Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

28 de septiembre de 2014

La situación actual

Qué reflexiones haría yo después de haber contemplado como un testigo toda la evolución de la situación política.
Hay muchas cosas raras en la situación política española. Sobre todo después del último periodo de gobierno de los socialistas parece como si ya no tuviéramos la ingenuidad de los tiempos de la transición ¿O es que esa ingenuidad hubo gente que no la tuvo nunca? ¿O es que ese bien pensar solo lo tuvimos algunos?
Todo ha empeorado. Somos menos España. La gente se ha radicalizado más. Somos más pobres y hay una amenaza latente de revolución, absolutamente injustificada, que vendría a trastocar un régimen democrático aparentemente consolidado.
Los nacionalistas se han quitado definitivamente la careta (igual que lo hicieron en la época de la segunda república). El próximo noviembre vamos a tener una consulta popular completamente ilegal en Cataluña y aquí no pasa nada.
Las instituciones están tremendamente resentidas por el descrédito de quienes han ocupado sus cargos representativos y puestos más importantes. La culpa es de las personas , como siempre, pero nadie quiere culpar a nadie.
Estamos superando (al menos así lo espero) una tormenta perfecta en la que se han aliado una serie de factores y circunstancias para hundir a este país.
Por una parte la falta de control de las autoridades bancarias – nacionales e internacionales – que ha permitido que se aseguren los productos derivados y no se hayan puesto trabas al endeudamiento irresponsables de los particulares, la irresponsabilidad de los políticos que han pretendido aprovechar esa misma capacidad de endeudamiento para sacar adelante proyectos megalómanos, la falta de acuerdo de los principales partidos que han pretendido hacer de esto una causa contra el rival sin ponerse de acuerdo en resolver los problemas de Estado…
Son demasiados factores en contra. Este país no es tan fuerte como para resistir tantas amenazas. Y sin embargo somos uno de los Estados más antiguos de Europa, con más siglos de existencia. ¿Va a acabar ahora todo este proyecto secular en el cubo de la basura?
Es tremendamente triste ver cómo se frotan fuera las manos en otros países, tradicionales competidores nuestros. Hoy estamos en la Unión Europea y parece que todos nos llevamos bien, pero en lo económico hay una competencia brutal. Se roban negocios y concesiones, se hacen OPAs hostiles, se juega a favor de los intereses nacionales. No nos engañemos. El concepto de un gran Estado europeo no existe. Cada vez hay más localismos y competencia entre estos localismos.
Y ante todas esas amenazas en España nos dedicamos a pelearnos.


¿De quién era el veneno?

A continuación, un deleznable artículo de Suso del Toro, y luego los comentarios...

Tanto veneno nos hizo peores a todos
El PP ya demostró que era capaz de todo con el naufragio del Prestige. Por eso no sorprende aquel modo de actuar tan inmoral con el 11M.


12/03/2014 - 20:52h
Como el colesterol, nacido de la vesícula biliar, que va aumentando en el curso de la vida adulta así la bilis que segrega un órgano de la sociedad española, la derecha nos va afectando e intoxicando a todos. No creo que nadie que haya vivido dentro de esta España haya conseguido evitar unos niveles de veneno altos.
Todos tenemos una lista de efemérides duras y cada uno tiene su propio día 11 de Marzo del 2004 en Madrid. Aquel día madrugué para embarcar en un avión hacia Bilbao para presentar allí una novela, ni recuerdo cuál. En el aeropuerto tuve la primera noticia, un televisor emitía aquellas imágenes, era algo enorme, y comprendí que de repente habíamos entrado en un tiempo extraordinario. En ocasiones el tiempo se rompe, se sale de su camino y se detiene o se ralentiza, y aquella era una ocasión. El advenimiento de lo terrible nos enmudece, crea un silencio muy intenso. En el avión todos cargábamos más peso de lo acostumbrado.
Cuando llegué a Bilbao apenas podía hablar de otra cosa que no fuese aquella tragedia, hablar de otra cosa simplemente era absurdo. A las 9:35 el lehendakari Ibarretxe condenó el atentado y señaló a ETA como autora, dada su autoridad parecía una opinión que tendría fundamento. Recuerdo que en las entrevistas, más que sobre literatura opiné sobre el atentado, desde aquel momento ETA carecería de cualquier argumentación para justificarse, sin embargo desde el principio interlocutores de allí ya me manifestaron su desconcierto, les extrañaba que fuese ETA. A las 10:30 Otegi condena el atentado y señala al terrorismo islamista y antes del mediodía ya me llegaba información informal de que ETA no había sido. Con todas las cautelas, entendí que era lo más probable. Si esa información me llegó a mí en las primeras horas de aquella jornada quiere decir que los servicios de información del Estado tenían forzosamente una idea mucho más cabal.
A las 13:00 en Pamplona un policía nacional y su hijo asesinaron de cuatro disparos y una cuchillada en el hígado a Ángel Berrueta, un panadero que había puesto un lazo negro en el escaparate en señal de luto pero se había negado a colocar un cartel condenando a ETA. El odio que circulaba por todas partes afloraba y se mezclaba con el horror y el dolor.
A las 20:45 un grupo islamista reivindicó el atentado desde Londres, al final del día era evidente que la autoría de ETA era improbable. Ya aparecía como lo más probable que tanto odio era una consecuencia de decisiones políticas que todos habíamos creído inocuas y a las que no habíamos dado importancia, consecuencias de nuestra alianza con EEUU y de seguir sus políticas en el mundo. Y también era evidente que el Gobierno estaba jugando sucio con la información para garantizar su victoria en las elecciones.
Quedó claro que aquel Gobierno actuó de forma completamente inmoral, se mantuvo fuera de la esfera de la moralidad y se encerró en el plano del cálculo político: fríamente manipuló la información para ganar las elecciones y conservar el poder. Otras responsabilidades tienen en ello, y cargarán para siempre con ese estigma, los periódicos y las emisoras de la derecha que secundaron una maniobra tan mezquina del gobierno y el PP. Aznar, Acebes, Zaplana o Rajoy se retrataron en aquellas horas. Nunca se desdijeron, así que no hay retrato más veraz.
Aquel modo de actuar tan inmoral no me sorprendió, sin remontarse a la ideología y a los orígenes franquistas del PP había experimentado en los años anteriores lo que eran capaces de hacer. La manipulación de la información y la inhumanidad en general con que actuaron ante el naufragio del "Prestige" había demostrado que no tenían límites morales, eran capaces de todo y de cualquier cosa. La guerra contra Irak fue una confirmación. Su modo de ejercer el poder había dividido a la sociedad y nos había radicalizado a todos, personalmente me había implicado en esas ocasiones en campañas contra aquellas actuaciones políticas y me encontraba totalmente enfrentado a aquel gobierno.
De hecho, ante aquellas elecciones redacté un manifiesto por el cambio político que propuse firmar a otras tres personas, dos de ellas introdujeron algunos cambios en la redacción y finalmente lo eché a rular. Me resultó muy significativo que un profesor de periodismo que colaboraba en un periódico solvente hiciese en su blog una disección del texto del manifiesto que era una verdadera carnicería burlesca, el tono y la intención lo daba que se refiriese a mí como "Susete". Unos meses antes un influyente profesor de filosofía y escritor me había calificado en una tribuna suya de "antiaznarista compulsivo", cosa que realmente me sorprendió pues entendía que en aquella altura ya había razones poderosísimas de interés social que aconsejaban que Aznar y su partido fuesen desalojado del gobierno
En aquel clima ideológico asfixiante y bajo el efecto de aquella masacre no es extraño que el día 11 dos escritores publicasen sendas tribunas partiendo de la base de que había sido ETA la autora del atentado y señalasen como inductores o alimentadores intelectuales de la masacre a quienes se habían opuesto públicamente a las políticas de Aznar. Arrojaron contra nosotros la sangre y los muertos. Si efectivamente hubiese sido ETA cuántas personas no habríamos quedado señaladas por la responsabilidad de aquellos crímenes. No importa que jamás hubiésemos dado cobertura al terrorismo ni que hubiésemos condenado sus asesinatos, en aquel clima ideológico no había defensa posible: los "antiaznaristas" éramos culpables de aquella carnicería en una ciudad donde teníamos familiares y amigos.
Fui comprendiendo que existía un nuevo perfil de partidarios que, sin identificarse completamente con la política y las siglas del PP, compartían buena parte de su base ideológica, intelectuales con la vitola de progresistas realmente estaban apoyando la estrategia conservadora. Más adelante se vería que esa nueva derecha, que sería el báculo en que se tendría que apoyar en el futuro el PP para gobernar, cristalizaba en torno de dos formaciones, UPyD y Ciutadans. Lo que había creado una base más amplia de la derecha había sido el conflicto nacionalista, intelectuales de Barcelona, de Euskadi y de Madrid habían ido confluyendo en un discurso españolista que combatía a los otros nacionalismos. Un españolismo que, sobre los tópicos inevitables como la grandeza de la lengua castellana, el flamenco y las corridas de toros, imaginaba una España de gente buena y sencilla que antes había sido maltratada y que entonces era acosada por dos enemigos, la malvada "burguesía catalana" por un lado y  los "asesinos etarras y sus cómplices", por otro. Aquellos ricos, explotadores inhumanos  y soberbios,  perseguían en esas provincias díscolas a nuestros compatriotas que habían emigrado allí buscando trabajo o como guardias.  
Los papeles de Bárcenas demuestran que el PP financió con su dinero negro a organizaciones sociales que combatían el terrorismo desde una posición ideológica que les resultaba favorable, así enviaron dinero a AVT o "Basta ya" pero no a "Gesto por la paz". No es estraño que la derecha haga todo lo posible por que el terrorismo continúe entre nosotros como un fantasma, es un fantasma útil: acabamos de verlo en Navarra. El fantasma del terrorismo sirve para estigmatizar a Bildu, son cientos de miles de ciudadanos a los que tratan como criminales, y de ese modo perpetuar su dominio al mantener atrapado al PSOE en esa trampa.
El odio que han irradiado circula por todas partes, inevitablemente también dentro de nosotros. El odio polariza y divide, España está dividida y enfrentada por fallas profundas y en el actual paisaje político no hay estrategias políticas valientes ni dirigentes capaces de ofrecer al menos algún camino.

COMENTARIO

Es alucinante lo de este sinvergüenza.
¿Cómo puede decir que la derecha hace todo lo posible para que el terrorismo continúe entre nosotros? Esa acusación es vana e infundada. Es propia de un analista político sin escrúpulos y manipulador: Típico ideólogo de la era Zapateril. A ese nivel llegamos, aunque nos parezca mentira.
El odio que hubo aquellos días contra ETA era comprensible, habida cuenta de que todo apuntaba a la autoría de este grupo terrorista (pocos días antes se había interceptado una camioneta con un montón de dinamita). Claro que hoy hay mucha gente que piensa a tenor de los datos obrantes que aquello solo era un señuelo puesto por los verdaderos autores del atentado para preparar a la opinión pública. Esos autores es ni fueron de la ETA ni integristas islámicos. Todavía no se sabe a ciencia cierta quién era aunque a la vista de las consecuencias electorales del atentado, se puede imaginar... blanco y en botella.. 

Mucha gente cambió el sentido de su voto para dar paso al gobierno progresista de Zapatero y de este señor que escribe. Ese gobierno sí que vivió de la división y nos dejó a todos profundamente enfrentados. De hecho basó su supervivencia en esa división y fractura de la sociedad española. Favoreció a los sectores nacionalistas hasta extremos inconcebibles. Creó el cordón sanitario aislando al PP y con él a media España. Aprobó leyes controvertidas a favor de minorías, desoyendo a las mayorías. Resucitó los malos recuerdos de este país para sacar rédito político. Se volvió a oir hablar del franquismo, de la república, se aprovechó cualquier excusa para esa técnica deliberada de agitación y propaganda.  Se perjudicó irresponsablemente los intereses de todo un Estado con actitudes ofensivas hacia otros estados aliados. Y tantas cosas más…
No ha habido en la historia moderna de España peor gobierno que el de Zapatero. Desde el mismo acceso al poder (turbio como una cloaca) hasta su final (deshonroso y humillante) el gobierno socialista de 2004 a 2011 ha sido una sucesión de ofensas y trágalas destinadas a media España: La negociación con los terroristas, el aborto, el clientelismo ideológico, las concesiones a los separatistas… Ha estado socavando todos los pilares sobre los que se asienta una sociedad y lo ha hecho de forma simultánea, como un terremoto. Ha dejado tocadas las instituciones, con una credibilidad por debajo de mínimos y, aunque no se le culpe de la crisis global económica, ha tomado medidas claramente incendiarias para agravarla más todavía.
El Sr. Suso de Toro está preocupado por que se estigmatice a BILDU. Pero ¿Qué es BILDU? Ni siquiera es mayoría en el País Vasco. Es un partido sucio ideológicamente, comprometido en proteger y enaltecer a quienes han asesinado a inocentes (Ya no quiero utilizar el manoseado término “terroristas”; para mí son asesinos. Tan asesinos como quienes mataron a Berrueta).
Todo su artículo busca la estigmatización de la derecha. Da igual el recurso que se utilice: Se puede mezclar el franquismo con la corrupción y el rédito político que supuestamente obtiene el PP con su crítica hacia el terrorismo.  En el refrito que hace utiliza eficazmente cada frase para comprimir en pocas palabras todos los frentes imaginables en los que quiere estigmatizar al PP. La mente calenturienta y maquiavélica que tiene este señor le conduce a pensar que el PP (y el gobierno actual) pueden estar interesados en mantener la lucha contra los terroristas para sacar beneficio en las urnas. Nada más lejos de la realidad: Precisamente el PP está decepcionando ahora a gran parte de sus electores por no ser suficientemente beligerante, por seguir la táctica del apaciguamiento y por abandonar a su suerte a las víctimas del terrorismo. Yo, particularmente estoy en desacuerdo con esa estrategia, pero he de admitir que es la que más daño le hace al PSOE. Pero, aunque no fuera así, esto es: Si el PP estuviera haciendo lo correcto y hubiera continuado ahogando al terrorismo, la actuación hubiera sido plenamente legítima y el rédito político por esa intransigencia con la ETA, plenamente merecido. El PP no puede evitar que esa política de castigo (que hoy no hace) sintonice con una inmensa mayoría de los ciudadanos españoles que no quieren contemporizar y que no se sienten equidistantes entre la ETA y sus víctimas.

Los ideólogos baratos como el Sr. Suso se revuelven entre inexactitudes y apreciaciones arriesgadas, de modo que la historia, les suele tratar mal después.
Habla de “inhumanidad” en la forma de actuar del PP cuando naufragó el Prestige. Inhumana fue la campaña que se desencadenó contra el PP, intentado aprovechar el accidente para obtener votos. ¿Cuánta culpa tenía el PP de que un petrolero gigante navegara cerca de las costas gallegas, naufragara por un temporal y no llevara doble casco para evitar vertidos? Naturalmente que el PP intentó minimizar el impacto propagandístico negativo que la noticia íba a tener. En estas situaciones un PSOE en la oposición es algo letal. Que plataformas como “NUNCA MAIS” adscritas a partidos radicales independentistas utilicen irreponsablemente situaciones como la del Prestige, es algo que cabe esperarse. Pero que un partido con aspiraciones a gobernar, no tenga sentido de Estado y se alíe con los radicales para formar un frente contra el otro gran partido nacional que le impide acceder al poder, es algo inadmisible. Sin embargo ésa fue la estrategia del PSOE en aquellos días. Cualquier cosa con tal de llegar al poder, cualquier medio justifica el fin, cualquier alianza es válida, cualquier compañero de viaje: da igual que sea independentista radical catalán, que terrorista etarra, que independentista gallego, que republicano nostálgico o comunista trasnochado. El PSOE no le hacía ascos a nada ni a nadie, para conseguir el fin de aislar al PP y gobernar en los centros de poder.
En eso radica la verdadera inhumanidad: En abandonar la ética para llegar al fin que se pretende. La inhumanidad consiste en cruzar el estrecho en 2003 para ir a pactar con el diablo para destrozar y dividir España. 

Aquella estrategia en manos de una maquinaria bien engrsada consiguió que el PSOE tocara poder en muchos lugares y accediera a muchos presupuestos.  El dinero empezó a correr a raudales entre los afines, reforzando adhesiones y relaciones de dependencia hasta en los más recónditos ayuntamientos y buscando siempre el voto cautivo por la ayuda, el favor o el subsidio.
Sin embargo a mí no se me ocurre relacionar este corrompido PSOE a los orígenes de Largo Caballero, como hace este señor con el PP, cuyo descrédito busca con maestría a través de la asociación de ideas poniéndoles el sambenito de franquista. Para este articulista el PP siempre procederá del franquismo: Haga lo que haga. Le niega a este partido que ha ganado las elecciones y ahora gobierna con mayoría absoluta, la condición de democrático.