
Ábalos pide a Casado que “recapacite”
con respecto a su posición ante una reedición de los Pactos de la Moncloa.
¿Qué puede pensarse ante esta noticia que aparece hoy
en prensa. Lo primero que me asalta es que el PP hace bien en estar receloso.
La propuesta no parece más que una trampa; una añagaza del PSOE , que está
noqueado por la pésima gestión de la crisis y se afana por implicar en la
solución a aquéllos que hoy pueden criticarle con toda legitimidad y que no han
tenido la culpa de las pésimas decisiones tomadas.
La poderosa propaganda de izquierdas
está insistiendo machaconamente en la unidad: “Este virus lo paramos unidos”
bla bla … Sin embargo, cuando no se hizo caso de todas las alertas, incluidas
las recomendaciones de la OMS y se mantuvo una actitud irresponsable hasta el
mismo día de la manifestación feminista, no se buscó la unidad. Entonces era la
unión de toda la intelligentsia progre y sus adláteres comprados de prensa los
que restaban importancia a la pandemia que se nos avecinaba, ignorando la
prevención de la salud de los ciudadanos.
No se buscó entonces la unidad… y
se metió la pata. La indignación de muchos es, en consecuencia, muy lógica. Y
lo peor es que hoy no se hace nada para confortar o consolar a las víctimas de
esa pésima gestión. Solo quieren salvarse ellos, los políticos.
Hoy, para salir adelante tenemos
que ser positivos, aguantarnos esa indignación y hacer de tripas corazón. ¿Para
qué? ¿Se va a solucionar así mejor la crisis que nos viene? ¿O, realmente es
para salvar a Sánchez?
La propaganda de Ábalos no ofrece
garantía alguna. No ofrece volver a una socialdemocracia moderada dentro de un
constitucionalismo (lo que tranquilizaría a muchos y haría subir enteros a la
bolsa). No ofrece nada. El PP ha de seguirles a ciegas. Ha de seguir
precisamente a aquéllos que han gestionado tan mal la pandemia.
¿Por qué ha de hacerlo?
Estoy seguro de que se las
arreglarán para que mucha gente se vuelva contra el PP o contra quienes no se
sumen a este cheque en blanco identificando esa falta de seguidismo con una
actitud anti estatal y anti española en unos momentos de gravedad. Quizás es
eso lo que buscan. Pero nuevamente serán unos grandes, grandísimos mentirosos.
Y la razón es que no merecen ser apoyados en ningún pacto, porque no están
actuando con sentido de Estado. Para velar por el Estado – por España – lo primero
que tendrían que haber hecho es separarse de sus enemigos que se sientan hoy
con ellos en el Consejo de ministros.
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