Ya hay sentencia y hemos cumplido la misión; En efecto, se ha conseguido engañar a todo el mundo y conservar el poder cuatro años más (desde marzo de 2008) entre otros motivos porque hemos comprado el voto nacionalista con aquel anuncio de sacar adelante el estatut que aprobara el pueblo catalán. Se ha conseguido orillar durante años al PP e impedir que recabe simpatías entre los catalanes y vascos, sabedores de que como partido constitucionalista iba a defender – (estaba obligado a ello)- la no aprobación de un engendro. Mediante la interposición del recurso de anticonstitucionalidad el PP entraba en conflicto con los intereses de vascos y catalanes nacionalistas y el PSOE se aseguraba el apoyo de éstos para sobrevivir con una mayoría simple en el Parlamento nacional. Da igual que una mayoría del resto de los españoles acabáramos encabronados con esta política pro-nacionalista. Da igual porque no estábamos coordinados. Muchos son votantes del PP (casi todos), pero también muchos votantes del PSOE que se sienten españoles y, como tales, ofendidos por la política que se ha seguido con el Estatut y en general con las autonomías, hubieran votado en contra de este proyecto.
Pero el proyecto se sacó adelante gracias a la disciplina de voto de los socialistas de toda España que, lejos de tener la libertad para votar en contra y de identificarse con el sentir general, siguieron mansamente las directrices de su jefe de filas. Con ese voto y esa simpatía hueca consiguieron el apoyo de los nacionalistas para seguir en el gobierno de la nación. (Si se hubiera consultado en referéndum al pueblo español en ese momento, otro gallo hubiera cantado. Ni siquiera la participación en Cataluña superó unos índices de participación mínimamente aceptables.)
Felicidades a Zapatero y sus rasputines de Ferraz, que han conseguido la misión de seguir andando en la cuerda floja y mantenerse en el poder durante dos legislaturas, jugando con todos los españoles.
Misión cumplida: Se ha conseguido engañar a los propios catalanes con artificios y promesas, haciendo un PSC de charnegos casi más nacionalista y radical que ellos mismos. Se reeditó el tripartito dando la espalda a CiU pero se metió a CiU de nuevo en el redil poniéndole la zanahoria en el hocico.
Se ha logrado acabar con la libertad lingüística en Cataluña. Y se ha levantado la veda para que se multipliquen las exigencias de autogobierno en otros territorios.
¿Qué apostamos a que ZP consigue de nuevo el apoyo de los nacionalistas en la Ley de Presupuestos?
Todo esto es un pasteleo indecente de espaldas al pueblo. No les importa desacreditar a las instituciones y la política en general, con tal de sacar unos años más de poder.
Todo vale.
Pero el proyecto se sacó adelante gracias a la disciplina de voto de los socialistas de toda España que, lejos de tener la libertad para votar en contra y de identificarse con el sentir general, siguieron mansamente las directrices de su jefe de filas. Con ese voto y esa simpatía hueca consiguieron el apoyo de los nacionalistas para seguir en el gobierno de la nación. (Si se hubiera consultado en referéndum al pueblo español en ese momento, otro gallo hubiera cantado. Ni siquiera la participación en Cataluña superó unos índices de participación mínimamente aceptables.)
Felicidades a Zapatero y sus rasputines de Ferraz, que han conseguido la misión de seguir andando en la cuerda floja y mantenerse en el poder durante dos legislaturas, jugando con todos los españoles.
Misión cumplida: Se ha conseguido engañar a los propios catalanes con artificios y promesas, haciendo un PSC de charnegos casi más nacionalista y radical que ellos mismos. Se reeditó el tripartito dando la espalda a CiU pero se metió a CiU de nuevo en el redil poniéndole la zanahoria en el hocico.
Se ha logrado acabar con la libertad lingüística en Cataluña. Y se ha levantado la veda para que se multipliquen las exigencias de autogobierno en otros territorios.
¿Qué apostamos a que ZP consigue de nuevo el apoyo de los nacionalistas en la Ley de Presupuestos?
Todo esto es un pasteleo indecente de espaldas al pueblo. No les importa desacreditar a las instituciones y la política en general, con tal de sacar unos años más de poder.
Todo vale.