Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

24 de septiembre de 2010

El tufo de Benidorm

Llevan un año los tránsfugas en el consistorio haciendo y deshaciendo, tirando de presupuesto recaudado a todos los habitantes (incluidos los partidarios de aquéllos a los que han desbancado). Un año de gobierno sin estilo ni legitimidad. Y quizás durante este tiempo esperaban que la gente se olvidara del compromiso de no presentarse a la reelección (que proclamaron con gran firmeza) y de aquella película que quisieron escenificar sobre su expulsión del PSOE.


Algunos quedamos con memoria suficiente para no haber olvidado aquello. Y desde luego no nos hemos visto sorprendidos por la reciente noticia de que Navarro el tránsfuga y gran parte de su equipo se presentan a la reelección con el PSOE. Es decir: Ni era verdad que no se fueran a presentar, ni que se hubieran marchado del PSOE.

Le he llamado sinvergüenza en su blog, pero naturalmente no me publicarán el post. (Solo aparecen unos pocos comentarios de cuatro amiguetes). En ese blog, “Benidorm tiene futuro” (yo añadiría … negro) él mismo manifiesta que la decisión de irse del PSOE fue de las más dolorosas de su vida. Hasta ese extremo llega el cinismo y desfachatez de este político de pacotilla.

14 de septiembre de 2010

Desaparición mágica de los desempleados

¿Sabrá Zapatero, lo que es un contrato de trabajo? ¿…lo que es el trabajo? ¿En qué consiste estar empleado? ¿Cómo se puede decir la barbaridad que ha dicho en un foro internacional?

El intérprete y los demás asistentes al foro de Oslo creo que debieron aguantarse el ataque de risa. Y es que el tema sería para reírse de la ocurrencia de este ignorante iluminado si no fuera porque encierra un auténtico drama, drama que naturalmente a él no le afecta ni a los correligionarios de su partido, todos colocados… todos con trabajo asegurado.

El trabajo, ese bien preciado que todos queremos tener además de la salud y del amor, puede ser por cuenta propia o ajena, pero siempre tiene un denominador común: Reporta ingresos para subsistir. O dicho de otra manera: Ayuda a obtener algo llamado dinero que cambiaremos por comida, ropa y demás necesidades básicas.

Por eso, afirmar que aquél que recibe cursos de formación está ocupado y, por tal motivo, no está desempleado, es una de tantas argumentaciones tramposas a las que nos tiene acostumbrados ZP, en su intento por disminuir desesperadamente el número de desempleados en nuestro país. Nadie puede creer esa estupidez.

Los laboralistas suelen definir al parado como aquél que queriendo y pudiendo trabajar, no encuentra trabajo. Hacen falta, por lo tanto, dos requisitos perfectamente lógicos para que alguien pueda ser considerado desempleado.

La primera estar en condiciones legales y físicas para trabajar (poder trabajar); desde ese punto de vista, un menor de edad, un pensionista o un enfermo crónico no serán contabilizados como desempleados porque sencillamente no pueden trabajar mientras permanezcan en la situación que les inhabilita. Y la segunda es la voluntad: Querer trabajar. Siempre ha habido cierta parte de la población que no demandaba empleo por dedicarse a otras actividades no remuneradas (las amas de casa por ejemplo). Esas personas se han exceptuado tradicionalmente del cómputo de desempleados porque no están buscando trabajo: Son aquellos que no van sellando su papeleta de demanda de empleo.

La trampa de Zapatero consiste en poner el acento en primer lugar en una formación forzosa para los demandantes de empleo para, acto seguido, excluirlos de la lista de desempleados porque están formándose. Pero todo el mundo sabe que quienes reciben un curso de formación no tienen cubiertas sus necesidades por ello y que, la mayoría de los alumnos de esos cursos suspenderían de inmediato su asistencia a los mismos, si recibieran una oferta de trabajo real.

El problema es que las ofertas reales de trabajo no proceden de los servicios de empleo – que solo sirven de vehículo para apenas un 3 % - sino de las empresas y el hecho es que desde este ámbito tan concreto, no están generándose ofertas de trabajo.

Por otra parte el hacer un cómputo estadístico de los desempleados de un país solo debe tener la finalidad de concretar cuanta gente carece de recursos, como un indicador de la economía de ese país. Si se desvirtúan las estadísticas excluyendo del cómputo a quienes están recibiendo un cursillo, lo que se estará haciendo es falsear la realidad y alimentar las posibilidades de que nuestros socios europeos se indignen todavía más con nuestra política.
Por eso creo de forma sincera que estamos de nuevo ante unas irresponsables declaraciones de un patoso bocazas que no pueden reportarnos más que perjuicios y, en el mejor de los casos, ningún beneficio.

7 de septiembre de 2010

Chiquilicutre ¡Qué papelón!

El video de UGT – un producto de baja calidad, cocinado por y para incondicionales – no solo no conseguirá captar las simpatías de aquellos a quienes va dirigido sino que provocará la indignación de mucha gente con criterio.

Respecto a los primeros: Hay muchos estómagos agradecidos, gente que vive del aparato (del dinero de todos los españoles, que les subvenciona. El mismo dinero que ha servido para pagar al payaso de este anuncio), gente preocupada porque debido al malhacer se les van a escapar en poco tiempo todas las parcelas de poder que ocupan. Esos adoctrinados sin criterio propio se creerán a pies juntillas el mensaje. La culpa es del empresario: Ese pijo inútil que sangra a los trabajadores, esa caricatura de

Respecto a los segundos: No dudo de que hay muchos hombres honrados y trabajadores que secundarán la huelga. Serán manipulados en este mundo de blancos y negros en el que el gris no interesa que exista. Muchos descubrirán que han sido manipulados después de ir, porque la huelga no se dirigirá contra el gobierno sino contra la diabólica alianza entre la derechona, los bancos y los malignos empresarios.

Deben quedar por ahí muchos trabajadores con criterio que empiezan a dudar quién es el bueno y quién es el malo en esta película, si nos atenemos a las medidas que ha adoptado este gobierno.

Junto a ellos hay otros muchos que comprenden la esencial figura de las empresas. Como en todas partes hay mala gente: explotadores y negreros. Pero un empresario casi siempre va a intentar no echar a sus trabajadores si el invento le funciona, porque eso significa que su empresa se engrandece.

Si a todos nos fastidia que se hayan tenido que adoptar este catálogo de medidas, a a lgunos lo que más nos indigna es que haya sido precisamente Zapatero quien las haya adoptado. Y además lo haya hecho a destiempo. Si hubieran sido oportunos los ajustes probablemente habrían tenido un alcance más limitado y menos traumático.

Pues bien: El responsable de la tardanza y de la brutalidad de los ajustes no es otro que el gobierno actual, contra el que deberían dirigirse las críticas. Ellos son los que cobran de los presupuestos generales para dirigir este invento. Ellos son los que deberían oprotegernos de los abusos. Ya sabemos que la banca va a intentar hacer negocio y va a procurar su ganancia. Pero sería inútil manifestarnos contra ellos.

Es el gobierno el que se ha mostrado incapaz de proteger a los ciudadanos de la crisis. Presuponiendo incluso una buena voluntad en la concesión de ayudas pasivas por desempleo (quien quiera creer que ahí no hay electoralismo es muy dueño de hacerlo), han tenido un desacierto clamoroso en lo principla que es tomar medidas para conseguir que la gente trabaje: Única manera de salir del atolladero.

La marcha de Corbacho


Corbacho era un eslabón más de la larga cadena de concesiones del actual gobierno hacia el nacionalismo catalán, en el intento de asegurarse la adhesión de un PSC al que había que mimar desde Madrid. Primero vino la designación del propio Montilla como Ministro de Industria, luego el inexplicable y provocativo nombramiento de Carmen Chacón en Defensa y uno de los ultimos fue Corbacho en Trabajo (por no citar escalafones inferiores en los que han proliferado los puestos para el sector nacionalista). De este hecho se pueden extraer algunas conclusiones preliminares:

1.- El de Corbacho era un nombramiento esencialmente político y su procedencia como Alcalde de Hospitalet no le avalaba en modo alguno para las responsabilidades que se le avecinaban. Aunque viniera del mundo sindicalista, ha dado muestras continuas de un profundo desconocimiento de lo que es el mercado laboral quizás por su falta de contacto con él mientras desarrollaba su anterior carrera política.

2.- En un ejercicio de paracaidismo similar al de Trini en la Comunidad de Madrid, llegó a un ministerio que le ha venido grande, sin tener experiencia alguna y lo hizo sabiéndose un mero instrumento del compromiso de Madrid con sus patrocinadores de la Generalitat.

En definitiva: Corbacho ha estado aquí pasando una “mili”, hasta que ha sido rescatado. Y en ese momento - (que acaba de producirse, pues cuentan con él para formar parte de las listas del PSC) – es cuando se ha visto con quién tiene un verdadero compromiso. Nos ha dejado tirados para irse a "su país" cuando mayor grado de compromiso debería sentir para mejorar en algo los muy negativos datos de su mandato.

Claro, que toda la culpa no es suya y él lo sabe. Cuando a alguien le nombran para no mandar y para estarse quietecito y portarse bien, sin rechistar ante las continuas intromisiones de otros departamentos ministeriales, es bien cierto que no se le puede achacar al cien por cien la responsabilidad de los errores. Me atrevo a decir, por tanto, que Corbacho no es del todo responsable de la deriva del Ministerio de Trabajo ni del fracaso en la lucha contra el desempleo porque, en ese terreno han tenido mayor peso específico las decisiones de otros que las suyas. Hay que comprender que el hombre lo ha debido pasar mal por este descarado ninguneo. Seguramente deseaba irse desde hace tiempo y ahora tiene la suerte de que las listas de candidatos saldrán antes de que se produzca la huelga general, por lo que es posible que dimita antes.

Pero también es cierto que si hubiera tenido un mínimo de vergüenza torera habría presentado él mismo su dimisión cuando otros (Salgado, Pepe Blanco, De la Vega etc.) tomaban y hacían públicas decisiones que le hubieran correspondido a él, como Ministro de Trabajo.

De todo esto, lo peor y más insultante (para alguien que, como yo, presta servicios en el Ministerio de trabajo)es que se haya valorado en tan poco la cartera. Instrumentalizar de esta manera tan partidista la designación de quien ha de ser el responsable de un ministerio importante (no como otros) supone un insulto a todos los integrantes del mismo y a lo que hacemos.

6 de septiembre de 2010

Rodiezmo


¿Qué decir de la espantada de este año de Zapatero? ¿Alguien creía que podía estar allí, después del tijeretazo de mayo? Es una de tantas “traiciones” de ZP. Los colectivos a los que ha engañado este presidente proliferan como los chinches en el colchón de una camareta. Pero analizando este plantón, en sí mismo no es lo grave. Lo que sí tiene alcance es el incumplimiento y la mentira respecto a las promesas hechas en la asistencia de 2009. Ha quedado demostrado de forma palpable el poco valor de su palabra. La contradicción con su política anterior en que incurrió en mayo (estuviera o no forzado a ello por la Unión Europea) hubiera sido causa suficiente para presentar su dimisión y convocar elecciones anticipadas.

Pero se ha constatado que lo único que le importa a este gobierno sin vergüenza, es mantenerse en el poder y, para ello, seguirá haciendo equilibrismos para salvaguardar su inestable mayoría, ésa que le dieron en 2008 muchos bienintencionados que se creyeron sus películas. De esos, a buen seguro, quedarán aún muchos sindicalistas que le votarán como mal menor, con tal de que no llegue la derecha.

Ésa es una muestra de las imperfecciones de la democracia. Democracia entendida como cheque en blanco para cuatro años, que permite que un presidente salga indemne sin mayores consecuencias después de incumplir su programa electoral y engañar ostensiblemente a la ciudadanía.