Yo he estado en Londres precisamente en los días del Brexit,
sí. Me produce rabia por un lado y todo lo que está pasando me induce a creer
que los británicos nunca han dejado de ser unos piratas en su forma de
comportamiento colectiva (como nación). Naturalmente las individualidades se
salvan. Habrá muchos que simpaticen e incluso adopten a nuestro país como su
patria chica. De esos, algunos lo harán por cariño sincero, por afinidad y
fluidez en las relaciones o por haber aprendido a querer a sus anfitriones,
pero no nos engañemos; la mayoría lo que buscan es traer aquí su forma de vida,
para beneficiarse de la climatología benigna, el sol y los precios.
Me esfuerzo, de verdad, por no tener esa visión negativa,
pero los británicos en la historia siempre han acabado decepcionándome. Desde
los tiempos en que un poderoso y desastrado imperio español les puso contra las
cuerdas, los ingleses siempre han temido un resurgimiento de los pueblos del
sur. España tuvo su tiempo pasado de poderío y no se trata ahora ni de
reivindicarlo ni de sucumbir a la nostalgia. Solo utilizo la historia para
conseguir ciertas explicaciones de la realidad actual. Gran Bretaña ha sido un
imperio poderoso en tiempos más recientes. En le época decimonónica se
regodearon viendo el atraso de España e intentando esquilmar sus minas y
riquezas naturales. De esa época nos quedan algunos señoritos por Andalucía con
rimbombante apellido a vino oloroso. También algunos nobles y cortesanos. Más
allá de eso no ha habido una gran herencia porque nuestra cultura es sólida y
bien enraizada.
Pero el mundo anglosajon sigue queriendo colonizar al resto
económica y culturalmente y, en ese empeño, uno de los pueblos al que quieren
ver postrado y servicial es el nuestro. Les ha venido muy bien la libertad de
circulación y de capitales.
¿Alguien cree que estoy exagerando? No es así. Somos además
distintos. Por seguir tomando como ejemplo la referida batalla de Cartagena,
los ingleses se las arreglan para silenciarla y correr un tupido velo sobre
esa página histórica, en cambio durante la etapa socialista recuerdo que
llegamos a permitir la celebración del aniversario de la batalla de Trafalgar.
Debemos ser de los pueblos más estúpidos del planeta actualmente, porque además
de hacer esto, hemos andado por ahí pidiendo disculpas a los pueblos
sudamericanos por haberles conquistado. ¿Qué hacen los ingleses? Algo sin duda
muy distinto.
Volviendo al presente, nos encontramos con que – por ejemplo
– IBERIA ya no es nuestra, es una parte de una compañía con sede económica en
Londres porque los ingleses se reservan el 51 %. Alguno piensa que era la única forma de garantizar su viabilidad.
Es verdad que las fusiones son hoy día necesarias para garantizar los puestos
de trabajo en empresas deficitarias. Pero ¿Por qué no se pensó en otro socio,
que al menos estuviera más comprometido con Europa? Ahora Iberia se queda en el
limbo y a través de ella nos pueden seguir chantajeando. La pondrán sobre la
mesa de negociaciones y tragaremos. Sacarán también su artillería amenazándonos
con la cancelación de reservas por sus turoperadores y seguiremos
facilitándoles la vida en Cádiz, Málaga y todos esos lugares soleados y afables
a los que gustan venir cuando son viejos y achacosos.
Muchos hosteleros se vienen quejando de las condiciones
leoninas que les exigen estas empresas. Hay turistas ingleses que para no pagar
se compran FORTASEC en la farmacia y con la factura alegan haber padecido
indisposiciones por culpa de la comida del hotel… y ¡lo consiguen! Se van sin
pagar.
Y nosotros mientras tanto mandando a nuestros hijos a
aprender inglés o pretendiendo poner asignaturas obligatorias en ese idioma ¿lo
hacen ellos con el español? O poniendo locuciones en inglés para vuelos
interiores de Iberia ¿Lo hacen ellos? Dicen que desde el BREXIT el clima en
Gran Bretaña se ha enrarecido con todos los trabajadores extranjeros, y en ese
paquete incluyen a los europeos y a nosotros. No nos hemos enterado de que se
sienten más cercanos a un paquistaní. Además, la deslealtad, el oportunismo y
la estrategia corsaria siempre han estado en el carnet de identidad de los
británicos en su actuación colectiva como pueblo.
¿Por qué se van ahora de Europa? Es obvio: Quieren soslayar
las desventajas y los compromisos que les puedan perjudicar. Nunca se sintieron
solidarios y siempre vieron Europa como un grupo de Estados llenos de
consumidores a los que podrían colocarnos sus productos, empezando por el
idioma.