Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

18 de febrero de 2008

Vuelve la crispación (Según algunos)

Me he impuesto la obligación de volver a escribir en este blog. Fue un disgusto para mí ver cómo los profesionales de la Agit-prop conseguían ganar las elecciones. Por la mínima, sí, pero victoria al fin y al cabo, que les ha llevado a estar otra vez en el poder (y conscuentemente en el ojo de mis críticas).

Hoy mismo ha hecho una de sus apariciones estelares Pepiño Blanco, el adalid de la armonía y la conciliación, el enemigo público número uno de la crispación. Con sus gafas de rompetechos y su adusto gesto habitual, ha salido a los medios para atizar la controversia interna en el PP, entre Rajoy y Esperanza Aguirre. ¡Menos mal que no quieren crispar! En sus declaraciones se cuestiona si el Congreso va a superar los enfrenteamientos entre familias del PP ¿Y a él qué más le da? ¿Qué hace dando una conferencia de prensa sobre ese tema? ¿Qué hace ofreciéndose – con mucha sorna – a organizarles el Congreso a los del PP? ¿Qué está haciendo sino sembrar cizaña?

Luego se inflan a hablarnos del talante.

Paralelamente ha saltado estos días el escándalo por el trasvase del Ebro a Barcelona, que tan oculto tenían en vísperas de elecciones. Cuando grandes sectores de la población han protestado por la mayúscula e insultante tomadura de pelo, todavía les parece ilógico. Les parece que es crispar a la opinión pública criticar un trasvase contrario al Programa socialista e irregular en su forma de planificación y aprobación. ¿No es completamente lógico que aquellos que defendían el Plan Hidrólógico Nacional, tan denostado por los socialistas hoy critiquen esta medida? No. Según pepino eso es crispar a la opinión pública.