Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

30 de mayo de 2011

La serpiente en el nido



La designación de Rubalcaba – como alguien le ha llamado, “el Rasputín de Solares” – indica a las claras tres cosas:
1.- Los socialistas en realidad no son demócratas: Hablan de primarias y a la postre vamos a tener un dedazo. Ya sucedió anteriormente cuando Borrell ganó a Almunia y depués acabaron forzando su dimisión. Es un partido con federaciones territoriales a las que no se hace ni caso. Las voces podrían alzarse en un Congreso para intercambiar puntos de vista y robustecer a quien saliera elegido, pero ahora está claro que no se desean las tormentas de ideas honradas ya que se piensa que pueden dar lugar a una mayor dilación en una vuelta a la normalidad. (para ellos esta normalidad supone estar conspirando contra el PP, lo que exige previamente tener las filas prietas y la voz unísona).
Después de la derrota electoral ahora hay muchos que han vuelto la mirada hacia dentro, para demandar el cambio de algo que está rechinando. Y por eso se ha buscado el cierre de filas y la figura pacificadora y autoritaria en el interior, la persona que a través de la inrtriga ha mantenido resortes de poder (yo creo que desde antes de iniciarse la primera legislatura de Zapatero).
Ya fue portavoz del gobierno y lo vuelve a ser. Le atribuyen dotes de comunicación y actúa con los periodistas como el flautista de Hamelin con las ratas. Despacha sus preguntas diciendo “hoy no toca” o “no le voy a contestar”, les recrimina y les toma el pelo y nadie rechista. Nadie levanta la voz para hacer ver que en realidad está amordazando la libertad de expresión. Pero claro, a sus correligionarios les hace mucha gracia esta actitud. El hecho real es que Rubalcaba, en su poquísimo respeto por la democracia y por la libertad de expresión , ha transformado las ruedas de prensa en un escenario más para hacer sectarismo y combatir a la oposición. Porque allí distingue a los periodistas y el medio del que proceden y prejuzga la intencionalidad de las preguntas y a quienes no son de la cuerda les despacha con evasivas o negativas directas. ¿Es eso democracia? ¿Actúa el Sr. Rubalcaba como miembro del gobierno de todos o solo como portavoz de un gobierno sectario y partidista?
2.- Con su nombramiento los barones han cedido a una estrategia equivocada: Han colocado como candidato a sucesor a un truhán, un verdadero rapaz que irá siempre acompañado de la sospecha de mentir, ocultar, prevaricar, y justificar cualquier actuación por ilegal que sea para conseguir los fines tácticos del partido en cada momento.
Estamos hablando, sí, del mismo Rubalcaba que negó siempre cualquier implicación del PSOE con el Gal, el que seguía manejando los resortes de los estamentos policiales incluso estando en la oposición. El artífice de la divulgación del 11M (y quién sabe si de algo más). El del SITEL…
Su larga mano negra no ha parado quieta y su presencia ha hecho incursiones entrando como una serpiente en todos los recovecos de nuestra triste democracia. Siguió intrigando siempre. En tiempos más recientes pudimos ver como enviaba a su comisario de confianza a reunirse con Bermejo y Garzón en una cacería, en la que se preparó la estrategia para filtrar las noticias del escándalo Gürtell. Su policía ha detenido una y otra vez a los políticos presuntamente corruptos de PP con gran despliegue de medios de prensa y con esposas incluidas, sometiéndoles un trato vejatorio y distinto al que han recibido los chorizos del PSOE. Sus malas artes han estado presentes en la negociación con la ETA y el chivatazo del Faisán. Él es quien personalmente ha permitido que se suelte a De Juana Chaos o Troitiño. Él es quien no mueve un dedo por detener a Josu Ternera.
Toda esta sucesión de episodios negros y asociación con la mala fama que le precede afecta a la opinión que sobre él tiene una gran parte de la sociedad española, a la que desquicia su impunidad. Y precisamente por ello agrada – y es visto como una gran opción por el otro gran sector; el socialismo y los votantes de izquierdas. Todos esos tienden a verle como un socialista experimentado que les hará retornar a la ortodoixia (después de los experimentos de ZP). Y se alegran sobremanera de que sea mal visto por la derecha, a la que creen que va a hacer mucho daño.
En definitiva Rubalcaba representa la candidatura del enfrentamiento, de la profundización en la herida de España, de la consolidación del sectarismo. Es la viva muestra de que los asuntos de Estado no importan ahora en el PSOE, sino la supervivencia como partido. Y sin duda lo que mantiene unida a la izquierda es su enfrentameinto con la derecha.
A Rubalcaba le apoyan por un doble motivo: Primero porque él tiene hoy los resortes del poder: Tiene consigo a la vieja guardia y, con ella, mantiene con mano férrea el control del partido. Y segundo porque le ven como uno de los pocos capaces de dar la talla (es tal la carestía de figuras en el PSOE de hoy…).
Pero se equivocan. Rubalcaba sirve para ser un rasputín en segundo plano. Pero nunca será la cara bonita que gana elecciones.
3.- Su candidatura esconde segundas intenciones. Rubalcaba nunca ha ido a las claras. Nunca ha ido de frente. En este caso su puesto al frente de las filas del PSOE evita el desmoronamiento y permite una retirada organizada. Son sabedores de que van a perder las próximas elecciones y probablemente nunca esperarán que Rubalcaba esté presidiendo un gobierno. Será el Jefe de la oposición hasta que se busque a otro en un Congreso. Quizás de este modo consigan mantener prietas las filas sin que nadie se vaya de la lengua ni se marche, debido a los múltiples escándalos que van a ir saliendo.

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