Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

2 de noviembre de 2016

Espinar miembro ilustre de la casta podemita

Primero al chico le llega la afición ¿De dónde? Naturalmente del padre. Tiene un buen profesor para el uso de los recursos públicos. De tal palo tal astilla. 

Cuando los demás estudiantes prácticamente se conforman con que los padres les den la paga y tener suficiente para el abono transporte, este chaval seguro que ya pensaba en viviendas protegidas y pelotazos. Eso sí que es pertenecer a una casta. Exactamente igual que la otra podemita que tiene como oponente en las primarias de podemos, la del sector errejonista, Rita Maestre. 
Son todos iguales. 

Y es que, se mire por donde se mire el asunto de las ganancias de Espinar con el piso protegido de Alcobendas, apesta

Primero: Sin ser siquiera residente empadronado de Alcobendas ni participar en el sorteo, resulta "agraciado" con la posibilidad de optar a un piso de precio tasado. ¿Cómo? Entrando en un reducido cupo solo para enchufados. ¿No habrá tenido algo que ver su padre y la amistad que le unía al ex alcalde de Alcobendas, José Caballero? 

Segundo: Tiene dinero suficiente para desembolsar la entrada estando en paro en la fecha en la que hizo el pago. Cuando - en aquél momento - se le pregunta de dónde lo ha sacado, responde (muy demócrata él) "que no tiene por qué dar explicaciones". Pero es difícil explicar lo inexplicable: Demuestra una solvencia para soltar de una tacada más de 50.000 euros, que luego, sin embargo, no tiene para seguir pagando unos plazos de una hipoteca. Hay quien asegura que el origen del préstamo familiar que recibió para dar la entrada procede... ¡de la tarjeta black de su padre! (que en aquel año 2007 ya era consejero de la entidad). ¡Qué jugada más redonda! Y el beneficiario de la misma formando parte de la Comisión anticorrupción del Congreso de los Diputados.  

Tercero: De forma inopinada descubre que no es solvente y no va a poder afrontar la hipoteca. Revende la casa, obteniendo un incremento patrimonial pero aduce que eso no es especular. ¿Qué es entonces especular? ¿Acaso solamente especulan sus oponentes políticos? Además ¿Cómo se le ocurre embarcarse en una hipoteca superior a su modesta beca de 400 euros? Y por cierto ¿Cómo es que está becado el vástago de un ilustre ex presidente de la Asamblea de Madrid, abogado ejerciente y consecjero de Cajamadrid? 

Cuarto: Vende el piso a otra persona que probablemente tampoco reúna las condiciones de legitimidad necesarias para beneficiarse de una sustanciosa reducción de precio. Con ello impide que la gente necesitada acceda a algo que en principio se ha pensado para ellos. 

Eso sí: El chaval (muy listo él) se ha sacado para pagarse el máster y el ordenador. Bueno. Todo sea por facilitarle la vida a estos chavalotes que con tanta energía luchan contra la corrupción de los políticos de la casta. 

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