
¿Qué decir de la espantada de este año de Zapatero? ¿Alguien creía que podía estar allí, después del tijeretazo de mayo? Es una de tantas “traiciones” de ZP. Los colectivos a los que ha engañado este presidente proliferan como los chinches en el colchón de una camareta. Pero analizando este plantón, en sí mismo no es lo grave. Lo que sí tiene alcance es el incumplimiento y la mentira respecto a las promesas hechas en la asistencia de 2009. Ha quedado demostrado de forma palpable el poco valor de su palabra. La contradicción con su política anterior en que incurrió en mayo (estuviera o no forzado a ello por la Unión Europea) hubiera sido causa suficiente para presentar su dimisión y convocar elecciones anticipadas.
Pero se ha constatado que lo único que le importa a este gobierno sin vergüenza, es mantenerse en el poder y, para ello, seguirá haciendo equilibrismos para salvaguardar su inestable mayoría, ésa que le dieron en 2008 muchos bienintencionados que se creyeron sus películas. De esos, a buen seguro, quedarán aún muchos sindicalistas que le votarán como mal menor, con tal de que no llegue la derecha.
Ésa es una muestra de las imperfecciones de la democracia. Democracia entendida como cheque en blanco para cuatro años, que permite que un presidente salga indemne sin mayores consecuencias después de incumplir su programa electoral y engañar ostensiblemente a la ciudadanía.