
Me lo hiciste pasar bien. Tus personajes castizos y costumbristas tenían un trasfondo sociológico que supiste encarnar como nadie. Y en tu arte, nos acompañaste dándonos buenos ratos: El pisito, La Colmena, Mi general, Cómo está el servicio, Atraco a las tres… y tantas otras películas en las que lo bordaste.
Me gusta la elegancia de tu retirada del mundanal ruido. Las enfermedades y las horas bajas no hay que airearlas. El lado coqueto que tienen los artistas, imagino que te impediría convivir fácilmente con el deterioro y el declive vital que todos tenemos que pasar. Ahora descansas y saboreas desde el más allá los elogios merecidos y el cariño de tu público, en el que me cuento.
Me gusta la elegancia de tu retirada del mundanal ruido. Las enfermedades y las horas bajas no hay que airearlas. El lado coqueto que tienen los artistas, imagino que te impediría convivir fácilmente con el deterioro y el declive vital que todos tenemos que pasar. Ahora descansas y saboreas desde el más allá los elogios merecidos y el cariño de tu público, en el que me cuento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario