¿Qué es eso de no tinc por? ¿Es una realidad o una declaración de intenciones? Más bien parece lo segundo. Seríamos estúpidos, si no nos diera cierto miedo el fenómeno del terrorismo islámico fundamentalista. Claro que da miedo saber que hay por ahí gente suelta que siente un odio y un rechazo a nuestra sociedad tan grande como para hecerle despreciar su propia vida. Si de lo que se trata es de decir que seguiremos nuestra existencia A PESAR DE ELLOS Y DE SUS INTENTOS DE TERROR pues sería más adecuado haber recurrido a otro eslógan. Porque lo cierto es que hemos de seguir adelante. Haremos todos un análisis de riesgo y pensaremos lo mismo que cuando tomamos el avión: - Será difícil que nos toque a nosotros, por un mero cálculo de probabilidades -.
Pero sí que da miedo, saber que nuestros hijos pueden estar compartiendo los colegios, las calles y los lugares de diversión con unos locos camuflados.
Hay riesgos ineludibles que deben aceptarse, como ahogarse en un huracán o que te caiga un rayo en una tormenta. Sabemos que son remotos pero que no podemos hacer nada por evitarlos, si están por suceder. Pero es duro aceptar que otro ser humano en plena calle de Barcelona, un día de sol en Las Ramblas, tome una furgoneta y atropelle a tu hijo. Ahí tendemos a pensar que ése es un riesgo evitable que se puede eludir o soslayar educando sin odio y luchando por tener una sociedad integradora que acoja al inmigrante y le haga sentir nuestro cariño. Así esperamos no tener terrorismo. Así se oye a gente extrañada que se pregunta ¿Cómo han podido hacer esto, si eran buenos chicos del pueblo... hablaban catalán, jugaban en el equipo de fútbol sala, sus padres son normales y trabajadores? Y... patatín y patatán.
En honor de la verdad, deberíamos lanzar un mensaje más beligerante y menos pacifista. por ejemplo: Los cristianos no nos dejaremos degollar nunca, sin luchar.
Hay que dejar bien claro a todos los inmigrantes y refugiados musulmanes que si quieren trabajar o simplemente vivir aquí, deben abandonar algunos de sus principios que son claramente inconstitucionales y chocan frontalmente contra nuestra cultura. Esos principios les hacen ser tibios con los terroristas de la Yihad. ni siquiera creo que la causa sea el miedo. La verdadera causa de la inconfesable comprensión que sienten hacia sus hermanos terroristas es que comparten muchas cosas con ellos. Quizás no habrían llegado tan lejos nunca, pero... muchos hay que hasta les admiran.
Con la ETA pasaba algo similar. Y entonces, de forma atinada, los representantes de los poderes públicos solían decir que ETA solo sería derrotada cuando no tuviera apoyo popular. Por desgracia el yihadismo tiene mucho apoyo popular. El fanatismo es importado y el apoyo viene de sus correligionarios, de modo que poco podemos hacer. Digo esto porque muchos piensan ingenuamente que si les matamos a besos dejarán de atentar contra nuestras vidas, Y obviamente no es así. Llevan en los genes el respeto por la fuerza y cuanto más contemporicemos más nos despreciarán.
por lo tanto:
Debemos temer a los terroristas sin llegar al aspaviento.
Debemos prepararnos sin pausa en todos los órdenes
Debemos asumir las incomodidades porque esto es una guerra
Debemos comprender que a los musulmanes no se les puede tratar igual que a un europeo demócrata y que deben admitirse ciertas desigualdades de trato por razones de interés general.
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