Datos personales

Soy un funcionario madrileño, y trabajo en la Seguridad Social. Nacido en una buena añada; la del 60. A la vez que empezaba a formarme como persona pude ver los últimos coletazos del régimen anterior, sin comprender todavía demasiado lo valiosa y rara que es una democracia avanzada en este mundo de guerras y sátrapas. Hoy me limito a ejercer un derecho de opinión porque me gusta la política (aunque no me gustaría protagonizarla).

28 de septiembre de 2017

Demasiados idiotas contra España

Acabarán llevándose el gato al agua. Sin duda. Pero eso no quiere decir que les asista la razón. Tal y como yo lo veo, aquí teníamos un proyecto en común surgido en 1978 después de muchos años de dictadura que hoy quieren denostar y tirar abajo. Muchos ignorantes de hoy, que no tenían edad para votar entonces, dicen que el sistema está agotado. Lo han intentado todo para derruirlo. Desde coaliciones inverosímiles formadas por revolucionarios comunistas y burgueses separatistas catalanes, pasando por mociones de censura impresentables, hasta cordones sanitarios y frentismos. Toda la maquinaria propagandística de la izquierda intenta conseguir el poder de forma fraudulenta y desleal, engañando con mentiras a la ciudadanía.

Y entre esas grandes mentiras está ahora el federalismo “asimétrico” que habría que relacionar – si consigo entenderles un poco, lo cual es difícil – con ese diálogo que consideran necesario para resolver el problema catalán. La democracia está personificada por unos cientos de miles de personas muy activas que se movilizan con una bandera ilegal, manipulando la historia y reclamando separarse de la única nación que hay por estos lares; la que les vio nacer y les verá morir. Todos estos que rechazan seguir con España y juegan sucio, con todas las artimañas posibles para pervertir la legalidad vigente y conseguir su propósito insolidario, resulta que están encontrando la comprensión de esa izquierda anti española que todavía no se siente cómoda en la piel de toro. Y mira que han pasado años desde que murió el dictador, pero todavía le invocan y todavía siguen llamando fascistas a quienes son conservadores o simplemente pertenecen a un partido de derechas. 

Bismarck decía que España era de los Estados más fuertes que conocía, porque llevaba siglos intentando destruirse y nunca lo había conseguido. Hoy, yo empiezo a dudar, porque están confabulados demasiados idiotas para destruir España. 


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