Hay quienes hablan de las ventajas de la monarquía sobre un
sitema republicano en el que se alige periódicamente al jefe del Estado y
siempre se refieren a la misma ventaja: La pretendida profesionalidad de
quienes se supone que están acostumbrados a las desventajas del protocolo y a
la vida rígida de palacio. Este principio parece quebrar en España porque
diríase que nuestra vfamilia real quiere vivir con las ventajas de ser
intocables para no responder ante nadie y hacer de su capa un sayo.
Hace bien poco el rey recibía un fingido homenaje de la
clase política en el paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares al que
respondió emocionado – al menos en apariencia – llevándose la mano al pecho. Se
quiso entonces trasladar a la ciudadanía que la monarquía, pese a su situación
de debilidad contaba con el apoyo de la sociedad española de forma mayoritaria,
pero esto es cada vez menos cierto.
Hay un refrán que dice que “quien bien te quiere te hará
llorar”; Aznar se llevó mal con el rey pero probablemente hizo más esfuerzos
por salvaguardar la imagen de la monarquía de los que han hecho sus sucesores.
Particularmente el republicano Zapatero se ha llevado muy bien con el rey
porque sencillamente le importaba un pito que nuestro monarca se desacreditara
él solo. ¿Por qué siendo tan republicano, estaba Don Juan Carlos tan encantado
con él? Creo que la razón es que le dejaba hacer.
El hecho es que nos ha trasladado a todos la imagen de
irresponsabilidad y de falta de sacrificio por su país. Alguien que se busca un
hueco como sea en su agenda para irse a cazar osos o elefantes dejando todo a
un lado, alguien que debe estar harto de España y de los ciudadanos españoles. Este
país se lo ha dado todo: Después del nefasto reinado de su abuelo y de haber
sido él mismo un personaje cercano a Franco (y designado por el dictador como
sucesor) se le coronó y se le respetó… y ahora creo que inmerecidamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario