Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

28 de mayo de 2007

Qué democracia más imperfecta

Hoy decía un renombrado político del PSOE (Diego López Garrido) que el PSOE está demostrando saber ocupar el puesto de centro, porque puede pactar con unos u otros, según le convenga localmente.

El periodista que guiaba el espacio en el que aparecía, le ha preguntado cuál cree que será la decisión que tome el partido socialista en Navarra. Si mantendrá su postura constitucionalista estableciendo alianza con Unión del Pueblo Navarro o se decidirá por tomar el poder gracias a los votos de Nafarroa Bai. ¡Qué pregunta! La obviedad de la respuesta, por todos sentida, no se extiende sin embargo al portavoz parlamentario del PSIOE quien, en un alarde de cinismo dice que no sabe lo que pasará; que depende de lo que decidan los líderes socialistas locales de Navarra (como si éstos se atrevieran a toser sin el permiso de ZP).

Está claro lo que harán en Navarra: Lo mismo que están haciendo en España. Pactarán con el diablo y esperarán engañarle. Eso sí. Tomarán el poder en esta Comunidad (y se la quitarán a quienes les aventaja en diez escaños sobre 20, nada menos que un 50 % más de votos).

Y yo me pregunto ¿Eso es ser de centro? ¿Eso es aunar voluntades en bien del país? Desde luego que no. Eso solo demuestra que lo afirmado por Diego Garrido es una falacia: El PSOE no ocupa una posición de centro cuando pacta con Nafarroa Bai, ni cuando forma el tripartito con ERC en Cataluña.

Lo que sí ha hecho es aunar voluntades en contra del PP allí donde le ha convenido tomar el poder y, desde ese punto de vista, constituye una victoria haber ganado una comunidad para su gobierno aunque les haya votado la mitad de gente que a UPN. No se plantean tampoco que muchos de sus propios votantes no son separatistas, ni ven con buenos ojos el inicio de conversaciones para una futura unificación el País Vasco. Sencillamente se toman el voto como un cheque en blanco para hacer y deshacer aquí y allá, con el exclusivo fin de tomar el poder.

Lo verdaderamente impresentable es que le achaquen al PP que no sabe pactar. Que no tiene espíritu centrista y dialogante. Este Sr. Garrido insistía en que el PP tenía que luchar por las mayorías absolutas porque no encontraba socios por ninguna parte. Pero es que hay pactos que demuestran que lo único que se quiere es el poder. Hay transacciones utilitaristas que buscan sin sonrojo llegar a las poltronas. Y de esas no debería enorgullecerse nadie. Y en esas no es conveniente meterse porque tarde o temprano se sale malparado. Por ello pienso que la política de autoaislamiento, en determinados casos puede ser aconsejable: Mejor solo que mal acompañado.

Lo del Ayuntamiento de Pamplona es todavía peor: Cualquier opción pasa por los dos concejales de los batasunos de ANV, a los que se ha permitido concurrir a las elecciones.
En fin ¿Cómo todavía puede quedar gente que crea en estos utilitaristas del poder? Pues la hay. Al menos les sigue votando mucha masa de gente. Y se da la siguiente paradoja: Les votan personas ideologizadas de izquierdas. De esas que les viene de familia la lucha contra la derechota. Y lo paradójico es que los políticos a los que votan son gente sin principios a los que les da lo mismo ocho que ochenta, con tal de alcanzar el poder, como se demuestra en Navarra.

18 de mayo de 2007

¿Ayuntamiento, ajuntamiento o Hay untamiento?


Se le ha acusado estos días a Miguel Sebastián de romper todas las reglas del “fair – play” en la política. A mí no me extraña en absoluto porque la Pepiño Factory y las oscuras oficinas presupuestarias nunca han practicado eso. No saben lo que es una lucha en buena lid, sin recurrir a la propaganda barata o a las maniobras arteras.


Los golpes bajos en la política están a la orden del día, por lo cual no debe extrañarnos que se aireen en un debate de gran audiencia los líos de faldas del alcalde. ¿Qué es un picha brava? Qué más da. Lo importante es el tema político. ¿O es que vamos a acabar como los americanos con el Clinton y la becaria?

Ahora bien. A mi me escama que se haya llevado hasta ahora con tanta discreción la implicación de la llamada Monserrat Corulla en la Operación Malaya. Y si hay una relación más allá de lo personal, que haya conducido al tráfico de influencias – por ejemplo para la obtención de algún permiso o licencia del Ayuntamiento de Madrid, en orden a la construcción de un hotel en algún antiguo palacio – pues, naturalmente que debe airearse, porque nos interesa a todos. Pero, eso sí: Con pruebas inobjetables.

¿Tiene esas pruebas Sebastián? Las tenga o no, su modo de dar la primera estocada, ha adolecido de una bisoñez e ingenuidad impropia de un alcaldable. Se ha buscado el daño personal y se ha obtenido lo contrario, porque ahora Gallardón, siempre alegará que se le ataca en el terreno de lo personal.

12 de mayo de 2007



Gallardón:

Alumno de Jesuitas, de paso largo en sus andares y precoz madurez. Con su talento indiscutible heredado de su padre. La política en sus genes. Tanta mesura en su voz, como desmesura en sus proyectos. El megalómano, el seductor de la izquierda, el ambicioso…

Hay que reconocer que se lo ha comido con patatas. Sebastián era un alfeñique. Como una foca volando por los aires frente al hocico de una orca que se divierte volteándola, antes de comérsela. Sebastián no podía responder ante los argumentos incontestables de su oponente:

- “Mientras yo trabajaba por Madrid, Vd. preparaba dossieres sobre empresas desde la oficina del gobierno” –

Y tenía razón. Pero ¿De quién es la culpa de este desatino? Pues sí. Nuevamente de Zapatero, a quien acompaña tanto desacierto en cualquier medida constructiva, como acierto en las destructivas. Recordemos las dificultades para encontrar candidatura para Madrid. Se habló de Bono y de la vicepresidente Fernández de la Vega, pero la plaza, lejos de ser una perita en dulce, era un crematorio. Solo podía aceptarla alguien que saliera de la nada y llegó un tonto dispuesto para hacerle el papel a ZP.

-¿Qué les dará este ZP a su gente? ¿Es que les hipnotiza con esos ojitos? ¿Cómo un mediocre de la talla de ZP consigue tantas adhesiones?

En este caso, Sebastián ha ido el solito al martirio, se ha atado al poste y ha aguantado cada ironía de Gallardón, como una flecha en su torso.

Pero ¿tiene tanto mérito Gallardón?

6 de mayo de 2007

Van a chupar del bote sin dejar de amenazar

Nos hemos enterado del derroche de garantismo legal, con que nos va a obsequiar nuestro Gobierno: Han resultado impugnadas la mitad de las listas de ANV. Hay quien dice que serán justamente las que correspondan a las candidaturas en aquellos municipios en los que HB no se comía una rosca. O sea que es para disimular. Donde HB tiene posibilidades de ganar, las listas se han cuidado más, de suerte que la fiscalía pueda justificar su clamorosa y responsable pasividad y alegue la imposibilidad de relacionarlas con el mundo etarra.

Una vez más nos toman por estúpidos. Ya tenemos a ETA en las instituciones. A cambio se ha obtenido de momento, que no mate… ¿Durante cuanto tiempo?...

Zapatero dirá a la Ciudadanía que ha hecho todo lo posible. La conspicua De la Vega podrá cara de seria y nos dará una lección desde el atril de la vicepresidencia. Nos regañará por ser chicos malos y crispar así el escenario político. Si nos fijamos siempre hablan de escenario. La terminología utilizada por los batasunos en sus ruedas de prensa y por el gobierno de España, es la misma, lo cual revela una suerte de coordinación oculta, que algún día nos ha de ser revelada a los ciudadanos. ...“Escenario” - . Está de moda la palabrita: “… escenario de negociaciones…” “… nuevo escenario de paz…” ¿Será porque todo el mundo está actuando en un siniestro sainete?

ZP (el del talante) dirá que no se puede hacer más. ¡Ah! Se siente. Con todo el dolor de su corazón y absolutamente en contra de su voluntad y de la Ley de Partidos, de la que es – como sabemos – el gran impulsor, llegará (o ha llegado ya) a la conclusión de que su fiscal y su ministro de justicia no pueden proponer siquiera la impugnación de la totalidad de las listas, por falta de pruebas. Le privan a sí al Tribunal competente de la posibilidad de analizar la existencia o no de esas pruebas. Para cualquier procesamiento, para la apertura de diligencias previas en cualquier proceso basta con indicios; no son necesarias las pruebas. ¿A qué viene, entonces ese purismo de quienes solo tienen que presentar la impugnación de unas candidaturas que - todos sabemos - son de los batasunos y, por tanto de la ETA.

Por esa falta de propuesta el Tribunal Supremo no entrará a suplir lo que no le compete y se limitará a admitir la impugnación sólo de las listas propuestas. Así quedará cerrado el círculo de una nueva ignominia. A buen seguro que no será la última, pero ésta tiene unas consecuencias funestas para todos los vascos de bien. Si se para uno a pensar, es insultante que De Juana ande paseando tan tranquilo, libre, acompañado de su novia y con bastantes kilos ganados. Pero eso, al fina y al cabo no tiene mayores consecuencias para el país. La entrada de los batasunos en las instituciones vascas es mucho más grave. una vez dentro de los ayuntamientos, se beneficiarán de fondos públicos que podrán desviar sin dificultad a las actividades que quieran, accederán a datos personales de muchos ciudadanos, con el pretexto de servir para fines tributarios (A la Seguridad Social, por ejemplo, le podrán pedir la dirección de quien quieran, a los bancos las cuentas corrientes etc...) No nos olvidemos: Serán Administración Pública (aunque sea local), y la Administración puede servir al ciudadano o puede utilizar sus recursos contra él. Quizás lo menos grave es que acuerden poner el nombre de asesinos a sus calles y plazas.

La pregunta es: ¿Por qué ha permitido ZP, todo esto? No ha podido hacerlo de forma inconsciente. Está sin duda en la hoja de ruta prevista desde hace tiempo. Quizás nuestro presidente sea, como dicen algunos, "un bobo solemne". Pero en todo caso sabemos que cuenta con muchos asesores. Entre ellos, ese rasputín del siglo XXI llamado Rubalcaba. Hay dos motivos claros, por los que al gobierno le interesa asumir el desgaste que supone esta claudicación. El primero de ellos es que el hecho de permitir la vuelta de los batasunos a los ayuntamientos, forma parte del llamado proceso de paz.

Se debe enmarcar en dicho proceso, como una más de las cesiones encaminadas a perpetuar la falta de muertos (como sabemos, para el gobierno no cuentan los de la T - 4, porque se da por satisfecho con las explicaciones del mundo etarra, que indicaron no haber pretendido aquéllas funestas consecuencias; tan solo querían una buena bomba sin víctimas que sirviera para enderezar las negociaciones).

La otra razón es fraccionar el voto en las elecciones, debilitando a su gran competidor en el ámbito del País Vasco. Los votos destinados a las listas de Batasuna podrían migrar hacia el PNV, lo que distanciaría a éste más del PSOE. Interesa lo contrario: Que Batasuna saque votos restándolselos a otras formacioines nacionalistas menos violentas, de modo que Patxi López se acerque más a la posibilidad de formar gobierno.

3 de mayo de 2007

Madrid ¡Qué mal te quieren!

Que el gobierno actual está maltratando Madrid, es algo que nadie duda a estas alturas. Recorta las inversiones, se lleva las sedes a otros lugares y fomenta las ferias y negocios que compiten con Madrid. Sobre todo -¿Por qué no decirlo?- en apoyo a sus socios, los nacionalistas catalanes, quienes – como todo el mundo sabe – sólo desean el bien de Madrid.

Hay abundantes ejemplos en las hemerotecas de que Madrid ha importado más bien poco al Gobierno ZP. El dato más significativo es la manera de tirar la candidatura a la Alcaldía de Madrid, designando a un desconocido como Sebastián, que se está haciendo popular gracias a sus sonadas meteduras de pata. (Sí; es ése que dijo que quería una Telemadrid independiente y solo controlada por el Parlamento, y cuando Sánchez Dragó le preguntó si en esa cadena proyectada por Sebastián podía seguir presentando su Diario de la Noche, le respondió que era decisión de Simancas).
Otros botones de muestra son los continuos retrasos en el cierre de la M-50 por el norte o la apertura de una radial de pago paralela a la N-1, cada día más colapsada o también el cierre del segundo canal de televisión de la comunidad de Madrid. Las inversiones estatales en la Comunidad de Madrid se han reducido el pasado año cerca de un 20 % respecto del anterior y están ocho puntos por debajo de la media con las restantes comunidades.
Y qué contar del trato que se dio a Madrid, cuando una empresa que lleva el nombre de esta Comunidad “AIR-MADRID” fue obligada a cerrar en medio de alharacas y gran difusión, basándose en medidas de seguridad. Aunque fuera cierta la precariedad de esa empresa y hubiera que cerrarla, Fomento conocía el tema con antelación y gestionó esa crisis de forma penosa porque renovó la licencia, sabiendo que concurrían múltiples irregularidades que podían afectar a la seguridad de los viajeros.
Curiosamente es hoy, la ministra Magdalena Álvarez, la misma brillante gestora de aquella situación, quien sale en los medios, por anunciarse que el miércoles visitará la línea de metro que conecta Madrid con la Terminal T-4 del Aeropuerto de Barajas, justo un día antes de la inauguración prevista por Esperanza Aguirre. Esta visita, calificada ya por Gallardón de patética, hay que enmarcarla naturalmente en el periodo pre - electoral en el que nos encontramos. No hay día en que uno no asista a alguna inauguración. Los del PP, por cierto, nos están sometiendo a un bombardeo cuidadosamente dosificado de inauguraciones. Pero eso no les da derecho a los otros a “pre - inaugurar” algo en lo que no han participado.
En fin. Ahí tenemos nuevamente a nuestros insignes políticos poniéndose de acuerdo, demostrando cordura y mejorando su imagen. Se tiran los trastos por problemas competenciales y se quitan las tijeras de las inauguraciones unos a otros. Y luego nos piden a los ciudadanos que seamos responsables.