Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

30 de mayo de 2011

La serpiente en el nido



La designación de Rubalcaba – como alguien le ha llamado, “el Rasputín de Solares” – indica a las claras tres cosas:
1.- Los socialistas en realidad no son demócratas: Hablan de primarias y a la postre vamos a tener un dedazo. Ya sucedió anteriormente cuando Borrell ganó a Almunia y depués acabaron forzando su dimisión. Es un partido con federaciones territoriales a las que no se hace ni caso. Las voces podrían alzarse en un Congreso para intercambiar puntos de vista y robustecer a quien saliera elegido, pero ahora está claro que no se desean las tormentas de ideas honradas ya que se piensa que pueden dar lugar a una mayor dilación en una vuelta a la normalidad. (para ellos esta normalidad supone estar conspirando contra el PP, lo que exige previamente tener las filas prietas y la voz unísona).
Después de la derrota electoral ahora hay muchos que han vuelto la mirada hacia dentro, para demandar el cambio de algo que está rechinando. Y por eso se ha buscado el cierre de filas y la figura pacificadora y autoritaria en el interior, la persona que a través de la inrtriga ha mantenido resortes de poder (yo creo que desde antes de iniciarse la primera legislatura de Zapatero).
Ya fue portavoz del gobierno y lo vuelve a ser. Le atribuyen dotes de comunicación y actúa con los periodistas como el flautista de Hamelin con las ratas. Despacha sus preguntas diciendo “hoy no toca” o “no le voy a contestar”, les recrimina y les toma el pelo y nadie rechista. Nadie levanta la voz para hacer ver que en realidad está amordazando la libertad de expresión. Pero claro, a sus correligionarios les hace mucha gracia esta actitud. El hecho real es que Rubalcaba, en su poquísimo respeto por la democracia y por la libertad de expresión , ha transformado las ruedas de prensa en un escenario más para hacer sectarismo y combatir a la oposición. Porque allí distingue a los periodistas y el medio del que proceden y prejuzga la intencionalidad de las preguntas y a quienes no son de la cuerda les despacha con evasivas o negativas directas. ¿Es eso democracia? ¿Actúa el Sr. Rubalcaba como miembro del gobierno de todos o solo como portavoz de un gobierno sectario y partidista?
2.- Con su nombramiento los barones han cedido a una estrategia equivocada: Han colocado como candidato a sucesor a un truhán, un verdadero rapaz que irá siempre acompañado de la sospecha de mentir, ocultar, prevaricar, y justificar cualquier actuación por ilegal que sea para conseguir los fines tácticos del partido en cada momento.
Estamos hablando, sí, del mismo Rubalcaba que negó siempre cualquier implicación del PSOE con el Gal, el que seguía manejando los resortes de los estamentos policiales incluso estando en la oposición. El artífice de la divulgación del 11M (y quién sabe si de algo más). El del SITEL…
Su larga mano negra no ha parado quieta y su presencia ha hecho incursiones entrando como una serpiente en todos los recovecos de nuestra triste democracia. Siguió intrigando siempre. En tiempos más recientes pudimos ver como enviaba a su comisario de confianza a reunirse con Bermejo y Garzón en una cacería, en la que se preparó la estrategia para filtrar las noticias del escándalo Gürtell. Su policía ha detenido una y otra vez a los políticos presuntamente corruptos de PP con gran despliegue de medios de prensa y con esposas incluidas, sometiéndoles un trato vejatorio y distinto al que han recibido los chorizos del PSOE. Sus malas artes han estado presentes en la negociación con la ETA y el chivatazo del Faisán. Él es quien personalmente ha permitido que se suelte a De Juana Chaos o Troitiño. Él es quien no mueve un dedo por detener a Josu Ternera.
Toda esta sucesión de episodios negros y asociación con la mala fama que le precede afecta a la opinión que sobre él tiene una gran parte de la sociedad española, a la que desquicia su impunidad. Y precisamente por ello agrada – y es visto como una gran opción por el otro gran sector; el socialismo y los votantes de izquierdas. Todos esos tienden a verle como un socialista experimentado que les hará retornar a la ortodoixia (después de los experimentos de ZP). Y se alegran sobremanera de que sea mal visto por la derecha, a la que creen que va a hacer mucho daño.
En definitiva Rubalcaba representa la candidatura del enfrentamiento, de la profundización en la herida de España, de la consolidación del sectarismo. Es la viva muestra de que los asuntos de Estado no importan ahora en el PSOE, sino la supervivencia como partido. Y sin duda lo que mantiene unida a la izquierda es su enfrentameinto con la derecha.
A Rubalcaba le apoyan por un doble motivo: Primero porque él tiene hoy los resortes del poder: Tiene consigo a la vieja guardia y, con ella, mantiene con mano férrea el control del partido. Y segundo porque le ven como uno de los pocos capaces de dar la talla (es tal la carestía de figuras en el PSOE de hoy…).
Pero se equivocan. Rubalcaba sirve para ser un rasputín en segundo plano. Pero nunca será la cara bonita que gana elecciones.
3.- Su candidatura esconde segundas intenciones. Rubalcaba nunca ha ido a las claras. Nunca ha ido de frente. En este caso su puesto al frente de las filas del PSOE evita el desmoronamiento y permite una retirada organizada. Son sabedores de que van a perder las próximas elecciones y probablemente nunca esperarán que Rubalcaba esté presidiendo un gobierno. Será el Jefe de la oposición hasta que se busque a otro en un Congreso. Quizás de este modo consigan mantener prietas las filas sin que nadie se vaya de la lengua ni se marche, debido a los múltiples escándalos que van a ir saliendo.

19 de mayo de 2011

Indignados en Sol





Quizás en el origen de este curioso movimiento de indignación que se está produciendo estos días en torno a la Puerta del Sol y otros lugares de España, esté el libro “Indignaos” de Stephane Hessel. También puede haber surtido algún efecto por imitación, el fenómeno de las revoluciones de las redes sociales de internet y su pretendido protagonismo en los levantamientos populares que ha habido en países del Magreb y Oriente Medio.


Hay una cosa clara; y es que se ha jugado a la asociación de ideas entre el perverso capitalismo y los políticos poderosos… naturalmente de la derecha (que sería la única, en este universo simplón y maniqueo, en pecar contra lo que llaman los intereses generales). La verdad es que el mundo es mucho más complicado. El capitalismo es consustancial a la naturaleza humana, y la superación artificiosa de esa realidad no ha sido posible nunca; todos los intentos han fracasado estrepitosamente.


Hoy vemos por desgracia cómo los gobiernos de izquierda han entrado de lleno en ese mundo. Pretenden hacernos creer que estamos ante la crisis de un sistema y quienes están realmente en crisis son los políticos e instituciones que han de controlar ese sistema.


Lo mejor sin duda para el interés general es la competitividad. No es que se sucumba ante ella. Es que los políticos se dejan corromper y entran donde no deben para intentar alterarla. Los principios y valores de solidaridad y conciencia social deben formar parte del acervo cultural de una sociedad y deben estar además libres de ideologías sectarias que intenten apropiarse de los mismos y, a la postre, los perviertan. Esos principios deben carecer de ideología y, para ello, el primer paso – imprescindible – es que el gobierno de turno no caiga en la tentación de intervenir.(vemos sin embargo que los políticos del PSOE y de IU están locos por que les dejen identificarse de alguna manera con este movimiento, para parasitarlo como garrapatas y viajar a sus lomos hasta unas nuevas elecciones).


Muchos de los que dicen sentirse indignados en estos días buscan que los gobiernos se impliquen, supuestamente para una limpieza. En realidad lo que tienen que hacer es empezar barriendo dentro de su casa. Y da la casualidad de que en España tenemos un gobierno de izquierdas desde hace casi ocho años.
Gran parte de la indignación viene como consecuencia del paro, de la falta de recursos, de la pérdida de viviendas por no poder pagar la hipoteca etc. Los ciudadanos están indignados: En su momento quisieron comprar más de lo que podían, endeudándose de forma imprudente. Nadie les obligó a ello. ¿es que acaso se puede prohibir que alguien se hipoteque para adquirir una vivienda? Y todos esos jóvenes que trabajaron en el sector de la construcción y ahora están en el paro. La llamada generación “nini”. ¿De quién es la culpa de su irresponsabilidad, de que no hayan sabido invertir en sí mismos y en su formación? ¿Es la derecha la culpable? ¿O quizás una izquierda que quiso aburguesarse y no supo hacerlo? Este aburguesamiento – en su sentido peyorativo – supone algo así como la adquisición irresponsable de bienes, la falta de sentido de la medida, la falta de formación para identificar dificultades futuras, la falta de planificación. España estaba llena de nuevos ricos consumiendo y haciendo crecer artificialmente la economía.
En su sentido positivo, que no utilizamos aquí, la burguesía supone la desaparición de las clases sociales y el acercamiento de los extremos. Es el beneficio de la no polarización de la sociedad: Todos podemos ser propietarios, empresarios, artesanos etc. y podemos incluso intercambiar las posiciones a lo largo de nuestra vida y si tenemos dificultades para ello, al menos podemos conseguir que las cosas cambien en la siguiente generación. Para eso hace falta esfuerzo y formación (y no movilizaciones contraculturales). En tiempos recientes ha habido una suerte de espejismo que ha llevado a muchos a creer que entraban en una situación nueva que les brindaba la posibilidad de consumir por encima de lo razonable. Nadie les avisó de la imprudencia, que sirvió a demás para que hicieran negocio otros. Ahora, una vez que han caído de la nube, están encolerizados.


Pero todos hemos de admitir nuestra cuota de responsabilidad. No se puede jugar a tener una sociedad infantil que se líe a hacer movilizaciones dirigidas por otros, que no asuma en toda su dimensión la situación en la que nos encontramos, que no reniegue de los subsidios y ayudas inmerecidos, que no se ponga las pilas, en definitiva.
Cuando Hessel habla de “empujar a los que nos destruyen”, como si así fuéramos a conseguir una democracia más efectiva, está manoseando de nuevo el viejo concepto de lucha de clases (porque en otros pasajes se identifica a los destructores con los capitalistas). ¿Es un restyling de viejas ideologías, lo que se nos está proporcionando? Parece que puede ser así, solo que en esta ocasión, en lugar de estar frente a gruesos tratados, nos encontramos ante un librito de sesenta páginas.
Algunos elementos destacados de la progresía han destacado en días pasados de una forma inusitada la importancia del librito de Hessel, quizás preparando un escenario que intuían que podía dar de sí ante las elecciones que se avecinaban. Uno de ellos – y no de los más brillantes – fue la actriz Cayetana Guillén Cuervo en un artículo publicado en días pasados en El Mundo que titulaba igual que el libro. En el mismo decía que debíamos luchar contra el totalitarismo con traje de chaqueta ¿Qué quiere decir Cayetana cuando se refiere a un totalitarismo con traje de chaqueta? Parece apuntar a sectores muy concretos de la sociedad. A los grupos pudientes de presión. ¿Quizás los bancos y los grandes empresarios? Y yo le diría ¿Quién tiene que hacer de contrapeso frente a ellos? Precisamente los poderes públicos. Y hete aquí a unos poderes públicos que, de por sí constituyen un importante grupo de presión – el de los partidos políticos – absolutamente corrompidos y de forma especial quienes han estado en el poder central y en Comunidades como Andalucía y Cataluña, es decir, los socialistas. Imagino que Cayetana también los considerará incluidos entre los totalitarios con chaqueta.


Esos políticos que deberían defendernos no lo hacen porque están sobornados. Nosotros somos las gallinas y ellos son el zorro en el gallinero. La corrupción impide la defensa de los débiles. La corrupción ata de pies y manos a los políticos frente a los poderosos y deja a estos últimos libres, campar por sus respetos, sin control alguno. Por eso hoy, por encima de todo habría que exigir un gobierno, unos ayuntamientos, unas comunidades autónomas, en las que se buscara sincera y realmente el bien de los ciudadanos, suficientemente castigados por esta clase dirigente que tenemos. Si en esto consistiera el movimiento ciudadano que se ha venido gestando, yo me puntaba inmediatamente.

Sería exigible que de forma inmediata se redujeran los gastos hasta llegar a un mínimo imprescindible: Cerrar embajadas innecesarias, cerrar fundaciones, eliminar puestos de trabajo que se han creado a dedo para colaboradores sin oposición, eliminar coches oficiales, fiestas, condecoraciones, prerrogativas, dietas, reducir pensiones de los políticos hasta su equiparación con otras profesiones. Sería absolutamente vital que en ayuntamientos y comunidades autónomas dejaran de maquinar para inventarse nuevos servicios que, a su vez, generar aumento de su estructuras y de su gasto.


No hay dinero. Sencillamente no hay. Y si queremos atender a la ciudadanía, si queremos calmar a los indignados, no podemos darles milongas. Tenemos que proporcionarles las condiciones para que encuentren empleo, para que puedan subsistir sin ayuda de nadie. Tenemos que olvidarnos de influirles y procurar que se formen por sí mismos – como quieran y en donde quieran – para que voten o retiren el voto cuando y como quieran. Una sociedad madura tiene que tener en sus manos su propio destino. No podemos tener aborregada a la gente con programas del corazón y luego extrañarnos de que clamen desorientados cuando las cosas van mal.


Como decía, está teniendo una repercusión desorbitada el movimiento antisistema que curiosamente a pocos días de las elecciones locales, se ha plantado en la Puerta del Sol de Madrid. Se pretende un movimiento neutral que abomina de todos los políticos, pero surge casualmente a pocas fechas de unas elecciones locales de gran importancia, lo que denota un intento de influir en las mismas. Sobre lo que hay detrás de este movimiento se pueden hacer múltiples conjeturas. De forma espontánea es muy difícil congregar a tanta en gente en un lugar concreto, por tanto está claro que hay una organización previa.


Algunas de las cosas que piden son razonables: Los ciudadanos, especialmente los jóvenes tienen derecho a vivir de su sueldo, sin preocupaciones y sin la negritud que emborrona su futuro. El trabajo es un derecho constitucional y los poderes públicos deben velar por su materialización. Lejos de hacerlo parecen estar aliados con los poderosos para ocuparse de otras cosas, llevando de paso a la indigencia a grandes bolsas de población. Si estas “concentraciones” ciudadanas han servido para recordarles esa obligación a los políticos, bienvenidas sean. Pero aquí ha habido algo más. Sin duda ha habido consignas, ha habido convocatoria, ha habido chavales bienintencionados que se han movilizado y se encuentran allí sin saber muy bien qué hacer, creyéndose los protas de una especie de revolución tipo Mayo del 68 o Plaza de Tiannamen.
He visto en televisión un par de entrevistas a alguno que dice ser un portavoz . La gente que tenían detrás bajo las lonas, estilo jaima, extendidas sobre sus cabezas, daban la impresión de ser un heterodoxo conglomerado de estudiantes, graffiteros y okupas. Podrían perfectamente estar en un botellón. He visto pancartas contra el festejo taurino y contra la caza de focas.
Se proponen aguantar hasta la víspera de las elecciones locales y organizar una manifestación en esa misma jornada que supuestamente debe ser de reflexión. La Junta Electoral provincial ya ha declarado la ilegalidad de esta concentración, consciente de que puede pervertir o influir en el proceso electoral.


Si se une este factor (la fecha y el plan) con los principios que tienen en su escueto e irrisorio manifiesto, que se puede encontrar en la página web de “Democracia real ya”se puede extraer fácilemente la conslusión de que se trata de un movimiento claramente de izquierdas.


En el manifiesto incluyen peticiones impracticables e irresponsables, importándoles bien poco cómo se consiguen y de dónde se saca el dinero. Proponen la nacionalización de instituciones financieras o la expropiación forzosa de viviendas desocupadas para que se ofrezcan en alquiler (barato y subvencionado. Proponen diversas medidas económicas que denotan bisoñez de ideas y poco conocimiento del mundo en el que vivimos. Pero sobre todo proponen una mayor participación, una democracia más directa y asamblearia: Acabar con el bipartidismo.
Resulta curioso que digan que este modelo de bipartidismo ha llegado a sus límites y está agotado. Lo hacen justamente ahora, cuando se advierte que el PSOE gobernante ha fracasado en todos y cada uno de los frentes de experimentación social en los que se ha sumergido.


Para mí, esto indica que la mayoría de ellos son votantes de izquierda desencantados. Probablemente muchos no desean la alternancia política porque quieren mantenerse fieles a una ideología de izquierdas, pero el partido en el que su voto sería útil les ha fallado. El partido del gobierno es el que precisamente ha aprobado a la postre los recortes sociales y el que ha llevado a la práctica - forzado por la UE – un programa de actuaciones contradictorio con sus principios.
Ante este escenario, seguro que Izquierda Unida subirá, pero puede haber una debacle electoral del PSOE, si no sucede algo similar al 11M.


Veremos qué pasa el 21 y el 22 de mayo.

14 de mayo de 2011

La suspensión de la suspensión: Menudo choteo.

El otro día el portavoz del PNV en el Parlamento español, declaró muy formal y circunspecto, pero con una chispa de juerga interior que se le asomaba por la expresión, que “la suspensión de nuestro apoyo al gobierno queda en suspenso”. Eso que sonaba a cachondeo en boca de Josu Erkoreka resume magníficamente la corrupción de nuestras instituciones. En concreto, en este caso, nos pone sobre la pista de la manipulación de un Tribunal Constitucional, en el que un grupo de marionetas ha actuado al dictado de los deseos del gobierno. Y eso lo sabe todo el mundo, para el escarnio de los protagonistas, a quienes ya no queda crédito ninguno.
Justino Sinova, lo afirmaba acertadamente el pasado Viernes en El MUNDO, “…retirarle el apoyo parlamentario al gobierno, si el Constitucional no corregía al Supremo a favor de BILDU, significaba la evaluación del TC como una pieza sometida al dictado del Ejecutivo, al que hacía responsable y víctima de sus resoluciones”.
El PNV no tuvo empacho ninguno en declarar públicamente sus deseos y, al hacerlo se dirigía de forma abierta e inequívoca al gobierno. De alguna manera le estaba diciendo: Te retiro a ti el apoyo si tu Tribunal Constitucional no hace los deberes. Se trata de un evidente chantaje en el que la víctima se deja hacer de forma complaciente. Pero no vamos a entrar en ese aspecto del análisis; no vamos a profundizar sobre esa obviedad que se ha hecho patente tantas veces a lo largo de la legislatura con los grupúsculos nacionalistas.
Lo que nos interesa a hora es poner de relieve que no hay una verdadera separación de poderes porque el ejecutivo controla al máximo órgano de interpretación constitucional y de defensa de los derechos fundamentales. Y ese control – obtenido a través de la designación de la mayoría de los magistrados – se ha demostrado en este caso. Se ha forzado a una institución política, haciéndola actuar como Tribunal de última instancia que ha entrado a la valoración de pruebas y ha desmontado una elaborada sentencia, nada menos que del Tribunal Supremo. Se ha quebrado la armonía entre los órganos jurisdiccionales ocasionando la indignación de los magistrados de la Sala del 61 del TS. Y se ha demostrado abiertamente que se actúa al dictado de los grupos nacionalistas. Todo por mantener un apoyo parlamentario que permita al PSOE sobrevivir lo que le queda de legislatura.
¿Merece la pena destrozar un sistema democrático por el beneficio de unos políticos desgastados?

6 de mayo de 2011

Ojo con las encuestas

El mazazo electoral y derrumbe pronosticado en la encuesta del CIS de anteayer no debe tranquilizar al PP, aunque se perfile como vencedor en casi todas las circunscripciones. Quien tienen enfrente ha demostrado reiteradamente que es capaz de cualquier cosa por llegar al poder o mantenerse en el mismo. Este monolítico y bunkerizado PSOE ha seguido una estrategia falaz y cortoplacista en todos los frentes desde hace más de siete años. La mentira, el “todo vale” y la falta de escrúpulos, se puede decir que son hoy consustanciales al PSOE de Zapatero.


Por lo tanto el PP se va a encontrar con un escenario de encarnizamiento y puñaladas y una lucha a la desesperada para evitar el gran fracaso que anticipan las encuestas. Por fortuna estamos en una sociedad moderna y civilizada de la Europa occidental. Hay factores que dificultan el pucherazo electoral: la informática, la designación de interventores en las mesas electorales, la intervención de las fuerzas de orden público y el mero hecho de ser un Estado europeo de la Unión que haría doblemente arriesgada y vergonzosa cualquier manipulación.


Pero yo espero algo: Algún giro casual de acontecimientos, algún as escondido en la manga … ¿algún atentado, quizá? Ojalá que mis temores sean infundados, pero la beligerancia y el sectarismo de este PSOE es similar al del 34. Hoy contemplo con asombro cómo parece que la derecha ha evolucionado mucho más en su talante democrático. Y veo enfrente a algo más parecido a la cosa nostra que a un partido político. Me parece inaudito de que se pueda barajar siquiera la posibilidad de que el Rasputín de Rubalcaba se pueda presentar el año que viene como candidato a presidente. Es como si estuviéramos todos locos.


Federico Jiménez Losantos ataca sin piedad a Rajoy y a la derecha que él representa. Cree que callan demasiado. Cree que son una derecha de chicha y nabo, demasiado timorata que no entra al fragor de la batalla. Yo creo que en estos momentos Rajoy debe actuar como está actuando. Tiene enfrente a los reyes de la propaganda que utilizarán sin escrúpulos en contra del candidato popular cualquier atisbo de extremismo que vean en él o su partido. De hecho los candidatos del PSOE están ya mintiendo. Tomás Gómez, por ejemplo, se queda tan tranquilo después de decir: “miente Esperanza Aguirre cuando dice que no va a implantar el copago sanitario, porque lo va a implantar” . Tanto la propia Aguirre como su vice consejero Granados han dicho por activa y por pasiva que no se va a implantar el copago en la Comunidad de Madrid mientras ella sea presidenta, pero el candidato socialista se obstina en que sí, porque le viene muy bien que los pensionistas lo crean hoy y se sientan amenazados. ¿cómo se puede luchar contra eso? ¿Cómo se puede evitar que alguien mienta públicamente diciendo que vas a hacer lo que no vas a hacer?
Toda la lucha del PP tiene que consistir en mostrar a la ciudadanía que no van a ser como el PSOE, que van a generar confianza para una más rápida recuperación económica y, que van a luchar por el Estado español dentro y fuera de sus fronteras.

Una traición del TC y del PSOE






Se ha consumado lo que sospechaba. El Gobierno del PSOE ha estado mintiendo porque tenía pactado con ETA permitir que sus adláteres accedieran a los Ayuntamientos. Simularon rechazar a la coalición BILDU de forma tan cínica como vehemente. Pero tenían la baza del Tribunal Constitucional y la traición que se está consumando hoy. Demasiado lo sabían.



Y también lo sabía Mayor Oreja, al que se ha denostado por predecir este desenlace.


Nuevamente la misma historia que en 2006. Los terroristas y sus simpatizantes podrán acceder a dinero e información de todos los ciudadanos vascos. Les pagarán vía impuestos, todos los ciudadanos, incluidas sus víctimas. En qué país se ha visto que la víctima pague las balas que han de matarle. Solo en esta miseria que es ahora España.


Pascual Sala es culpable. Su voto de calidad ha decidido en esta ignominia. Qué vergüenza de Tribunal Constitucional, dividido entre jueces “progresistas” y jueces “conservadores”. Si fuera uno de ellos, yo dimitiría. Me parecería un insulto que pudieran etiquetarme de esa manera. Pero estos mediocres leguleyos han sido aupados a los puestos que ocupan precisamente para dar el do de pecho en ocasiones como ésta.


Aquí todos han hecho su papel. Bono y Rubalcaba muy dignos apurando en el engaño hasta última hora, simulando desvinculación en el TC que sabían no les iba a fallar. ¡Que papelón el de estos juristas de pacotilla! Ya lo bordaron con el Estatatut y ahora son nuevamente utilizados por el gobierno, para sus fines.


Zapatero y su grupo de colegas nos dirán ahora que los jueces son independientes. Sí. Esos que quitan y ponen magistrados y se reúnen con jueces estrella en cacerías para preparar celadas a sus adversarios políticos… esos mismos, nos querrán decir ahora que no tienen nada que ver con el pronunciamiento del Tribunal Constitucional.


Gracias a la felonía de algunos ahora tendremos terroristas en el poder local y las administraciones. Se impone la ruptura del pacto en el País Vasco.

4 de mayo de 2011

El bien y el mal

En los mismos días en que Bin Laden ha sido abatido en su cubil, hemos celebrado los cristianos de buena voluntad la beatificación del Papa Juan Pablo II. Yo no soy papista ni muy ultra religioso. Solo quiero detenerme a comparar por un momento ambas biografías. Uno de ellos, en Polonia, desde unos orígenes modestos va escalando posiciones en su sublimación personal trabajando para los demás y defendiendo de forma pacífica una religión perseguida por el comunismo represor. El otro parte de una vida acomodada y una posición que dilapida por una causa sangrienta, a la que ha acabado entregando su vida.


El ejemplo que han dado ambos es opuesto. Quienes sigan a Juan Pablo II en alguna de sus posturas y compromisos ante la vida mejorarán como personas y harán algo bueno por los demás, porque detrás de su mensaje está la paz y la hermandad de los seres humanos. No siempre ha sido así el cristianismo. En otros tiempos se acercó a posturas fanáticas y fundamentalistas que hicieron a sus jerarcas guerrear contra el infiel. Hoy representa la moderación.


Enfrente tenemos a un terrorista que ha recurrido siempre a la violencia. Enrolado primero como Muyaidin en Afghanistán, luchó contra el ejército ruso y después entró en una senda de locura de fanatismo y destrucción. Ha empleado su vida y sus recursos en destruir a semejantes, a quitar vidas de gente inocente caída en sus atentados y a propagar el terror y la inseguridad por todo el mundo, desde aquel fatídico 11S.


No sé ni como me atrevo a compararles. Es una ofensa para la memoria del Papa polaco, al que Bin laden no se merecería ni siquiera limpiar la suela de sus zapatos.


Honores y cariño por siempre, para uno, al que podremos venerar en la Capilla de San Sebastián de la Basílica de San Pedro.


Oprobio y olvido para el otro. Que se lo coman los peces y se indigesten con el veneno que llevaba dentro.