Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

16 de junio de 2018

“Torra quiere pedir al Rey que se disculpe por su discurso tras el 1-O”



Convendría recordar a este elemento que el discurso del rey, del 3 de octubre sigue teniendo plena vigencia. La inmensa mayoría del pueblo español, salvo los locos del lazo amarillo se sintieron reconfortados con ese discurso, porque la preocupación era máxima, ante el riesgo de una secesión territorial y una ruptura traumática a la que unos iluminados irresponsables condujeron a Cataluña.
Esos secesionistas, entre los que está alineado el actual president, gracias a la estupidez y a la tibieza de los políticos españoles, ni siquiera constituyen una mayoría clara del pueblo de Cataluña. De hecho el partido más votado en las últimas elecciones fue Ciudadanos y, con otros partidos no secesionistas, suman una buena porción de opinión catalana. Pues bien: muchos de elolos se sintieronj identificados con el discurso del rey, pero esta generalitat actual no reconoce a la mitad de su pueblo y lo condena a vivir asediado ideológicamente y torpedeado de forma continua por la machacona propaganda y la reinvención de los hechos históricos.
Torras hoy está desatado y venido arriba porque le conviene a los socialistas (que prefieren de nuevo, igual que con Zapatero, seguir una política que vele más por los intereses partidistas que por el Estado español). España nuevamente se ve maltratada y los españoles en desacuerdo con la separación de Cataluña y su insultante supremacismo, estamos otra vez ninguneados y amordazados por quien debería defender nuestros intereses y sentimientos, aunque seamos mayoría.
El propio Borrell que participó, con su sentido discurso en la manifestación constitucionalista, hoy quiere dialogar con este imbécil. Ha sido alcanzar Sánchez La Moncloa y darse cuenta de repente de que hay un grave riesgo de enfrentamiento civil que aconseja volver a la tibieza.
Adiós 155, que nunca llegó a ser aplicado de verdad. Otra vez están desaforados los separatistas. Se fotografían en la calle con Otegui colmo si fuera una estrella de rock, adoran a un payaso como Puigdemont y exigen que el rey les pida perdón. Se han venido arriba.

Ya se vio en el 34 y ahora la historia se repite: Al socialismo le conviene electoralmente dar vaselina a los golpistas.