Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

12 de noviembre de 2007

Se lo merecía el gorila rojo


Si la fiebre bolivariana de quien solo es un dictador, se extendiera en la América latina – y parece que lo está haciendo - , sería lo peor que podría sucederle a ese continente ya de por sí castigado. A los populistas baratos y bananeros como Hugo Chávez, les importa poco su pueblo, al que solo ven como mudo y pasivo oyente de sus tediosos discursos. Pretenden manipular a su antojo y les incomoda entrar en contacto con la civilización, sobre todo cuando desde ella (tan lejana e inaccesible) les ponen en su sitio. Que no se engañe nadie. No pretendo asociar a la vieja Europa con la civilización y a Latinoamérica con el atraso. Nada más lejos de mi intención. Ahora bien: Cuando vemos a dirigentes del corte de Chávez, Morales, Ortega o Castro, los valores democráticos parecen una quimera y el respeto por los rivales políticos brilla por su ausencia.

De todos ellos es Chávez el que se ve a sí mismo como Simón Bolívar y encierra un peligro mayor para sus correligionarios que para quienes estamos en otro nivel. Por un lado está Castro en situación de irse al otro barrio en unos pocos telediarios y por otro algunos dirigentes indígenas a quienes les falta un hervor.

Al primero – a Castro – le visita en su enfermedad y nos recuerda la estampa de ese amigo desinteresado que les surge en sus últimos días a algunos ancianos para quedarse con sus ahorros. ¿Quiere quedarse Chávez con la administración de Cuba a través de una hipotética federación con su país? Ya lo veremos

Con los otros ejerce de hermano mayor y les libra de la “opresión” del mundo capitalista – (el único camino que podrían tener para llegar a una prosperidad razonable y definitiva en el tiempo) – para hacerles entrar en su órbita como unos nuevos satélites al más viejo y puro estilo estalinista.

Para todo ello tiene petróleo y una influencia innegable en Sudamérica. Pero es claro que ese mensaje de amistad peligrosa no va destinado a España a quien no debería intentar siquiera confundir con uno de esos países del entorno bolivariano y manejable… ¿Pero le hemos dado a este dictadorzuelo, antes de este último episodio un mensaje inequívoco al respecto? ¿O quizás estamos de nuevo ante la tibieza? (igual que en otros frentes abiertos de nuestras relaciones exteriores).

En ese contexto es de agradecer el último gesto del Rey. Ya está bien de dorar la píldora y medir los calificativos con quienes tienen incontinencia verbal. Mucho más daño nos han hecho y nos harán los variados gestos antiamericanos de Zapatero, para quien este nuevo Bolívar de pacotilla resultaba hasta hace bien poco una sugestiva y atrayente figura de la política internacional. Por tanto chapeau para el Rey, aunque esto nos haga perder algún que otro contrato millonario de armamento.

Sin embargo esto que es una realidad, no ha sido comprendido por nuestro ejecutivo y otra vez vuelven a viejas posturas y eso que estamos en época preelectoral. En efecto la ubicua Trinidad Jiménez ha vuelto a quitar importancia al incidente, como si todos los días en una Cumbre internacional un dirigente de tu país te pudiera espetar que un gobernante de tu Estado elegido democráticamente es un fascista. Ha hablado de “encapsular” el incidente, que no quiere que vaya a mayores, y eso mientras el gorila rojo se va de rositas después de celebrar una cumbre paralela con los suyos, en la que se ha explayado también con nuestro Jefe de estado, solo porque éste le puso en su sitio. ¿Es que esto no es para llamar a consultas a nuestro embajador en Venezuela? Por mucho menos Mohamed VI ha llamado al suyo, y también ahí nos damos vaselina en salva sea la parte.