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Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

30 de enero de 2016

Las consecuencias de impedir que gobierne el partido más votado


¿Cómo no se da cuenta la gente del pasteleo de estos días en el Congreso y el Senado? ¿Cómo es posible que un partido político como el PSOE que se centró en los años de transición y fue premiado con la confianza de la ciudadanía, no comprenda que se está aproximando al precipicio con la política cortoplacista, contradictoria y tramposa que está haciendo? ¿Cómo no advierten que con este mal remedo de Zapatero (que ya es difícil ser peor que aquél) no se va más que al desastre?
Hoy hay mucha izquierda moderada deseando castigar a Rajoy y al PP por la corrupción y los recortes, pero entienden que no se puede hacer de esta manera. Lo malo del caso es que hay otros que todavía son capaces de retorcer los argumentos hasta tal punto que ya caen en el esperpento: entre estos estarían quienes hoy aseguran que “el PSOE debe sacrificarse siendo consciente del grave riesgo que corre, para desalojar a un partido corrupto del gobierno”. Es decir: Debe sacrificarse y asumir el gobierno... ¿Se puede ser más sinvergüenza?
Todos los partidos quizás con la excepción de los que no han ejercicio nunca el poder (y aún éstos pueden serlo y lo son en algún caso) tienen la condición de corruptos en mayor o menor medida porque entre sus filas hay políticos que han cedido a la corrupción. ¿Se considera tan limpio el PSOE como para esgrimir ese estúpido e injusto argumento? Y lo más importante ¿Comparte el mismo enfoque distorsionado la mayoría de la los ciudadanos?
Si consideramos que el PP ha sacado bastantes más votos que ellos, es obvio que no. Es verdad que mucha gente indignada por la corrupción en las filas del PP no ha votado solamente al PSOE: la causa de la fuga de muchos votos a ciudadanos en gran medida ha sido la corrupción que salpica a algunos (o muchos) políticos del PP. Pero también ha habido mucha fuga de votos debido a los recortes, incumplimiento de compromisos electorales etc. En todo caso el Partido Socialista, sin haber gobernado ha cosechado los peores resultados de su historia, y ése es un dato que señala claramente que no están haciendo bien las cosas. Si por tocar poder, el PSOE insiste más en pactar con estrafalarios grupos anti sistema, amigos de los terroristas y enemigos de la Constitución Española, el destrozo no va a tener arreglo posible. Será el adiós a la rosa y las siglas.
Además hay muchas formas de corrupción: Ya no es solo lo que ha venido sucediendo durante el interminable mandato del PSOE en Andalucía (EREs, cursos de formación, imputación de Chaves y Griñán), y en otros muchos casos. Corrupción también es prestar escaños a partidos separatistas a cambio de su apoyo. Corrupción es pervertir la voluntad de los ciudadanos, como ya se hizo en las elecciones municipales y autonómicas y como se va a hacer ahora.
Muchos creíamos que por fin terminarían los tiempos de insultos a nuestra bandera y a nuestra Constitución, que se iba a confirmar el encarrilamiento de las economías en beneficio de todos, que se iban a acabar las crisis institucionales y se iba a empezar a gobernar de verdad con una política tendente a resolver los problemas que preocupan a los ciudadanos. Pero nada de eso va a suceder. Nos espera un tiempo negro de expropiación y adoctrinamiento. La zorra volverá a cuidar del gallinero.
Si llega PODEMOS a la Moncloa, se acabarán los toros, los vehículos a motor, los rascacielos y llenaremos la geografía nacional de molinillos con gigantescas aspas y desaladoras inútiles. Se protegerán las fiestas contra culturales , las rastas y los grafiteros, se considerará arte a cualquier cosa aunque sea la pordiosera letra de una miserable canción rockera que apuesta por el odio. Se volverá a subvencionar a talleres de okupas o les pagaremos la casa entre todos. Se soltará a Otegui de la cárcel y se permitirá sin hacer nada que le hagan homenajes (insultantes para las víctimas de su terrorismo). Se prohibirá la corbata a los funcionarios públicos y se multiplicarán las estructuras dando acogida en los organismos a comisarios para vigilar la igualdad, la prevención de riesgos psicosociales etc. Se disparará el nepotismo clientelar, como ya está sucediendo en muchos ayuntamientos. Se elevará el absentismo laboral y se bajará la productividad. Se cambiará el nombre de las calles de media España. Se volverá a utilizar las fosas de los muertos de la guerra civil para encabronar a la gente. Se asociará al PP con Franco.
Los más pudientes escaparán de esta apisonadora y todo se hará a costa de la clase media, que verá atónita cómo le saquean el bolsillo y – ojalá me equivoque – le bloquean sus ahorros en un corralito a la griega para evitar que los ponga a salvo de la voracidad de este nuevo sistema de solidaridad forzosa. 
Me preocupa y repugna la tutela a la que me voy a ver sometido, el acoso continuo a mi libertad individual que llegará de la mano de ocurrencias impulsadas por iletrados, diputados de rastas que no me llegan a la suela del zapato (perdóneseme  la inmodestia).
Y habrá que tragar todos los sapos que están por venir en esta nueva etapa de revancha y sectarismo.

Y todo esto será para permitir que un partido alcance el poder sin haberlo merecido.O para impedir que gobierne el partido más votado. 

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