Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

25 de noviembre de 2011

El as en la manga


El periodista Santiago González, en su blog, incluye un video de un viejo Arzalluz, grabado en junio de 2011 en el que calificaba a Rubalcaba de persona inteligente que no se va a presentar a unas elecciones si sabe que va a perderlas. Arzalluz ahí decía que el candidato socialista pensaba que tenía un as en la manga y que ese as era sin duda la entrega de las armas de ETA. Ahora, viendo el batacazo socialista, está claro que algo ha fallado. Al inteligente y ponderadísimo Rubalcaba le han fallado todas las cuentas, creo yo que por una mezcla de motivos, todos ellos poderosos (y que el PP se ha aplicado esta vez bien para desactivar sus maniobras):

En primer lugar la escenificación de la entrega de las armas por la ETA ha sido decepcionante y la llamada por muchos “pacificación del País Vasco” ha tenido un alcance mucho más corto del esperado. La ETA no ha entrado por el aro que quizás hubieran pretendido los manipuladores del PSE (con Eguiguren a la cabeza) y el propio Rubalcaba. Y eso, lo ha percibido la ciudadanía.

En segundo lugar el gesto ha favorecido a Amaiur, porque los votantes socialistas del País Vasco no han valorado como se esperaba esta política de acercamiento repugnante del mundo de ETA, al ver en ella interés electoral y falta de sinceridad. Muchos piensan que esta es una tregua trampa más sin verdaderos hechos diferenciales con las anteriores: No hay disolución verdadera, ETA sigue imponiendo condiciones imposibles, no hay entrega de las armas y lejos de haber arrepentimiento por la violencia injusta y asesina, existe una intención de encumbrar a los altares a los patriotas euskaldunes.

Pero sobre todo, estamos hablando de unas elecciones generales, y la población está ahora tan acuciada por lo problemas económicos que ve el problema del terrorismo como algo secundario y esa pequeña buena noticia (en el supuesto de que fuera cierto el abandono definitivo de la violencia, cosa que no está constatada), tiene un escaso peso para poder compensar todos los desastres ocasionados por el gobierno de ZP, en el que, por cierto, Rubalcaba fue vicepresidente y pieza fundamental.

Por lo tanto, si nos atenemos a la tesis de Arzalluz, hay que concluir que Rubalcaba no era tan inteligente.

Sin embargo creo que la realidad es más compleja. Creo que Rubalcaba al postularse como candidato sabía que iba a perder las elecciones. Todo su empeño ha sido el de mantenerse al frente del PSOE e impedir la llegada de un relevo . Necesita seguir dominando todo el aparato socialista, necesita estar aforado para sortear la amenaza del juicio por el Faisán, necesita seguir accediendo a los secretos de Estado, seguir en contacto con quienes ahora serán sus topos dentro de la policía, seguir en la intriga política y también - ¿por qué no? – salvar de alguna manera a un PSOE que Zapatero y la crisis han dejado destrozado.

Quizás estas razones expliquen el empeño que ahora tiene en seguir liderando el socialismo y la oposición, luchando en el próximo congreso de febrero por devorar cualquier conato de oposición a su lista. Pero Rubalcaba está amortizado, aunque él no lo sepa. La derrota histórica sufrida por el PSOE el pasado 20N le ha dejado marcado a fuego y los compromisarios socialistas no pueden arriesgarse a diferir más de lo esperado la reconstrucción de su partido y la llegada de nuevo al poder.

No hay comentarios:

Publicar un comentario