
Este ministro que sustituyó a otro de triste recuerdo, se ha destapado ayer asistiendo a una manifestación en defensa del gallego. Dice que lo ha hecho a título particular (quizás pensando en ganar puntos para una futura candidatura a la Xunta). Es un ejemplo más de cómo los gobernantes que tenemos ahora, confunden las instituciones que representan con las actuaciones partidistas. ABC en una acertado editorial de hoy, titulado "Caamaño cogió la pancarta" dice: "Caamaño se ha equivocado gravemente al perder la neutralidad que corresponde a su cargo de ministro de justicia, . En actos así no vale disociar su condición pública de su responsabilidad política".
Esta verdad, es la que se viene repitiendo en todos o casi todos los políticos del PSOE, que sencillamente no saben estar a la altura nunca y luego se encuentran con los abucheos y la censura de una parte importante de la sociedad.
¿Por qué ZP recibió un año más los abucheos del público el pasado 12/10 en el Desfile de las FAS? Por esta misma razón. Porque ha hecho política de su filonacionalismo, de su pacifismo etc. No ha sido neutral. La propia designación de Carmen Chacón como ministra le ha servido para obtener réditos en términos de voto nacionalista. Y también para perder crédito en otro importante sector de la sociedad española, que no es fascista como ellos quieren decir, sino simplemente gente que siente España de una forma algo más respetuosa que su Presidente.
Para esa gente la política de ZP viene siendo una provocación, y por eso le abuchean: Porque no actúa como presidente de todos, sino como el líder de un partido que no le importa poner a su país al límite y fracturando su tejido social hasta el máximo.
El mero hecho de designar a Caamaño como ministro de justicia de todos los españoles fue una verdadera provocación de ZP: El que había de ser ministro de todos los españoles era nada menos que quien redactó el bodrio de proyecto de Estatut y también es el mismo que ahora se significa ahora atacando un bilingüismo plenamente constitucional (es decir, se manifiesta en favor de algo inconstitucional que va contra nuestra Carta Magna de 1978).
Pero todo lo hacen a sabiendas. Desde el mismo momento en el que ZP habló de su talante, al comienzo de su primer mandato, sabía que iba a poner a prueba la capacidad de aguante de esta sociedad y nos iba a someter a los españoles a una fractura de la que tardaremos muchos años en recuperarnos. Nacionalistas contra no nacionalistas, ateos contra católicos, abortistas contra no abortistas, memoria histórica contra franquistas etc. Hoy no se admiten los grises. Todos debemos definirnos. Caamaño ya lo ha hecho y se le criticará por eso aunque sea una institución del gobierno. ¿A quién puede extrañarle?
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