la intención de voto. Lo dicen asombrados, como si el tema Gürtel hubiera tenido que provocar como efecto inmediato que todos los ciudadanos españoles quisieran votar a los socialistas. Contemplan las encuestas del CIS asombrados, viendo que a pesar de este escándalo, el PP logra una mayor ventaje frente al PSOE.

Yo no veo nada extraño en ello, por muchos motivos: En primer lugar porque los escándalos se extienden a todos los partidos y el desencanto, en todo caso, debería conducirnos a la abstención. Afirmar lo contrario equivaldría a dar el voto a gestores con los que no se está de acuerdo, solo por castigar al partido en cuyas filas milita un corrupto de la administración local o autonómica.

En segundo lugar, porque a la gente le preocupa más la crisis económica o el paro. El votante puede tolerar que en el seno de un partido haya algún garbanzo negro, pero le resulta impresentable que los miembros del gobierno de la nación se muestren incapaces de gestionar la crisis y el desempleo o el caos de la justicia, por tocar, solamente los dos temas más candentes y significativos.

Los medios de comunicación nacionales están sirviendo para desactivar lo que por tendencia natural, debería ser un desplome de ZP y compañía. Es tal la ineficacia de este gobierno que resulta increíble que el PP aventaje al PSOE tan solo en 3 puntos, en la intención de voto. Lo que demuestra que el ventilador de corrupciones varias, sí que tiene su grado de eficacia.

De este modo, de los lodos de la corrupción sale un beneficiario por encima de otros: Quien ocupa en la actualidad el poder, interesado más que otros en desactivar el voto de castigo de signo contrario, aunque ello le suponga perder un porcentaje de voto propio.

Entretanto el precio que se paga es el descrédito absoluto de toda la clase política. Esa dinámica del “Y tú más” que a menudo es criticada por contertulios y periodistas, es la vía fácil a la que recurren los partidos políticos contribuyendo a su vez a una mayor depauperación de la escena política. Y el desmoralizado ciudadano siente la tentación de abstenerse, dejando por imposibles a los guías de pacotilla que pilotan este país. ¡Qué sencillez de planteamiento!

Pero no es así: El ciudadano tiene la oportunidad de remover esta situación de una única manera: castigando al que gobierna porque es él quien tiene mayor poder, quien concita las mayores expectativas y, por tanto, quien tiene una mayor cuota de responsabilidad en la funesta situación.

Estos días hay quien nos pone árboles delante de nuestras narices, para impedirnos ver el bosque; y es el bosque lo que debemos ver. Hay que pensar si, de verdad este país puede soportar cuatro años más de Zapatero. Esa es la cuestión esencial.