Hoy leo que ha muerto la grandísima pianista Alicia de Larrocha. Una insigne artista dedicada a su trabajo, que hacía con pasión con la mayor agilidad y delicadeza en sus dedos, con la mayor sensibilidad a las notas y sonidos sobre todo españoles. ¡Cuantas veces he oido sus suites españolas, su Iberia de Albeniz, y los cuentos y Goyescas de Granados!Esta discreción y pasión por el trabajo es lo que caracteriza a los grandes. Personas cultivadas que viajan y ven mundo, que nos entregan algo grande e intangible, algo valioso, que es su arte.
¿Qué más da cómo piensen? Los verdaderos artistas no están para concienciar a nadie, ni para luchar por las miserias del mundo. Están para darnos lo que mejor saben hacer, porque eso es lo que quedará en la historia.
Y aunque esté mal decirlo no puedo privarme... ¡Qué diferencia con los artistas de la ceja! Que grande una, que pequeños los otros.
Por cierto. Me parece injustificable la desproporción de las subvenciones de Cultura en favor del cine
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