Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

11 de junio de 2015

Nepotismo en el Ayuntamiento de Madrid

Sobre el nombramiento de Luis Cueto, esto es lo que contestaba el Ayuntamiento de Madrid a través de su web "Madrid VO" al periódico La Razón
El diario argumenta que “como parte de las últimas medidas de transparencia impuestas por Ana Botella, se decidió que ningún concejal podría nombrar como cargo eventual a un familiar hasta cuarto grado de consanguineidad o afinidad”.
El Ayuntamiento de Madrid publicó un informe jurídico que aclara:
Los titulares de los órganos directivos se nombran atendiendo a criterios de competencia profesional y experiencia (art. 21.2 de la Ley 22/2006, de 4 de julio, de Capitalidad y de Régimen Especial de Madrid). Para cubrir estos puestos existe una preferencia legal en favor de los funcionarios con titulación superior (subgrupo A1).
Luis Cueto fue nombrado Coordinador General de Alcaldía, un cargo de personal directivo, no eventual. Está avalado por su condición funcionarial y su designación es conforme a los criterios de competencia profesional y experiencia en gestión de la administración pública, ya que está adscrito como funcionario al Ministerio de Economía y su trayectoria se corresponde con este perfil.

El nombramiento por libre designación es legal pero en este caso no es legítimo, porque se puede contar con otros funcionarios del mismo nivel. (y esto Carmena , lo sabe de sobra) ¿Quién es ahora casta? Pero se extiende el nepotismo sin  que hagamos nada por evitarlo: recordemos a la empresa del hermano de Tania Sánchez en el Ayuntamiento de Rivas o la empresa de la hija de Chávez, adjudicataria de millonarios contratos de la Junta de Andalucía. 

5 de junio de 2015

La jueza Robin Hood

Veo en las noticias que la futura alcaldesa de Madrid, la venerable y bienintencionada Manuela Carmena, se ha reunido con el Presidente de Bankia con el propósito –según se comenta en los medios de prensa – de que esta entidad ceda sus 14000 pisos vacíos ya que fue ayudada a reflotarse con fondos públicos. Estos 14000 pisos se destinarían a ser habitados por las personas que han sido desahuciadas por un elemental principio de solidaridad instiucional en virtud del cual el Ayuntamiento de Madrid, comandado por esta lista señora, se apuntaría el tanto de “haber conseguido de Cajamadrid viviendas para los desfavorecidos”. ¡Qué bien!
Pero detengámonos un poco en ver la jugada:
¿Por qué tiene estos pisos Bankia? Por el impago de fallidos que en muchos casos estaban comenzando sus plazos de amortización de las hipotecas. Si tú te endeudas por 20 millones y al segundo mes dejas de pagar ¿Realmente es tuya la casa que te están quitando? ¿Quién ha puesto más, el banco o tú? ¿tenemos en cuenta estos pequeños detalles?
¿Con qué fondos se ha pagado el coste público del reflotamiento de Bankia? Se dice que las ayudas proceden del bolsillo de “todos los españoles” porque vienen de los impuestos. Pero ¿Realmente proceden de todos? En realidad son los españoles que pagan unas cantidades razonables de impuestos los que han corrido a cargo del reflotamiento de bankia. Es la clase media la que paga más impuestos directos e indirectos. Los supuestos damnificados que van a ser ayudados con estos pisos regalados o alquilados, realmente no pagan nada, en su inmensa mayoría.
¿Qué contraprestación se le pagará a Bankia? No cabe pensar que Manuela Carmena – al fin y al cabo, tan solo una regidora municipal – piense en expropiar a la entidad los pisos, por lo tanto les ofrecerá una contraprestación que sacará de los fondos municipales que se nutren… ¿de qué? Nuevamente de impuestos de la clase media. Si se considera que además esos pisos los puede alquilar, conservando la propiedad pública municipal, le estaremos también arreglando las cuentas municipales porque pasará a tener un activo que contablemente servirá para disminuir la deuda. ¡Jugada maestra!
¿Quién sale perdiendo de todo esto? El pobre trabajador por cuenta ajena que tenga un sueldo puede ser que haya pagado vía impuestos el reflotamiento de la antigua Cajamadrid y la compra de su parque de viviendas, para ver como disfrutan de las mismas unos okupas contraculturales y asamblearios que no han dado un palo al agua en la vida.
Esto sí que es una verdadera redistribución a lo bestia de la riqueza. Coger a los que han ahorrado, heredado u obtenido rentas como fruto de su trabajo y expropiarles forzosamente, porque haya un político populista que quiere ser muy bueno con los pobres, usando – eso sí – el dinero de los demás (una especie de ex jueza robin Hood).
Quien me achaque que éste es un razonamiento excesivamente simplista tendrá razón. La realidad es mucho más compleja, y es cierto que muchos de los desahuciados son víctimas de verdaderas situaciones límite y hay que ayudarles.
Pero el populismo barato es inaceptable. Hay que actuar responsablemente y tiene que haber un trabajo serio detrás. Habría que hacer por ejemplo un estudio serio de cuantos beneficiarios de viviendas protegidas o de precio tasado las venden posteriormente. Habría que comprobar si las personas que acceden a estas casas desarrollan cualquier tipo de actividad profesional remunerada en “B”. Habría que investigar de qué viven y si alguno de ellos ha rechazado alguna oferta de empleo porque ha preferido seguir percibiendo subsidios. Habría que diferenciar unos fallidos de otros: los que de verdad estaban cumpliendo y han visto truncado su proyecto por perder el trabajo y aquellos que se habían puesto a comprar una casa con un contrato de seis meses. 

Todo esto hoy no se controla de ninguna manera. Lo único que se quiere es expoliar a los que se encuentran en una situación un poquito mejor. Los medios de comunicación tienen mucha culpa de que hoy sea políticamente incorrecto hacer este tipo de planteamientos. Pero pensar así es lo que diferencia una sociedad seria de una de perroflautas.