Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

18 de septiembre de 2009

Pago de favores

Roures, el comunista millonario, ha conseguido su objetivo de hacerse con el pastel de la TDT de pago. Ha sido a través de un Real Decreto Ley aprobado en pleno mes de agosto. Esta figura lesgislativa está prevista para casos de especial urgencia y necesidad. Es precisa una declaración de necesidad previa emitida por el gobierno y se omiten trámites de control parlamentario y un debate previsto para las proposiciones de ley que, en este caso, hubiera sido muy saludable hacer. Es un punto menos de democracia sobre tantos otros que ha venido restando este gobierno indigno.

Tiene razón el ministro de industria, Sebastián, en decir que se ha acabado con una situación de monopolio. Ahora ya solo tenemos oligopolio de dos grupos afines al PSOE. No me dan ninguna lástima los perdedores de esta batalla. El Grupo PRISA, en efecto, se ha beneficiado durante años del negocio de la TV de pago y ahora, encorajinado con la pérdida de este negocio, arremete contra la política del gobierno. Los editoriales de Gabilondo en la Cuatro o los debates de Calleja en CNN Plus me han puesto estos días los pelos de punta. Ayer, en concreto tenía Calleja en su plató a la Directora de El Economista y al Subdirector de Cinco Días, y ambos criticaban abiertamente a Zapatero, llegando a calificar de despilfarro sus medidas “improvisadas” frente a la crisis.

Esto solo demuestra la falta de neutralidad de los medios que en sus nóminas tienen preparados artilleros para disparar en un sentido o en otro según convenga a sus intereses. Pero ¿Cuándo dicen la verdad? ¿Qué es la verdad? Es cada ciudadano el que debe intentar buscar esa verdad contrastando la información. Pero es difícil hacerlo entre tanta mierda y tanto interés declarado u oculto de los políticos y los grupos de presión.

En esto de la TDT hay mucho dinero detrás y el gobierno ha beneficiado a un grupo que además ha podido contar con información privilegiada previa, a la hora de contratar los derechos de las retransmisiones de partidos de fútbol. Por si fuera poco vemos que aquí (de nuevo) el ventajista es alguien cercano al catalanismo que está acumulando poder en la industria española, con la inestimable ayuda de quienes necesitan sus votos en el Parlamento español. Su presencia es ya hegemónica en los sectores de la alimentación, la energía, editorial y telecomunicaciones. No nos damos cuenta de que, si algún día Cataluña se independizara, muchas de las mejores empresas españolas pasarían a ser multinacionales extranjeras. No hay más que detenerse a pensar qué grupos parlamentarios sacaron ayer adelante la votación en el Congreso: El PSOE, los catalanes y, de rondón, Coalición Canaria.

En todo caso lo que ha quedado de nuevo patente es la utilización indebida de instituciones de la democracia para ponerlas al servicio de intereses partidistas que son, en esencia, los intereses de ZP (a poco que nos detengamos a ver la situación actual del PSOE).

¿Alguien puede esperar que en un futuro próximo haya siquiera un resquicio de imparcialidad en el Diario "Público" o en "La Sexta"?

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