Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

30 de junio de 2008

Mucha tontería y mucha mala leche ... roja



Somos campeones y todos (o casi todos) nos alegramos del grandísimo y merecido triunfo de nuestra selección. No debería ser hora de contaminar políticamente esta eurocopa sino de eliminar nuestras diferencias siquiera por un momento y sentirnos todos unidos alrededor de lo que en definitiva no es más que un gran éxito deportivo internacional de una selección nacional. Pero hete aquí que los políticos e ideólogos, maestros de la agit - prop no han querido desaprovechar el filón propagandístico en que podía convertirse este campeonato y han ideado métodos sibilinos para atraer hacia sí el éxito.

No es casualidad el juego que ha dado el color de la camiseta de nuestra selección: Se ha hablado de "la roja", ocurrencia muy celebrada y jaleada en todos los medios afines al gobierno -¿rojo? - de ZP. Algunos sostienen que se debe al color de la cadena televisiva que ha disfrutado de la exclusiva para las retransmisiones, la Cuatro. Pero no es así. Ya se empezó a hablar de la roja en la legislatura anterior cuando los socialistas tenían miedo a pronunciar la palabra España o española. Idearon entonces la palabra roja que se utilizó repetidamente en los telediarios de la Televisión Española.

Seguramente ese color ha tenido algo que ver en que se le adjudique a la Cuatro la retransmisión de los partidos. ¡Qué gracioso y ocurrente! (debieron pensar en el gobierno): Vamos a seguir con la bromas de los nacionales y los rojos. Vamos a revivir los colores de la guerra civil, solo que ahora forzaremos a todos a ser rojos.

Y así fue como prepararon un trágatela inobjetable (porque siempre podían decir que se referían al color de una camiseta).

Después la broma ha sido secundada hasta extremos inusitados: La furia roja, la Plaza Roja (de Colón)... hasta llegar hasta el extremo de la estupidez que incluía en su portada de ayer el periódico vocero del gobierno proclamando con todo el recochineo: "Hoy somos todos rojos"

¿Alguien piensa, por cierto, que es casualidad que solo aparezca en esa portada la mitad inferior del escudo nacional? Pues que no caiga en el error: Las portadas se maquetan con mucho tiempo para decidir y es evidente que se ha querido dejar fuera de la misma la parte superior del escudo en la que hay una corona que no les gusta nada.

Pero volviendo al color y a la emisora de televisión, el colmo han sido ya las gotas de sangre en la pantalla, con las que una vez más se ha jugado con el color. Las cuñas publicitarias parecerían anuncios de tampax si no fuera por que la marca de tampones es más delicada que ellos.

Pese a todo estoy muy contento porque he visto a mucha juventud alegre con España: Una aplastante mayoría se ha alegrado de este triunfo de España y de unos españoles en el extranjero. No vascos, no catalanes no andaluces... españoles, porque por encima de las nacionalidades regionales está una España unida ... el color es lo de menos.

10 de junio de 2008

Frente a la crisis buenas ideas


Todo pasa. Todo fluye. Lo que antes era actualidad queda desdibujado por la vorágine de acontecimientos. Ahora toca crisis en España. El petroleo, el nuevo euribor, los alimentos... todo sube menos los sueldos. Hoy mi sueldo neto es igual a mi cuota hipotecaria. Todo depende de lo que gana mi mujer. Me siento estafado por el sistema. Nos animaron a consumir, a pedir créditos, a comprar casas. Nuestros préstamos pesan más y nuestras casas valen menos. Los promotores inmobiliarios se han hecho de oro en los últimos años y ahora se quejan de crisis y piden protección a la Administración pública. ¿Qué protección tiene el pequeño consumidor? El pequeño consumidor solo puede hacer una cosa: dejar de consumir, aplazar sus decisiones de compra y entonces todos nos empobrecemos aún más, porque no hay consumo, no hay producción, la oferta se hace escasa, los precios suben, los empleos se pierden.


¿Y quién está gestionando todo esto? Nuestros amigos sin ideas del PSOE. Nuestros dilapidadores del superavit ¿Alguien adivina lo que va a pasar con el superavit?


Hoy más que nunca hace falta sensatez. Gobernar para el ciudadano y no para que el político gane las elecciones. Esto es, financiar proyectos necesarios que dinamicen y relancen a las empresas, con lo que nos beneficiaremos todos. Que se dejen ya de soltar dinero para la implantación de lenguas vernáculas (o para la persecución del castellano), que no destinen, por favor, más recursos a enseñarnos cómo masturbarnos o qué drogas en forma de pomada pueden administrarse los homosexuales en el ano, que dejen de financiar a los titiriteros para hacer películas muy suyas, muy de firma, que no ve nadie. Que construyan de una vez más centrales nucleares en lugar de comprar energía a los franceses. Que se pongan de una vez de acuerdo con el agua y dejen de engañarnos con las desaladoras. Que cojan por los cuernos el problema de la inmigración. Que bajen los impuestos, ahora que hay superavit todavía. Que bajen las cotizaciones a la Seguridad Social y, en la misma proporción algunas prestaciones de tipo "asistencial" que son una verdadera sangría y un chollo para quienes vienen de fuera.


Hay tantas cosas por hacer. Pero hoy más que nunca nos ocultarán la realidad y nos seguirán tomando el pelo, porque la trayectoria de este ejecutivo es ya más que vergonzante... ¿Dónde está la tan cacareada Ley de dependencia? ¿Se ha aplicado para algo más que un reducídisimo grupo de privilegiados o no era más que una ley programática sin análisis presupuestario alguno que la diera soporte? ¿De qué ha servido la Ley de Igualdad, que tanto airearon para obtener el voto femenino? ¿ la conciliación familiar?, (ahora que en la UE se está hablando de ampliar voluntariamente la jornada laboral hasta llegar al límite de las doce horas diarias).


¿Nos seguirán hablando de repúblicas y guerra civil o la cosa ya queda testimonialmente para las series de sobremesa como "Amar en tiempos revueltos" o "La señora"?


¿Van a seguir estos incompetentes reivindicando estupideces mientras el país se desangra?