Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

9 de junio de 2007

NO NOS MERECEMOS A ESTE MEDIOCRE


Pasó lo que todo el mundo temía. Ruptura oficial de la tregua tan solo unos días después de que los concejales de ANV hayan obtenido su acta que les hace prácticamente inamovibles allá donde han sido votados. Tamaña tomadura de pelo, solo puede suceder en este país, liderado de forma tan errática como lamentable por ZP y compañía. Pero basta de reproches. Están pidiendo unidad. Unámonos pues.

¿A quién?

Obviamente al PSOE de Zapatero, superando las náuseas… pero ¿también hemos de unirnos a quienes no creen en la lucha contra ETA? Es un contrasentido decir que en la unión contra ETA deben entrar también aquéllos que no se sienten en contra de ETA. Desde siempre lo que forma alianzas en contra de algo es ese elemento común preciso y contundente: estar en contra. ¿Lo están los partidos nacionalistas? ¿Han hecho acaso una declaración pidiendo la LUCHA con todos los medios del estado de derecho contra UNOS TERRORISTAS? ¿Les consideran, de verdad, terroristas? Lo peor de todo es que el propio gobierno en los últimos tiempos tampoco creía en la lucha contra el terrorismo, sino en el diálogo, incluso después de la T4. También entonces pidieron la unidad de todos ¿Contra qué?

Hoy tenemos falta de unidad incluso dentro del PNV. Como todos sabemos la corriente de Imaz es muy distinta a la corriente de Ibarreche. El primero hoy mismo está diciendo que en estos momentos no hay interlocutores validos entre el mundo abertzale y el segundo insiste en hablar “es el momento de hacer política”, dice. ¿Con cuál de ellos nos estamos uniendo, si nos unimos?

También se supone que entraría en el paquete ERC, ese partidillo de cortas miras que hoy anda muy enfadado porque han premiado en Europa al Real Madrid, estandarte – según ellos – del franquismo. ¿También con estos hay que unirse?

Hay muchos que dicen que esa unidad es esencial porque ETA se aprovecha de la desunión. Pero ¿qué hubiera pasado si el PP hubiera apoyado sin reservas a Zapatero? Que ETA se hubiera aprovechado exactamente igual. La única diferencia es que la tomadura de pelo se hubiera hecho extensiva a más gente. De lo que sin duda se aprovecha ETA es de la estupidez de un gobierno, que ha mantenido una voluntad de diálogo tan imprudente como irresponsable.

¿Para qué?

La forma abstracta, sibilina, voluntarista y tramposa de expresarse que tiene Zapatero, evita deliberadamente definir para qué o contra qué hay que unirse. Suponer que tiene en su cabeza y pretende una alianza para luchar contra la ETA, es mucho suponer. En todo caso, Rajoy tiene detrás el voto de cerca de 10 millones de ciudadanos de los cuales, la inmensa mayoría siente una creciente indignación por la política seguida por este gobierno. Para comprometerlos en una nueva alianza tiene que estar seguro de donde se mete. ZP le pide deliberadamente, con toda la intención, sin dar facilidad alguna, que se una a algo incierto; a algo que ni siquiera acierta a definir como lucha contra la ETA. Se obstinan en seguir sin hablar de lucha y ya no se si lo hacen para no enfadar a la ETA o para enfadar a Rajoy. He llegado a pensar que en la actualidad el gobierno cifra su éxito y permanencia en la confrontación con el PP. Diríase, a juzgar por su actitud que Zapatero desea abiertamente la confrontación porque está pidiendo un cheque en blanco sabiendo que su opositor no puede dárselo. La reunión del próximo lunes ya ha sido torpedeada a conciencia, el PP ya ha sido demonizado. ZP ya ha hablado durante toda una larga entrevista, sin decir en concreto, para qué quiere la unidad y la colaboración.

El rufianesco secretario de organización, don Pepiño Blanco, se ha permitido también, la licencia de levantar el dedo índice, admonitoriamente, para pedir unidad. Y es curioso que lo haga él, que ha estado apostando de continuo por la desunión, que ha luchado propagandísticamente para fracturar el panorama político, para formar el cordón sanitario, para concertar el pacto del Tinell. ¿Son éstos los que piden unidad? Francamente curioso que pidan una inconcreta unidad quienes abandonaron aquella otra unidad, más concreta y comprometedora del Pacto por las libertades y contra el terrorismo.
¿Por qué ahora que salen mal las cosas? ¿por qué se pide unidad cuando los planteamientos “pacifistas” fallan? Cuando Zapatero pide unidad al PP, implícitamente está diciendo “no me estás ayudando” y, con ello, ya proporciona un argumento: esto ha fracasado porque no nos ayudan. Es la idea que se pretende dejar en subconsciente del electorado. Y hay muchos que se lo creen: El proceso de paz no ha fracasado porque ETA no reúne la más mínima condición de veracidad o confianza (no tiene palabra), el proceso de paz no ha fracasado por la torpeza de un gobierno que ha puesto en la mira de los terroristas lo que no podía entregarles, creyendo poder engañarles, el proceso de paz no ha fracasado porque los compromisos contraídos por ZP eran imposibles de cumplir… No. El proceso de paz no ha fracasado por ninguno de estos motivos; ¡Ha fracasado por la falta de ayuda del PP y por la contribución de este partido al empeoramiento del ambiente!

Ayer vimos en la entrevista con Gabilondo la consagración de la mediocridad y la ruindad. Probablemente el peor político que ha conocido España en siglos. Y aún se extraña de que no se le quiera dar un cheque en blanco.

2 de junio de 2007

El batacazo de Madrid

No por previsible, resulta menor el batacazo que se ha dado ZP en Madrid. (Porque nadie, a estas alturas, duda de que la responsabilidad es del propio Zapatero). El resultado tiene muchas lecturas: Hay quien podría pensar que una causa clara de la ausencia de respaldo electoral es la falta de inversiones en Madrid y las zancadillas continuas a la política autonómica que, pese a todo siempre se ha sobrepuesto a las dificultades y ha salido airosa. Otra posible causa es el profundo disgusto que a los madrileños nos viene produciendo la debilidad con las exigentes e injustificadas demandas nacionalistas, desde tiempo atrás – cuando el Estatut, salía en todas las primeras planas - . De esos tiempos, no tan lejanos nos llega un recuerdo agrio en el que planea la falta de solidaridad territorial y el intento de hacer de Cataluña el centro decisorio principal de todo el país en materia energética, a través de una OPA desleal y amañada (por cierto, hoy mismo sale en la prensa que el máximo directivo de ENDESA, Ramón Pizarro fue, esos días seguido discretamente por dos guardias civiles). Esos favorecimientos y nepotismos han resultado, como hemos podido ver, rentables en según qué territorios. Quizás menos de lo esperado, pero al fin y al cabo, rentables. En Madrid no. Los gatos no tenemos un pelo de tontos y, con nosotros, suele fracasar quien nos intenta explicar la cuadratura del círculo.
Pero ahí no queda la cosa: hay más causas por las que ZP no se ha comido un colín en Madrid. Aquí se dice que antes se pilla a un mentiroso que a un cojo. Hemos visto como ZP, el del talante negociador, ha impuesto a “su” FSM un candidato a alcalde con su ilustre dedo presidencial. Un amigo suyo, “fontanero de la Moncloa” ¿se acuerdan ustedes de aquella expresión? Ya viene de antiguo, de los tiempos de Felipe González. Zp ha pretendido insultar a una ciudad como Madrid, sin duda la más importante de España, en todos los órdenes, colocando a un amiguete desconocido y sin bagaje político. Eso equivale a dar por perdida la lucha de antemano pero, pese a ello, se nos quiso convencer de que Madrid era importantísimo para el actual gobierno. Pues bien; no lo han demostrado.

Las televisiones autonómicas son utilizadas sin duda por todos los gobiernos autónomos, y el de Esperanza Aguirre no es la excepción. Por tanto no seré yo quien diga que se informa desde Telemadrid o desde la Otra con impoluta imparcialidad. Pero lo que han hecho en cierto modo ha sido más defensivo que otra cosa. Un debate en TM, como es “Madrid Opina”, con gran éxito de audiencia todos los martes de forma continuada, comenzó después que su equivalente de TVE1 –el programa “59 segundos”- mucho más burdo y sectario. Quizás ha tenido algo que ver este programa en los resultados electorales. El televidente ha recibido una información puntual sobre la evolución de los pactos – siempre abiertos – con los terroristas , hasta llegar a ver la consumación de cada una de las pesimistas previsiones que todo el mundo podía hacer: La salida de De Juana de la cárcel, el vuelo de ida y vuelta de Otegui a Madrid, el nombramiento de un provocador como Bermejo para el importante cargo de ministro de justicia, la continuación de las negociaciones después de la T4, la puerta abierta a los batasunos para su participación en las elecciones. Todos estos importantes hitos en la conducta de un gobierno han recibido la atención solo desde ciertos medios. Y los contrarios han tenido ciertamente grandes dificultades para ir contraatacando y justificando las caprichosas medidas de ZP.

En Madrid, sí se han percibido las maniobras arteras de ZP y de la “Pepiño factory”. En Madrid se lee y en Madrid no abundan ni los agricultores subsidiados ni quienes deban favores a los socialistas. Quizás solamente podamos encontrar algunos jóvenes desorientados y francamente extrañados de que los políticos les citen para celebrar “botellones” de protesta. Esa es la extraña forma de practicar el clientelismo en Madrid, por parte de los socialistas. Ni siquiera los colectivos presuntamente favorecidos con medidas demagógicas, como es el matrimonio de homosexuales, se chupan el dedo. En Madrid, en las mesas de Chueca y aledaños han otorgado su confianza mayoritaria al PP. Por eso no es de extrañar el resultado.

Por último, quizás sería oportuno reconocer que, si algo tiene de bueno Madrid es la consciencia de la diversidad. Aquí es madrileño un recién llegado y nadie le pregunta por el ADN ni por los apellidos. Aquí se han recibido muchos atentados terroristas, entre ellos el mayor de la historia de España, en el que las víctimas eran trabajadores y trabajadoras de todo signo y color. Aquí se resistió el sitio de un ejército nacional durante la Guerra civil mientras en otros sitios se cagaban por las patas para abajo y, sin embargo, estamos hasta los huevos de que nos recuerden la guerra con una utilización descaradamente partidista. Aquí hemos visto cómo no hemos tenido olimpiadas y cómo algún mediocre socio colega del Tinnell no quería que las tuviéramos, pese a que en su día todos nos alegramos de que se celebraran en Barcelona. Quizás nos falte viajar más, para descubrir las bondades de los territorios que se quieren segregar de España. Dicen que viajando se comprenden muchas cosas, pero por ahora no comprendemos cómo nuestro presidente está obstinado en desestabilizar nuestro país (solo por mantenerse en el poder).