He leido en el blog "London Calling"de Amparo Polo, lo siguiente:
No sólo el Gobierno cree que la economía va para arriba. En un reciente artículo, Financial Times hablaba de que España parece haber salido del abismo gracias a las reformas acometidas, al interés de los inversores internacionales y a los últimos datos macro publicados.
Que los jóvenes vuelvan porque creen que hay oportunidades para ellos es una gran noticia. Y lo digo yo que siempre he defendido que era bueno para todos que nuestros jóvenes emigraran durante la crisis. Mejor salir y buscarse la vida que quedarse en casa de los padres compadeciéndose de su mala suerte.
Nunca he entendido ese sentimiento tan extendido de que la marcha de jóvenes era una catástrofe porque estábamos perdiendo talento. El talento se pierde con gente amargada viendo pasar la vida desde su habitación.
Viajar, aprender idiomas y buscarse un trabajo en el extranjero son vivencias que hacen a la gente mejor profesional. ¿Que es duro emigrar cuando no quieres hacerlo? Seguro. Pero creo que el salto merece la pena.
Si la economía mejora, miles de jóvenes, mejor preparados, más abiertos de mente y con más experiencia volverán a España para dar lo mejor de sí mismos. Y esta es la mejor noticia de todas.
(No puedo resistirme a incluir en este post esta reflexión de Buero Vallejo que un amigo incluyó hace unos días en su cuenta de Twitter: "A España se vuelve siempre, pese a todo. No es tan fácil librarse de ella".
Creo que tiene bastante razón. Es mejor tener una actividad que quedarse en casa viendo el televisor. Pero eso no impide que sintamos en lo más profundo de nuestro corazón esta sangría de talento, de la que se aprovechan otros países, empresas extranjeras y sistemas de salud como el inglés, al que resulta barato contratar a una buena enfermera española. ¿Por qué ha de ser así? La moderación salarial, por una parte nos conduce a esto. No se paga a nuestros profesionales lo suficiente como para que les merezca la pena quedarse y levantan el vuelo. De paso está el incentivo del idioma y el alivio engañoso de estar haciendo algo.
Mientras tanto aquí en España tenemos a inmigrantes de otros países para hacer lo mismo. Muchas de las enfermeras de la red privada de hospitales son sudamericanas... y las españolas están en Inglaterra. ¿Alguien puede explicarme este despropósito?
También sucede que los españoles están en Gran Bretaña dispuestos a aceptar lo que aquí rechazan, aunque parezca paradójico. No sé si será por el afán de aprender el idioma, pero el hecho es que uno puede encontrar una chica española de buena familia cuidando niños o ancianos en ese país o haciendo checkings en la recepción de un hotel.
Eso es lo que a mí me parece absurdo y me produce rabia.
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