Unidas Podemos confía en el último round, que llegará en
septiembre. Saben que sin ellos Sánchez no puede aspirar a ser investido y
esperan pacientemente. Pablo Iglesias ya ha resucitado en un par de ocasiones y
su lucha ahora está encaminada a evitar imperiosamente el ser fagocitado por la
izquierda del PSOE.
Sánchez, por su parte solo podrá moderar su discurso cuando
consiga hacer desaparecer a PODEMOS. Para competir contra este partido en
intención de voto debe mantenerse en la radicalidad. Ahora está bloqueado y
preso de una trampa que espera sortear en septiembre cuando, ante la amenaza de
unas nuevas elecciones confía en que Iglesias ceda terreno.
La cuestión es que en septiembre unas nuevas elecciones
pueden ser desaconsejables no solo para PODEMOS, sino también para el PSOE, por
lo tanto la postura negociadora de fuerza que esperaba tener Sánchez puede que
no sea tal, y al final de todo quede consolidada la fractura de la izquierda.
La cuestión es: ¿Cuál será el paso o el ofrecimiento de
Sánchez en Septiembre? Hoy está diciendo la pazguata de Calvo que con UNIDAS
PODEMOS han roto todas las negociaciones, pero es puro postureo. Lo intentarán
otra vez, porque la alternativa será la abstención del PP condicionada (es de
suponer) al abandono absoluto del separatismo y a ciertas medidas económicas que
maticen la socialdemocracia y la hagan algo más moderada frente a las
aspiraciones podemitas.
Naturalmente esta abstención será un dardo envenenado y el
peligro – que Sánchez no vería – probablemente sea detectado por el radar del
gurú Iván Redondo. Si Sánchez hace la concesión, comunistas y separatistas se lo
recordarán continuamente durante la legislatura, que no llegará a buen puerto,
seguramente. Si no la hace, se verá obligado a destruir el país que gobierna, a
probando medidas económicas inviables que lo llevarán a la crisis de nuevo e
indultando a los golpistas lo que le granjeará el desprecio de la mayor parte
de España.
Ni la izquierda de hoy es tan moldeable como en el 36, ni el
golpe de Puigdemont es como la revolución del 34.