Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

17 de abril de 2012

Europa es una merienda de negros

Nunca he creído en Europa. Cierto es que hemos captado fondos de cohesión, pero a cambio se ha desmantelado una parte importante de nuestra fuente de riqueza, de nuestra economía productiva. Los europeos han forzado a que dejemos de producir leche, que dejemos de plantar vides o de faenar en el mar. Han llegado a fomentar el cese anticipado de la actividad agraria con subvenciones. Y frente a esa política que buscaba fundamentalmente suprimir todo aquello en lo que podíamos ser competidores, no hemos sido capaces de resistirnos. Si hubieran podido nos habrían racionado el sol y las playas.

 
A una persona como yo, funcionario, Europa solo le ha servido para que le congelen repetidamente el sueldo. Siendo Rajoy ministro de Administraciones Públicas de Aznar, ya nos los congelaron con el pretexto de que había que cumplir con la contención del déficit para entrar en la moneda única. No me dieron más prestaciones para mis hijos, ni el estar en Europa me supuso nada excepto mejores aceras, pavimentos y carreteras.

Años después llegó el euro y se incrementó desorbitadamente el coste de la vida. El café de 100 pesetas pasó a costar de la noche a la mañana 1 euro, o sea 166 pesetas. Y la gente empezó a endeudarse por la facilidad para obtener créditos y los bajos tipos de interés. Todos nos lanzamos a vivir de prestado y olvidamos las más esenciales reglas de administración que aconsejan cuadrar las cuentas y ponerse en lo peor.

Ahora ha llegado la crisis financiera y tenemos más paro que nadie porque no hemos sabido mantener los puestos de trabajo en industria, agricultura y economía productiva en general.

Está todo desmantelado menos el sector servicios. ¿Y qué tiene que ver la crisis financiera con el paro? En nuestro caso, si hubiera desbloqueo del crédito, es indudable que volverían a crearse empresas y remontarían algo las cifras de paro. Siempre me ha parecido que la reforma laboral no tenía realmente el peso que querían darle, aunque reconozco la incidencia que puede tener para agilizar el mercado de trabajo cuando las cosas estén mejor.

En el ámbito internacional tenemos un estado de extrema debilidad y quienes deberían ser nuestros socios se están comportando como hienas que han olido la sangre de la carroña. Porque eso es lo que somos ahora: Carroña. Por una parte los ingleses incluyéndonos como miembros de pleno derecho ene l club de los “PIGS”, Sarkozy poniéndonos como ejemplo de lo que no se debe hacer en materia económica y permitiendo que nos vuelquen impunemente camiones de hortalizas en la frontera, Merkel contribuyendo a elevar la prima de riesgo de nuestra deuda sobre sus bonos, Europa al completo comprando productos hortofrutícolas marroquíes producidos sin los controles que aquí se exigen y que entran en competencia desleal con la huerta española, Europa vetando el petróleo iraní a sabiendas de que determinados países mediterráneos tenemos una dependencia mucho mayor de ese país que otros del norte que tienen más diversificada su demanda, Europa diciendo que nuestro contencioso con la Argentina de Kirtchner por la expropiación de REPSOL YPF es un asunto bilateral y no quieren intervenir… etc.

¿De qué nos vale estar en Europa? ¿Somos realmente socios leales o es Europa un club en el que dos o tres deciden y los demás bailan el agua?

La realidad es que nos tienen donde querían: Depauperados y sin margen de maniobra. Dependemos energéticamente de Francia (porque somos tan estúpidos de no construir nuestras propias centrales), dependemos financieramente del banco central europeo, no podemos recurrir a la devaluación de nuestra moneda para mejorar nuestras exportaciones, tenemos cada vez más paro y, por tanto recaudamos cada vez menos impuestos para tener que pagar cada vez más intereses de deuda.

Estamos hundidos por la inoperancia de nuestros políticos, con la imagen de nuestros país por los suelos y encima, desunidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario