Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

18 de abril de 2012

Robar derechos por pura conveniencia

Robar derechos por pura conveniencia. Es lo que hace ultimamente todo el mundo. Parece un deporte. Si nuestro gobierno se queja de lo que ha hecho Argentina al REPSOL YPF de Bruffau, tiene poca coherencia porque es lo mismo que está haciendo de fronteras para adentro con sus propios ciudadanos. Parece mentira que se estén expropiando los derechos del pensionista que ha pasado su vida entera cotizando. Es fácil analizar las prestaciones reconocidas por el sistema público sanitario de de Seguridad Social como si fueran concesiones graciables, pero no son tal cosa. Son un derecho que muchos ciudadanos se han ganado después de muchos años de trabajo y cotizaciones y se encuentran con que un político de turno, que busca el éxito rápido se los expropia o reduce.
Por razón de la crisis y con las miras puestas en recaudar un poquito más, se adoptan medidas en principio impopulares, que pretenden atemperar con  un populismo en el más puro estilo de Kirtchner garantizando la prestación a las rentas menores y en cambio recortándola a quienes más han aportado. Se cargan un sistema serio de Seguridad Social predominantemenete contributivo en el que el Estado cumplía con sus compromisos para pasar por decreto a un sistema de mínimos. Y ahora yo digo lo mismo que ellos predican respecto a Argentina: ¿Quién va a invertir en este sistema? ¿Quién va a confiar en el futuro y va a cotizar con bases elevadas, sabiendo que se le pueden suprimir derechos por decreto? ¿Hasta qué punto la prestación farmacéutica no era ya un derecho adquirido para todos los que habían contribuido a la sostenibilidad del sistema? ¿Quién va a cotizar por bases reales, sin ocultar partidas en "B"?
Están haciendo tambalear todo el sistema y nos están atizando pero bien.
Y lo hacen quienes han despilfarrado vilmente los recursos públicos, en un enjambre de administraciones superpuestas, en las que se inventan servicios públicos innecesarios para engordar las estructuras con gente de su cuerda. Lo hacen quienes de la forma más desvergonzada tienen pensiones y coberturas especiales. (hasta modalidades de convenio especial en virtud de las cuales el Parlamento nacional o autonómico cotiza por los señores polñiticos hasta que llegan a su jubilación). Lo hacen aquellos que no se aplican norma alguna de incompatibilidad.
Ahora los del PP ya han perdonado todo a sus adversarios. Nos han calentado la cabeza con un sinfín de indignidades y ahora que están en el poder, perdonan a sus colegas... porque ellos son iguales.
Pero... ¿De qué me quejo, si todavía conservo el trabajo?




¡Otro mentiroso!

Lo han hecho. Pensé que no serían capaces, pero lo han hecho, y con ello han perdido ya todo mi respecto y mi adhesión. Rajoy no tendrá nunca mi apoyo; ya nunca más.
Me refiero a cobrar a los pensionistas y trabajadores activos, afiliados al sistema de Seguridad Social un porcentaje del coste de los medicamentos. En el caso de los activos parece que por encima de determinado nivel de rentas, ni siquiera va a haber cobertura, pese a la cotización por la asistencia sanitaria sostenida durante la vida laboral.
No sé lo que conseguirán recaudar (porque se trata de eso: recaudar) pero puedo vaticianr que les va a salir caro. Puede que no pasen de una legislatura. En mi caso, desde luego, han perdido todo el apoyo. Estoy absolutamente desencantado.
Por otra parte sigo pensando lo mismo respecto a la caterva de inútiles y mangantes socialistas que hemos tenido siete años. No me desdigo en basoluto de ninguna de mis críticas del pasado. Así que me queda un futuro muy negro como votante. El panorama es desolador.
Ahora mismo, con las medidas que están aprobando, me da absolutamente igual que puedan anunciar dentro de unos meses que empezamos a salir de la crisis. El mérito de salir no será de ellos – que mantienen suspensiones y privilegios – sino de todos aquellos a quienes estan ROBANDO impunemente, mediante el recorte de sueldos, la congelación de pensiones, el recorte de prestaciones, la subida de impuestos etc…
No están dejando títere con cabeza. Y muchos SE LA GUARDAMOS

17 de abril de 2012

Europa es una merienda de negros

Nunca he creído en Europa. Cierto es que hemos captado fondos de cohesión, pero a cambio se ha desmantelado una parte importante de nuestra fuente de riqueza, de nuestra economía productiva. Los europeos han forzado a que dejemos de producir leche, que dejemos de plantar vides o de faenar en el mar. Han llegado a fomentar el cese anticipado de la actividad agraria con subvenciones. Y frente a esa política que buscaba fundamentalmente suprimir todo aquello en lo que podíamos ser competidores, no hemos sido capaces de resistirnos. Si hubieran podido nos habrían racionado el sol y las playas.

 
A una persona como yo, funcionario, Europa solo le ha servido para que le congelen repetidamente el sueldo. Siendo Rajoy ministro de Administraciones Públicas de Aznar, ya nos los congelaron con el pretexto de que había que cumplir con la contención del déficit para entrar en la moneda única. No me dieron más prestaciones para mis hijos, ni el estar en Europa me supuso nada excepto mejores aceras, pavimentos y carreteras.

Años después llegó el euro y se incrementó desorbitadamente el coste de la vida. El café de 100 pesetas pasó a costar de la noche a la mañana 1 euro, o sea 166 pesetas. Y la gente empezó a endeudarse por la facilidad para obtener créditos y los bajos tipos de interés. Todos nos lanzamos a vivir de prestado y olvidamos las más esenciales reglas de administración que aconsejan cuadrar las cuentas y ponerse en lo peor.

Ahora ha llegado la crisis financiera y tenemos más paro que nadie porque no hemos sabido mantener los puestos de trabajo en industria, agricultura y economía productiva en general.

Está todo desmantelado menos el sector servicios. ¿Y qué tiene que ver la crisis financiera con el paro? En nuestro caso, si hubiera desbloqueo del crédito, es indudable que volverían a crearse empresas y remontarían algo las cifras de paro. Siempre me ha parecido que la reforma laboral no tenía realmente el peso que querían darle, aunque reconozco la incidencia que puede tener para agilizar el mercado de trabajo cuando las cosas estén mejor.

En el ámbito internacional tenemos un estado de extrema debilidad y quienes deberían ser nuestros socios se están comportando como hienas que han olido la sangre de la carroña. Porque eso es lo que somos ahora: Carroña. Por una parte los ingleses incluyéndonos como miembros de pleno derecho ene l club de los “PIGS”, Sarkozy poniéndonos como ejemplo de lo que no se debe hacer en materia económica y permitiendo que nos vuelquen impunemente camiones de hortalizas en la frontera, Merkel contribuyendo a elevar la prima de riesgo de nuestra deuda sobre sus bonos, Europa al completo comprando productos hortofrutícolas marroquíes producidos sin los controles que aquí se exigen y que entran en competencia desleal con la huerta española, Europa vetando el petróleo iraní a sabiendas de que determinados países mediterráneos tenemos una dependencia mucho mayor de ese país que otros del norte que tienen más diversificada su demanda, Europa diciendo que nuestro contencioso con la Argentina de Kirtchner por la expropiación de REPSOL YPF es un asunto bilateral y no quieren intervenir… etc.

¿De qué nos vale estar en Europa? ¿Somos realmente socios leales o es Europa un club en el que dos o tres deciden y los demás bailan el agua?

La realidad es que nos tienen donde querían: Depauperados y sin margen de maniobra. Dependemos energéticamente de Francia (porque somos tan estúpidos de no construir nuestras propias centrales), dependemos financieramente del banco central europeo, no podemos recurrir a la devaluación de nuestra moneda para mejorar nuestras exportaciones, tenemos cada vez más paro y, por tanto recaudamos cada vez menos impuestos para tener que pagar cada vez más intereses de deuda.

Estamos hundidos por la inoperancia de nuestros políticos, con la imagen de nuestros país por los suelos y encima, desunidos.

16 de abril de 2012

Cada vez cuesta más ser monárquico

Hay quienes hablan de las ventajas de la monarquía sobre un sitema republicano en el que se alige periódicamente al jefe del Estado y siempre se refieren a la misma ventaja: La pretendida profesionalidad de quienes se supone que están acostumbrados a las desventajas del protocolo y a la vida rígida de palacio. Este principio parece quebrar en España porque diríase que nuestra vfamilia real quiere vivir con las ventajas de ser intocables para no responder ante nadie y hacer de su capa un sayo.
Hace bien poco el rey recibía un fingido homenaje de la clase política en el paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares al que respondió emocionado – al menos en apariencia – llevándose la mano al pecho. Se quiso entonces trasladar a la ciudadanía que la monarquía, pese a su situación de debilidad contaba con el apoyo de la sociedad española de forma mayoritaria, pero esto es cada vez menos cierto.
Hay un refrán que dice que “quien bien te quiere te hará llorar”; Aznar se llevó mal con el rey pero probablemente hizo más esfuerzos por salvaguardar la imagen de la monarquía de los que han hecho sus sucesores. Particularmente el republicano Zapatero se ha llevado muy bien con el rey porque sencillamente le importaba un pito que nuestro monarca se desacreditara él solo. ¿Por qué siendo tan republicano, estaba Don Juan Carlos tan encantado con él? Creo que la razón es que le dejaba hacer.
El hecho es que nos ha trasladado a todos la imagen de irresponsabilidad y de falta de sacrificio por su país. Alguien que se busca un hueco como sea en su agenda para irse a cazar osos o elefantes dejando todo a un lado, alguien que debe estar harto de España y de los ciudadanos españoles. Este país se lo ha dado todo: Después del nefasto reinado de su abuelo y de haber sido él mismo un personaje cercano a Franco (y designado por el dictador como sucesor) se le coronó y se le respetó… y ahora creo que inmerecidamente.

11 de abril de 2012

Nacionalismos y guerra civil: un poco de historia


¿Qué es lo que entiendo por conciencia nacional? El sentido de pertenencia a una nación, como una supra realidad que se impone a los avatares políticos de cada momento. Si todos nos sintiéramos españoles de verdad y nos enorgulleciéramos de ello, habríamos ganado ya una primera batalla.

Estudiando los tiempos de la Segunda República y su posterior muerte, durante la Guerra Civil, me ha quedado meridianamente claro el daño que hicieron las actitudes contemporizadoras y débiles que tuvo el régimen republicano.

El Frente popular era un gigante con pies de barro que terminó descomponiéndose sin dar tiempo a que el régimen constitucional asimilara todas las fuerzas centrífugas que tiraban en distintas direcciones.

Durante el llamado bienio negro, época en la obtuvo la mayoría la coalición encabezada por la CEDA de Gil Robles, los propios socialistas atentaron contra el orden constitucional, auspiciando y participando directamente en el intento revolucionario de 1934, que terminó siendo sofocado en Asturias. Otra muestra de deslealtad con el Régimen fue el episodio del buque “Turquesa” o las frecuentes declaraciones de contenido revolucionario de líderes como Largo caballero o Dolores Ibarruri.

Estando ya en el poder el frente popular se dieron pasos para refrenar las tendencias revolucionarias, contentando a CNT y FAI, pero a la postre no fue posible evitar la aparición masiva de comités armados de sindicalistas que practicaron abiertamente la “justicia popular” a través de tribunales populares, tan iletrados como pendencieros. Sucedió ya empezada la guerra civil, y armados los sindicatos, en contra del parecer de Casares Quiroga. También proliferaron los Consejos regionales y milicias anarquistas y las colectivizaciones, constituyendo una verdadera experiencia revolucionaria que no condujo a buen puerto. Resultó incontrolable y fue progresivamente eliminada por la legalidad instituida de la República a medida en que ésta fue recuperando el control después de los primeros meses de la guerra.

Por otra parte, la República tuvo que enfrentarse además con los intentos secesionistas de vascos y catalanes. En 1937, aprovechando que bajaba el río revuelto, Companys llegó a intentar la constitución de un Estado independiente, que tuvo que ser reprimido por los republicanos (españoles) en el poder, los vascos intentaron algo similar y, casi al final de la guerra pretendieron una rendición separada y con condiciones particulares que quisieron recoger en los acuerdos de Santoña.  En relación a los nacionalistas no se encontró precisamente con una lealtad sincera, siendo obvia la falta de solidaridad en la lucha y problemas de toda la nación española. Nacionalistas vascos y catalanes lucharon fundamentalmente por su territorio y por su sistema autonómico que veían amenazado con las fuerzas de Franco. Es sabido que Negrín se vio en la necesidad de forzar el traslado de divisiones completas integradas por combatientes catalanes a otros frentes, por lo que podían suponer de amenaza frente a la República en su propio territorio. También se ha constatado que hubo intentos de la Generalitat de crear una Consejería de Defensa y unas fuerzas armadas propias, lo que fue visto por la República española como una amenaza, y naturalmente impedido.

Para terminar de empeorar las cosas, el proyecto de la República – originariamente socialista – dio un vuelco en la segunda fase de la guerra y entró de lleno en una órbita de control estalinista que por sí solo amenazaba  la democracia. De este modo el comienzo de la guerra civil prácticamente supuso la certificación de la muerte de una joven democracia ya que, de haber ganado la República, ésta ya no sería la misma del comienzo sino que hubiera sido un régimen totalitario y bolchevique mediatizado por la Unión Soviética. La causa de esto fue la inoperancia de las potencias occidentales de la que se quejaron amargamente los políticos republicanos y la obtención como único recurso del indeseable contrapeso armamentístico de la Rusia de Stalin. La República de Negrín se vendió al diablo, esperando ganar tiempo para que el conflicto europeo y una guerra contra los fascismos (que ya se esperaba) implicara a España y la situara en el bando de los aliados. Pero no fue así. No hubo tiempo suficiente y al final llegó la dictadura de Franco. Esta fue una última revolución interna dentro de la República por lo que suponía de giro hacia el comunismo radical: ese comunismo que tenía desplegados comisarios en todos los batallones y divisiones del bando republicano y que había fagocitado al POUM y hecho desaparecer a su líder. El mismo comunismo que alineaba a los principales líderes y mandos de los ejércitos (Líster, Modesto, El campesino etc.). Contra él se enfrentó en los últimos días de la guerra, dentro de Madrid, un general republicano: Segismundo Casado, que protagonizó la rendición al ejército de Franco.

La visión moderada de la república que muchos tenían, fue víctima de muchas amenazas internas. Casi el enemigo más claro y frontal más leal al que tuvo que enfrentarse la República fue a la derecha española.