
Estos días hay alguien que se está retratando de nuevo. Naturalmente puede haber obtusos que no quieran verlo, pero el hecho está ahí.
Declaraciones de Pepe Blanco: "El presidente Zapatero ha tendido la mano a Rajoy para que arrime el hombro y preste su colaboración positiva para, entre todos, hacer frente a la crisis de la manera más eficaz posible. La seriedad que nos debemos exigir todos es incompatible con la descalificación generalizada como la que en estos días está incurriendo el PP".
Mientras Pepiño pedía esta colaboración, se aprobaban casi unilateralmente (ya se sabe: PSOE + grupúsculos) los Presupuestos Generales del Estado, sin acordar nada con el PP, porque como sabemos ya hay un acuerdo con los nacionalistas vascos para sacarlos adelante.
El PP se queja, con razón, de que ese mínimo consenso, que muchos entendemos necesario en estos tiempos de crisis, debería haberse plasmado en la decisión ejecutiva más importante que en términos económicos toma el Gobierno cada año y es sometida a la aprobación del Congreso. Esto es: Los Presupuestos Generales del Estado. Sin embargo las propuestas de diálogo y acuerdos se hacen cuando ya están no solo elaborados, sino aprobados. ¿Qué es lo que pretende el gobierno, entonces, con esa llamada a la colaboración positiva? ¿Qué ayuda quiere del PP? ¿Acaso pretende que deje de hacer oposición y que muestre su incondicional adhesión a medidas con las que no está de acuerdo? ¿Quizás se pretende su disolución como partido de oposición?
No. Los ideólogos, estrategas y especialistas en marketing de Ferraz tienen la inocente pretensión de hacer ver al ciudadano que el principal partido de la oposición, de forma irresponsable y desleal, niega su colaboración al gobierno de la Nación en estos tiempos de crisis. (Nótese que en estos casos Pepiño, De la Vega y compañía gustan de hablar en términos institucionales del Gobierno, nunca del partido gobernante, además se ponen muy serios y admonitorios).
En esa estrategia acusadora – desde luego muy lejos de la concordia – que busca describir a un “PP anhiquilator”, vuelven hábilmente la tortilla y acusan a este partido de poco serio y estar incurriendo en descalificación generalizada. ¡Eso sí que es actuar responsablemente! ¡Ahí sí que demuestran su pacífica búsqueda de diálogo!
Pepiño tiene una curiosa manera de tender la mano. Precisamente en su más desatada actividad cizañera conocida en los últimos meses ha saltado a los medios, con agresivas descalificaciones justamente cuando Montoso debe reunirse con Solbes, para llegar a algún acuerdo. Porque si no ¿Cómo calificar una declaración como ésta?:
"A Rajoy le importa un bledo que se derrumbe el edificio financiero, con tal de quedarse él con el solar".
Y yo pregunto: ¿Es esto lo que él entiende por seriedad? ¿Necesita España hoy a cizañeros como éste? ... Al menos reconoce que están dejando España como un solar.
Declaraciones de Pepe Blanco: "El presidente Zapatero ha tendido la mano a Rajoy para que arrime el hombro y preste su colaboración positiva para, entre todos, hacer frente a la crisis de la manera más eficaz posible. La seriedad que nos debemos exigir todos es incompatible con la descalificación generalizada como la que en estos días está incurriendo el PP".
Mientras Pepiño pedía esta colaboración, se aprobaban casi unilateralmente (ya se sabe: PSOE + grupúsculos) los Presupuestos Generales del Estado, sin acordar nada con el PP, porque como sabemos ya hay un acuerdo con los nacionalistas vascos para sacarlos adelante.
El PP se queja, con razón, de que ese mínimo consenso, que muchos entendemos necesario en estos tiempos de crisis, debería haberse plasmado en la decisión ejecutiva más importante que en términos económicos toma el Gobierno cada año y es sometida a la aprobación del Congreso. Esto es: Los Presupuestos Generales del Estado. Sin embargo las propuestas de diálogo y acuerdos se hacen cuando ya están no solo elaborados, sino aprobados. ¿Qué es lo que pretende el gobierno, entonces, con esa llamada a la colaboración positiva? ¿Qué ayuda quiere del PP? ¿Acaso pretende que deje de hacer oposición y que muestre su incondicional adhesión a medidas con las que no está de acuerdo? ¿Quizás se pretende su disolución como partido de oposición?
No. Los ideólogos, estrategas y especialistas en marketing de Ferraz tienen la inocente pretensión de hacer ver al ciudadano que el principal partido de la oposición, de forma irresponsable y desleal, niega su colaboración al gobierno de la Nación en estos tiempos de crisis. (Nótese que en estos casos Pepiño, De la Vega y compañía gustan de hablar en términos institucionales del Gobierno, nunca del partido gobernante, además se ponen muy serios y admonitorios).
En esa estrategia acusadora – desde luego muy lejos de la concordia – que busca describir a un “PP anhiquilator”, vuelven hábilmente la tortilla y acusan a este partido de poco serio y estar incurriendo en descalificación generalizada. ¡Eso sí que es actuar responsablemente! ¡Ahí sí que demuestran su pacífica búsqueda de diálogo!
Pepiño tiene una curiosa manera de tender la mano. Precisamente en su más desatada actividad cizañera conocida en los últimos meses ha saltado a los medios, con agresivas descalificaciones justamente cuando Montoso debe reunirse con Solbes, para llegar a algún acuerdo. Porque si no ¿Cómo calificar una declaración como ésta?:
"A Rajoy le importa un bledo que se derrumbe el edificio financiero, con tal de quedarse él con el solar".
Y yo pregunto: ¿Es esto lo que él entiende por seriedad? ¿Necesita España hoy a cizañeros como éste? ... Al menos reconoce que están dejando España como un solar.