
Pasó lo que todo el mundo temía. Ruptura oficial de la tregua tan solo unos días después de que los concejales de ANV hayan obtenido su acta que les hace prácticamente inamovibles allá donde han sido votados. Tamaña tomadura de pelo, solo puede suceder en este país, liderado de forma tan errática como lamentable por ZP y compañía. Pero basta de reproches. Están pidiendo unidad. Unámonos pues.
¿A quién?
Obviamente al PSOE de Zapatero, superando las náuseas… pero ¿también hemos de unirnos a quienes no creen en la lucha contra ETA? Es un contrasentido decir que en la unión contra ETA deben entrar también aquéllos que no se sienten en contra de ETA. Desde siempre lo que forma alianzas en contra de algo es ese elemento común preciso y contundente: estar en contra. ¿Lo están los partidos nacionalistas? ¿Han hecho acaso una declaración pidiendo la LUCHA con todos los medios del estado de derecho contra UNOS TERRORISTAS? ¿Les consideran, de verdad, terroristas? Lo peor de todo es que el propio gobierno en los últimos tiempos tampoco creía en la lucha contra el terrorismo, sino en el diálogo, incluso después de la T4. También entonces pidieron la unidad de todos ¿Contra qué?
Hoy tenemos falta de unidad incluso dentro del PNV. Como todos sabemos la corriente de Imaz es muy distinta a la corriente de Ibarreche. El primero hoy mismo está diciendo que en estos momentos no hay interlocutores validos entre el mundo abertzale y el segundo insiste en hablar “es el momento de hacer política”, dice. ¿Con cuál de ellos nos estamos uniendo, si nos unimos?
También se supone que entraría en el paquete ERC, ese partidillo de cortas miras que hoy anda muy enfadado porque han premiado en Europa al Real Madrid, estandarte – según ellos – del franquismo. ¿También con estos hay que unirse?
Hay muchos que dicen que esa unidad es esencial porque ETA se aprovecha de la desunión. Pero ¿qué hubiera pasado si el PP hubiera apoyado sin reservas a Zapatero? Que ETA se hubiera aprovechado exactamente igual. La única diferencia es que la tomadura de pelo se hubiera hecho extensiva a más gente. De lo que sin duda se aprovecha ETA es de la estupidez de un gobierno, que ha mantenido una voluntad de diálogo tan imprudente como irresponsable.
¿Para qué?
La forma abstracta, sibilina, voluntarista y tramposa de expresarse que tiene Zapatero, evita deliberadamente definir para qué o contra qué hay que unirse. Suponer que tiene en su cabeza y pretende una alianza para luchar contra la ETA, es mucho suponer. En todo caso, Rajoy tiene detrás el voto de cerca de 10 millones de ciudadanos de los cuales, la inmensa mayoría siente una creciente indignación por la política seguida por este gobierno. Para comprometerlos en una nueva alianza tiene que estar seguro de donde se mete. ZP le pide deliberadamente, con toda la intención, sin dar facilidad alguna, que se una a algo incierto; a algo que ni siquiera acierta a definir como lucha contra la ETA. Se obstinan en seguir sin hablar de lucha y ya no se si lo hacen para no enfadar a la ETA o para enfadar a Rajoy. He llegado a pensar que en la actualidad el gobierno cifra su éxito y permanencia en la confrontación con el PP. Diríase, a juzgar por su actitud que Zapatero desea abiertamente la confrontación porque está pidiendo un cheque en blanco sabiendo que su opositor no puede dárselo. La reunión del próximo lunes ya ha sido torpedeada a conciencia, el PP ya ha sido demonizado. ZP ya ha hablado durante toda una larga entrevista, sin decir en concreto, para qué quiere la unidad y la colaboración.
El rufianesco secretario de organización, don Pepiño Blanco, se ha permitido también, la licencia de levantar el dedo índice, admonitoriamente, para pedir unidad. Y es curioso que lo haga él, que ha estado apostando de continuo por la desunión, que ha luchado propagandísticamente para fracturar el panorama político, para formar el cordón sanitario, para concertar el pacto del Tinell. ¿Son éstos los que piden unidad? Francamente curioso que pidan una inconcreta unidad quienes abandonaron aquella otra unidad, más concreta y comprometedora del Pacto por las libertades y contra el terrorismo.
¿Por qué ahora que salen mal las cosas? ¿por qué se pide unidad cuando los planteamientos “pacifistas” fallan? Cuando Zapatero pide unidad al PP, implícitamente está diciendo “no me estás ayudando” y, con ello, ya proporciona un argumento: esto ha fracasado porque no nos ayudan. Es la idea que se pretende dejar en subconsciente del electorado. Y hay muchos que se lo creen: El proceso de paz no ha fracasado porque ETA no reúne la más mínima condición de veracidad o confianza (no tiene palabra), el proceso de paz no ha fracasado por la torpeza de un gobierno que ha puesto en la mira de los terroristas lo que no podía entregarles, creyendo poder engañarles, el proceso de paz no ha fracasado porque los compromisos contraídos por ZP eran imposibles de cumplir… No. El proceso de paz no ha fracasado por ninguno de estos motivos; ¡Ha fracasado por la falta de ayuda del PP y por la contribución de este partido al empeoramiento del ambiente!
Ayer vimos en la entrevista con Gabilondo la consagración de la mediocridad y la ruindad. Probablemente el peor político que ha conocido España en siglos. Y aún se extraña de que no se le quiera dar un cheque en blanco.
¿A quién?
Obviamente al PSOE de Zapatero, superando las náuseas… pero ¿también hemos de unirnos a quienes no creen en la lucha contra ETA? Es un contrasentido decir que en la unión contra ETA deben entrar también aquéllos que no se sienten en contra de ETA. Desde siempre lo que forma alianzas en contra de algo es ese elemento común preciso y contundente: estar en contra. ¿Lo están los partidos nacionalistas? ¿Han hecho acaso una declaración pidiendo la LUCHA con todos los medios del estado de derecho contra UNOS TERRORISTAS? ¿Les consideran, de verdad, terroristas? Lo peor de todo es que el propio gobierno en los últimos tiempos tampoco creía en la lucha contra el terrorismo, sino en el diálogo, incluso después de la T4. También entonces pidieron la unidad de todos ¿Contra qué?
Hoy tenemos falta de unidad incluso dentro del PNV. Como todos sabemos la corriente de Imaz es muy distinta a la corriente de Ibarreche. El primero hoy mismo está diciendo que en estos momentos no hay interlocutores validos entre el mundo abertzale y el segundo insiste en hablar “es el momento de hacer política”, dice. ¿Con cuál de ellos nos estamos uniendo, si nos unimos?
También se supone que entraría en el paquete ERC, ese partidillo de cortas miras que hoy anda muy enfadado porque han premiado en Europa al Real Madrid, estandarte – según ellos – del franquismo. ¿También con estos hay que unirse?
Hay muchos que dicen que esa unidad es esencial porque ETA se aprovecha de la desunión. Pero ¿qué hubiera pasado si el PP hubiera apoyado sin reservas a Zapatero? Que ETA se hubiera aprovechado exactamente igual. La única diferencia es que la tomadura de pelo se hubiera hecho extensiva a más gente. De lo que sin duda se aprovecha ETA es de la estupidez de un gobierno, que ha mantenido una voluntad de diálogo tan imprudente como irresponsable.
¿Para qué?
La forma abstracta, sibilina, voluntarista y tramposa de expresarse que tiene Zapatero, evita deliberadamente definir para qué o contra qué hay que unirse. Suponer que tiene en su cabeza y pretende una alianza para luchar contra la ETA, es mucho suponer. En todo caso, Rajoy tiene detrás el voto de cerca de 10 millones de ciudadanos de los cuales, la inmensa mayoría siente una creciente indignación por la política seguida por este gobierno. Para comprometerlos en una nueva alianza tiene que estar seguro de donde se mete. ZP le pide deliberadamente, con toda la intención, sin dar facilidad alguna, que se una a algo incierto; a algo que ni siquiera acierta a definir como lucha contra la ETA. Se obstinan en seguir sin hablar de lucha y ya no se si lo hacen para no enfadar a la ETA o para enfadar a Rajoy. He llegado a pensar que en la actualidad el gobierno cifra su éxito y permanencia en la confrontación con el PP. Diríase, a juzgar por su actitud que Zapatero desea abiertamente la confrontación porque está pidiendo un cheque en blanco sabiendo que su opositor no puede dárselo. La reunión del próximo lunes ya ha sido torpedeada a conciencia, el PP ya ha sido demonizado. ZP ya ha hablado durante toda una larga entrevista, sin decir en concreto, para qué quiere la unidad y la colaboración.
El rufianesco secretario de organización, don Pepiño Blanco, se ha permitido también, la licencia de levantar el dedo índice, admonitoriamente, para pedir unidad. Y es curioso que lo haga él, que ha estado apostando de continuo por la desunión, que ha luchado propagandísticamente para fracturar el panorama político, para formar el cordón sanitario, para concertar el pacto del Tinell. ¿Son éstos los que piden unidad? Francamente curioso que pidan una inconcreta unidad quienes abandonaron aquella otra unidad, más concreta y comprometedora del Pacto por las libertades y contra el terrorismo.
¿Por qué ahora que salen mal las cosas? ¿por qué se pide unidad cuando los planteamientos “pacifistas” fallan? Cuando Zapatero pide unidad al PP, implícitamente está diciendo “no me estás ayudando” y, con ello, ya proporciona un argumento: esto ha fracasado porque no nos ayudan. Es la idea que se pretende dejar en subconsciente del electorado. Y hay muchos que se lo creen: El proceso de paz no ha fracasado porque ETA no reúne la más mínima condición de veracidad o confianza (no tiene palabra), el proceso de paz no ha fracasado por la torpeza de un gobierno que ha puesto en la mira de los terroristas lo que no podía entregarles, creyendo poder engañarles, el proceso de paz no ha fracasado porque los compromisos contraídos por ZP eran imposibles de cumplir… No. El proceso de paz no ha fracasado por ninguno de estos motivos; ¡Ha fracasado por la falta de ayuda del PP y por la contribución de este partido al empeoramiento del ambiente!
Ayer vimos en la entrevista con Gabilondo la consagración de la mediocridad y la ruindad. Probablemente el peor político que ha conocido España en siglos. Y aún se extraña de que no se le quiera dar un cheque en blanco.