Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

3 de mayo de 2007

Madrid ¡Qué mal te quieren!

Que el gobierno actual está maltratando Madrid, es algo que nadie duda a estas alturas. Recorta las inversiones, se lleva las sedes a otros lugares y fomenta las ferias y negocios que compiten con Madrid. Sobre todo -¿Por qué no decirlo?- en apoyo a sus socios, los nacionalistas catalanes, quienes – como todo el mundo sabe – sólo desean el bien de Madrid.

Hay abundantes ejemplos en las hemerotecas de que Madrid ha importado más bien poco al Gobierno ZP. El dato más significativo es la manera de tirar la candidatura a la Alcaldía de Madrid, designando a un desconocido como Sebastián, que se está haciendo popular gracias a sus sonadas meteduras de pata. (Sí; es ése que dijo que quería una Telemadrid independiente y solo controlada por el Parlamento, y cuando Sánchez Dragó le preguntó si en esa cadena proyectada por Sebastián podía seguir presentando su Diario de la Noche, le respondió que era decisión de Simancas).
Otros botones de muestra son los continuos retrasos en el cierre de la M-50 por el norte o la apertura de una radial de pago paralela a la N-1, cada día más colapsada o también el cierre del segundo canal de televisión de la comunidad de Madrid. Las inversiones estatales en la Comunidad de Madrid se han reducido el pasado año cerca de un 20 % respecto del anterior y están ocho puntos por debajo de la media con las restantes comunidades.
Y qué contar del trato que se dio a Madrid, cuando una empresa que lleva el nombre de esta Comunidad “AIR-MADRID” fue obligada a cerrar en medio de alharacas y gran difusión, basándose en medidas de seguridad. Aunque fuera cierta la precariedad de esa empresa y hubiera que cerrarla, Fomento conocía el tema con antelación y gestionó esa crisis de forma penosa porque renovó la licencia, sabiendo que concurrían múltiples irregularidades que podían afectar a la seguridad de los viajeros.
Curiosamente es hoy, la ministra Magdalena Álvarez, la misma brillante gestora de aquella situación, quien sale en los medios, por anunciarse que el miércoles visitará la línea de metro que conecta Madrid con la Terminal T-4 del Aeropuerto de Barajas, justo un día antes de la inauguración prevista por Esperanza Aguirre. Esta visita, calificada ya por Gallardón de patética, hay que enmarcarla naturalmente en el periodo pre - electoral en el que nos encontramos. No hay día en que uno no asista a alguna inauguración. Los del PP, por cierto, nos están sometiendo a un bombardeo cuidadosamente dosificado de inauguraciones. Pero eso no les da derecho a los otros a “pre - inaugurar” algo en lo que no han participado.
En fin. Ahí tenemos nuevamente a nuestros insignes políticos poniéndose de acuerdo, demostrando cordura y mejorando su imagen. Se tiran los trastos por problemas competenciales y se quitan las tijeras de las inauguraciones unos a otros. Y luego nos piden a los ciudadanos que seamos responsables.

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