
¿De quién es un triunfo la vuelta de Pedro? Eso es lo que cabría preguntarse. Sánchez solo cierra en falso la crisis del PSOE, que recuperará intención de voto entre los retales de los ya antiguos movimientos de indignación, que derivaron a podemitas y que, con su política errática y radical, este lider de pacotilla pretende recuperar. Lo conseguirá a medias. A eso también le ayuda el desgaste de PODEMOS. Pero focalizando la atención en el voto más izquierdista solo le llevará a facilitar el trabajo a Rajoy, que seguirá viendo cómo sus oponentes están fracturados sin remedio.
Se ha conseguido el triunfo de la mediocridad en el PSOE, donde se piensa más con el estómago que con la cabeza y se satisface a cuatro militantes en lugar de pensar en recuperar voto. Esa ausencia de pragmatismo, ese afán de criminalizar al PP en el fondo beneficia a éste último.
Rajoy juega en primera división y la lucha fraticida del PSOE es la segunda. Sencillamente no se encontrarán. Cierto es que si no comete grandes errores, en las próximas elecciones se verá cómo Sánchez recupera votos. Pero no será desde luego tanto como esperan, ni le valdrá al PSOE para conseguir el Gobierno. Por otra parte el nuevo PSOE saliente del Congreso no está en absoluto en condiciones de abrir más melones. Si, por ejemplo, intentara apoyar referéndums secesionistas se quebraría irremediablemente desde dentro. Cabe en consecuencia descartar la coalición con ERC, Bildu etc. Estos minúsculos partidos están cimentados sobre la terquedad de sus demandas separatistas y no cejarán en su empeño. Frente a ellos está CIUDADANOS defendiendo posturas absolutamente incompatibles. ¿Se prestará a apoyar a Pedro Sánchez considerando el radicalismo en el que se sigue desenvolviendo? ¿Se prestará a llegar a algún acuerdo con quien sabe que está negociando en paralelo con PODEMOS?
Es muy poco probable que Sánchez consiga ordenar este castillo de naipes. Sigue habiendo una inestabilidad que es consecuencia de las torpezas pasadas. (torpezas que son relativas pues sirvieron al PSOE para gobernar durante dos legislaturas, pero que hoy se están pagando).
Solamente un PSOE constitucionalista y centrado tendría posibilidades reales de disputarle el voto al PP. Un PSOE que podría coaligarse cómodamente con CIUDADANOS y raspar cientos de miles de votos al PP por el centro, porque lo cierto es que hay mucha gente muy harta de los actuales gobernantes que está esperando tan solo a que se terminen las amenazas de inestabilidad para retirarles su apoyo y dárselo a otros. El mensaje del cambio debe venir de la mano de la estabilidad y nunca debe asociarse a los movimientos morados, porque eso espanta. (Sánchez debería tener en cuenta que todavía hay una ancha faja de clase media que puesta a elegir prefiere convivir con cierto grado de corrupción antes que con un régimen bolivariano de pérdida de libertades).
Si Sánchez no gana las próximas elecciones se abrirá una nueva crisis que habrá que cerrar con unas nuevas primarias, sin embargo Pedro se ha ocupado, poniendo todo su empeño, de blindar precisamente su liderazgo con lo que cabe pensar que el PSOE camina hacia el desastre definitivo, al estilo de lo que ha pasado en Francia.
Las posibilidades de Rivera aumentan porque el hartazgo con el PP también es patente. ¿Será Rivera nuestro Macrón?
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